Lisboa expone todas las obras de Joan Miró propiedad del Estado portugués
Las 85 obras del pintor español Joan Miró propiedad del Estado portugués se exponen, por primera vez de forma íntegra, en el Palacio de Ajuda de Lisboa, que abre mañana al público un recorrido de seis décadas por el trabajo del artista.
La exposición Joan Miró: Materialidad y Metamorfosis, que reúne obras elaboradas entre 1924 y 1981, llega a la capital portuguesa tras ser vista en Oporto por más de 240,000 personas entre octubre y junio, aunque ahora trae importantes cambios.
Si la cita de Oporto brilló por mostrar, por primera vez, parte de este patrimonio luso al recoger 78 piezas, la muestra de Lisboa es especial, porque de forma inédita permite al espectador ver las 85 obras que el Estado portugués posee de Miró.
La explicación para esta variación está en el espacio que acoge el proyecto, el imponente Palacio de Ajuda de Lisboa, sostuvo hoy en la presentación a la prensa el comisario de la muestra, el estadounidense Robert Lubar.
“En cada espacio tenemos que hacer unos sacrificios, y en este caso (en Oporto) no se encontró el lugar adecuado para encajar estas obras, no por falta de nada, es siempre cuestión de espacio”, apuntó.
Así, las particularidades del palacio lisboeta permiten un reparto diferente de las obras, por lo que, concluyó este experto, en Lisboa está “la misma exposición con dos perspectivas diferentes”.
Permanece, en cualquier caso, la riqueza del lenguaje del artista catalán, que supo transformar –de ahí la alusión a la metamorfosis– el lenguaje pictórico en collages y toda suerte de relieves y objetos que parecen emanar del cuadro.
Toda la muestra ahonda en estas “cuestiones físicas”, como las describió Lubar, pasando desde los inicios del estilo que esboza el pintor a mediados de los años veinte, marcados por la ambigüedad y el deseo de enlazar signos y conceptos, hasta el estallido de los años treinta.
Es en esta década y su preocupación por los totalitarismos en ascenso en Europa, en la que nacen obras que reflejan de forma grotesca el colapso social, resultado de una “época salvaje” en la que, sin embargo, no pierde el sentido de la poesía.
Así se refleja en su obra El canto de los pájaros en otoño, de 1937, en la que azul y blanco atraen la atención por encima de los pájaros negros que vuelan en círculo.
Como le ocurrió a gran parte de sus contemporáneos españoles, la Guerra Civil (1936-1939) influyó fuertemente en el trabajo de Miró, que elabora en esos años “de exceso”, según Lubar, 27 piezas pensadas para ser vistas en orden, como si de una película se tratase, algunas de las cuales están en la muestra de Lisboa.
Como colofón, Joan Miró: Materialidad y Metamorfosis presenta dos vídeos en los que se ve al pintor trabajando en sus telas quemadas y también elaborando una escultura.
Lubar destacó en el recorrido la riqueza de Escritura sobre fondo rojo (1969), uno de los mayores tesoros de la exposición de Lisboa y, por consiguiente, del patrimonio del Estado luso.
Con la muestra de la capital portuguesa se puede apreciar en su totalidad la magnitud del patrimonio que Portugal tiene referido a Miró desde 2008, cuando se nacionalizó el Banco Portugués de Negocios (BPN), dueño original de las obras.
La pinturas fueron valoradas en 35,9 millones de euros (42,8 millones de dólares) por la casa de subastas Christie’s y llegaron a estar a punto de venderse por decisión del anterior Gobierno, del conservador Pedro Passos Coelho, aunque finalmente la Fiscalía interrumpió la operación.
Con la llegada al poder a finales de 2015 del Ejecutivo del socialista António Costa, se descartó la idea de desprenderse de las piezas y se optó, en su lugar, por exponerlas al público.
Las piezas de Miró podrán verse en Lisboa hasta el próximo 8 de enero y no se descarta que tras la capital puedan visitar otros lugares antes de regresar a Oporto, donde se expondrán de forma permanente a través de diferentes muestras y proyectos.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2017, 1:00 p. m. with the headline "Lisboa expone todas las obras de Joan Miró propiedad del Estado portugués."