‘Goaltending’, España y Cuba unidos en el arte contemporáneo
Goaltending es una exposición que relaciona las obras de un grupo de artistas españoles y cubanos. De España participan Carlos Nicanor y Marina Vargas, colectivo Democracia, Eugenio Ampudia, Eugenio Merino, entre otros. Mientras de Cuba están Ángela Valella y Marcos Valella, Juan Pablo Ballester, José Bedia, Yeni Casanueva, Alejandro González, Waldo Díaz Balart, Lisbet Fernández y Adonis Ferro. La muestra contempla diversos formatos como pintura, fotografía, instalación, escultura y video. Aunque la pintura es la de mayor presencia.
Goaltending, frase que da título a la exposición, es un término acuñado en el básquetbol. Es una acción que se produce cuando un jugador toca la pelota, desviando su trayectoria hacia el aro. En ello se inspiran los curadores de la muestra, los artistas cubanos Yeny Casanueva y Alejandro González, para articular esta exposición. Y tomando de referencia esa acción afirman “De la misma manera –en referencia a Goaltending– este proyecto se propone señalar las mediaciones que desvían un mismo concepto por caminos insospechados, destacando las diferencias que legitiman el accidente al cuestionar a varios artistas que producen sus obras bajo el espectro de las practicas globales, interpelándolos con la siguiente pregunta: ¿De qué estamos hablando cuando hablamos de arte contemporáneo?”
Los curadores, ampliando esta idea de Goaltending, nos dicen que la exposición “se propone conectar a artistas visuales contemporáneos, más allá de las particularidades de sus producciones”. Y efectivamente, tanto desde el punto de vista poético como discursivo, poco tienen que ver entre si las obras de muchos de los artistas presentes. Tan pronto encontramos pintura abstracta (Barlart, Marcos Valella, Casanueva) como figurativa (Bedia, Ferro). Del mismo modo que tan pronto el espectador se topa con obras que tocan la problemáticas en torno a la política de géneros (las fotografías de Vargas y Ballester), el comentario social y político (los videos de Ampudia y Democracia), como tan pronto, también, el espectador se cruza con obras que discurren sobre la sintaxis de la imagen en el lenguaje visual contemporáneo. Es el caso por ejemplo, de la video instalación de Ángela Valella.
La exposición –en palabras de los curadores– “Pretende funcionar como una amalgama conceptual a la vez que muestra el campo de arte contemporáneo como un sistema estructural donde confluyen e interactúan procesos y colectivos muy diferentes, condicionando la producción y circulación de las obras, así como la generación de significados y lecturas plurales de las mismas”. Se hace un tanto engorroso para el espectador sacar de esta ‘amalgama’ de obras, una claridad de discurso, extraer una comprensión diáfana de la idea que la exposición quiere transmitir. La exposición es una amalgama conceptual. Sí, pero asistimos a una amalgama de obras que no acaban de cuajar a la hora de armar un relato conceptual capaz de integrarlas coherentemente.
Volviendo a la pregunta problema que mueve a la exposición: “¿De qué estamos hablando cuando hablamos de arte contemporáneo?”. Es un buen planteamiento conceptual porque implica una problematización del concepto de lo contemporáneo dentro de las prácticas artísticas más actuales. Una problematización donde cabe desplegar un concepto de lo contemporáneo que pulsa la realidad desde una sensibilidad que, al decir de Nietzsche, intenta entender como un mal, como un inconveniente y un defecto algo de lo cual la época actual justamente se siente orgullosa.
Cuando hablamos de arte contemporáneo estamos hablando de esta inconformidad del arte con los valores, con las esquematizaciones y con los dogmas que hacen contradictoria la existencia dentro de esa realidad. Las contradicciones, por ejemplo, entre espacio público y espacio privado, entre ley y justicia, entre cultura y naturaleza. Hay obras de la exposición que se inscriben en este relato como las de, entre otros, Bedia y Ferro. Ambos, desde la poética figurativa, desarrollan relatos sobre la espiritualidad en tiempos donde es el materialismo quien encarna las nuevas mitologías. Por otra parte están los trabajos de Ampudia y Democracia quienes adoptando una actitud crítica, soslayan entre otras cosas, las consecuencia de la desigualdad social.
Otra problematización que cabe en la pregunta “¿De qué estamos hablando cuando hablamos de arte contemporáneo?” es la de la crítica institucional del arte, que es donde más enfatiza la propuesta de los curadores. Es decir, ver el arte como un “constructo” que responde a una serie de instituciones (educación, cultura, ect), a un conglomerado de mecanismo donde intervienen tanto la producción como la comercialización del arte. Y cómo el campo de producción artístico contemporáneo se ve afectado por la magnitudes de lo global frente a lo local, o por los vaivenes de la finanzas dentro del circuito artístico. Y ello entrañaría una crítica sociológica de la institución arte en toda regla. Sin embargo, pese al esfuerzo integrador de los curadores en esta dirección, las obras presentes protagonizan en poca medida estos enunciados.
‘Goaltending’, CCEMIAMI, 1490 Byscaine Blvd. Hasta el 22 de octubre. www.ccemimi.org
Dennys Matos es crítico y curador independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid. dmatos66@gmail.com.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de septiembre de 2017, 11:31 a. m. with the headline "‘Goaltending’, España y Cuba unidos en el arte contemporáneo."