Gallery Weekend en México sigue pisando fuerte
La edición Gallery Weekend CDMX, México DF, 2017, ha sido especial por muchas razones, pero entre todas, destacan dos.
Primero, Gallery Weekend cumple cinco años desde su primera edición pisando fuerte como evento artístico especializado en la exhibición y promoción del arte contemporáneo más actual dentro del circuito expositivo latinoamericano.
Segundo, esta edición tuvo que hacerse dos veces, porque cuando todo estaba listo para arrancar del 21 al 24 de septiembre, el día 19 tembló la tierra y todo se vino abajo. Podía haber seguido adelante en su programación como hizo, polémicamente, MACO –la gran feria de arte latinoamericana– lo que le valió severas críticas, pero la organización de Gallery Weekend CDMX, ese mismo día paralizó su edición.
Se enfrentaba entonces a dos opciones: o bien posponía su edición para el año siguiente (en cualquier evento artístico seriado, pero sobre todo para uno joven, la discontinuidad es letal), o bien, bregaba con una ciudad –y un país– en shock telúrico, y reorganizaba sus fuerzas y voluntades para reprogramar en la fecha más cercana y más oportuna posible. Se optó por el segundo riesgo. ¿Por qué? Según el director general Ricardo Porrero González, por asumir no solamente “un compromiso adquirido con la ciudad, el público, los artistas, las galerías, y los múltiples aliados; sino también, y más importante, porque esta catástrofe nos exige seguir trabajando como sociedad civil organizada y nos pide seguir pensando y proponiendo el tipo de ciudadanía que queremos construir a partir de momentos como este”.
En tiempo récord Gallery Weekend emergió entre el 9 y 12 noviembre, enseñado sus mejores músculos en organización y coordinación, en gestión y comunicación para articular rutas maravillosas por más de 45 galerías y espacios expositivos, además de otros proyectos alternativos de museos arte contemporáneo más importantes. Todos situados en zonas de arquitectura y urbanismo emblemáticos de esta gran megalópolis latinoamericana. Un recorrido articulado en seis ejes: Lomas-Polanco, Museo Tamayo, San Miguel de Chapultepec, Roma, Juárez, y San Rafael Santa María, cuyas coordenadas triangulan la cartografía artística cultural de México DF.
Era un flujo vertiginoso con más de 54 exposiciones, entre personales y colectivas, de pintura y fotografía, de escultura y dibujo, de instalaciones, videos y nuevos medios, firmadas por más de 100 artistas. En los museos: Impresionante, completísima la exposición Martín Chambi y sus Contemporáneos en el Museo Tamayo, sobre uno de los fotógrafos más auténticos de la modernidad latinoamericana. Antológicas también, ambas en el Museo Jumex, las exposiciones Learning to Read with John Baldesari, campeón del arte conceptual y Philippe Parreno. The Yeasts and The Host, artista tan inclasificable como perturbador a la hora de representar los insospechados mundos naturales, tras la aparente realidad.
En el circuito, mientras cada galerista (y curador) presentaban aplicadamente las exposiciones, se degustaba café y otras bebidas nacionales. Entre visita y visita, se escuchaban operaciones de ventas rodeado de la curiosidad de caminar por la calle y experimentar in situ la efervescencia de la ciudad. Porque en ferias artísticas (ARCO, MACO, BASEL…) o en las Bienales (Venecia, Sao Paulo…), el visitante va del hotel a las instalaciones del evento y, luego, vuelta al hotel. Y de ahí al mundo VIP de las cenas, los cócteles, fiestas y presentaciones, rara vez se rompe la burbuja del tour.
Sumergidos en la marea citadina, asoman entonces las fascinantes señales de identidad cultural que hablan de cómo viven y piensan nuestros semejantes de otras ciudades, de otros países, de otras culturas. Por ejemplo, si el tráfico denso y lento es una señal de identidad de las grandes urbes, México DF con más de 20 millones de almas no es la excepción. Es un tráfico a borbotones, encimado, como a borbotones y encimados conversan, comen y beben los transeúntes en los cientos de chiringuitos que pululan sobre las aceras. Es un entramado visual abigarrado, donde anuncios de grandes marcas del capitalismo global, se entremezclan con llamamientos a la huelga, denuncias por impunidad, reivindicaciones de población indígena y grandes pintadas denostando el muro en la frontera con Estados Unidos. Problemáticas que, traducidas a lenguajes artísticos, se percibían en muchas de las obras exhibidas. En esas, era notable el énfasis de un importante grupo de artistas visuales que trabajan en México por abordar la relación entre memoria y olvido, entre historia y arqueología, entre estado y derechos ciudadanos, o entre imagen y representación. Como ejemplo están, entre muchos más, desde Adela Goldbar (Enrique Guerrero Gallery) y Theo Mercier (Museo Experimental ECO), pasando por Jorge Rosano Gamboa (Breve Gallery), Eduardo Costa (Museo Tamayo), hasta Gala Porras-Kim (Labor Gallery). “Las manifestaciones artísticas”, comenta Porrero González, “suturan las cicatrices emocionales, calman la angustia y dan sentido a la vida”. Y ese espíritu, a pesar de las turbulencias, brotaba continuamente de la ciudad.
Gallery Weekend CDMX, México DF, www.galleryweekend.art
Dennys Matos es crítico de arte y curador. Reside y trabaja entre Miami y Madrid. Dmatos66@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de diciembre de 2017, 10:07 a. m. with the headline "Gallery Weekend en México sigue pisando fuerte."