Artes y Letras

Ángel Delgado y 25 artistas gráficos sobre verdad y censura

Caricatura de Alen Lauzán.
Caricatura de Alen Lauzán. Fundación Aluna Art

La Fundación Aluna Art estrena su nuevo local en la Pequeña Habana con dos muestras inauguradas la semana pasada: Revisión: Ángel Delgado y Parriastes: el filo cortante de la verdad, dando comienzo a un ciclo temático de varias exposiciones dedicadas al concepto de parresia, un término del griego antiguo que significaba “hablar con la verdad”.

En el primer salón de la nueva sede de aproximadamente 4.000 pies cuadrados de superficie, se exhibe la primera exposición individual en Miami de Ángel Delgado, quien en 1990 cayera preso en Cuba por un “desacato artístico” y lo expulsaran del Instituto Superior de Arte donde estudiaba.

“Esta exposición es una selección de mis últimos 10 años de trabajo, que coinciden con la década que llevo viviendo fuera de Cuba”, dice el artista multidisciplinario Ángel Delgado. “Reúne un abanico de soportes formales en los que he expuesto mis ideas con respecto a la falta de libertad del individuo, las restricciones, prohibiciones, controles y limitaciones”.

Delgado utiliza diferentes e ingeniosas técnicas para expresarse. Dibujos a bolígrafo, tinta de serigrafía, lápiz de cera, e impresiones digitales en pañuelos de bolsillo masculinos, forman un conjunto sorprendente tanto por su creatividad como por su conceptualización. “Todos los pañuelos han sido usados, llevan la huella de otras personas. Los compro y se los doy a vecinos o amigos, y luego ellos me los devuelven y los utilizo”, cuenta el artista.

La investigadora Adriana Herrera, comisaria de ambas exposiciones, dice sobre este artista: “La experiencia que vivió Ángel Delgado hace exactamente 25 años, cuando a consecuencia de un performance provocador pasó seis meses en prisión, dejó una impronta indeleble en la década de los noventa en el arte cubano que, según Rachel Weiss, comenzó metafóricamente ese día”.

Pero sus piezas de formato grande en acrílico e impresión digital muestran la madurez de un creador que experimenta, pero conoce la base tradicional y cómo incorporarla a la tecnología. También están sus obras a pastel seco como ejemplo de ello, una técnica tan difícil de entregar con diáfana terminación. Tampoco faltan sus esculturas y dibujos en jabones, bandejas o sábanas, medios derivados de las prácticas de sobrevivencia en la prisión.

“Por primera vez, los ‘códigos’ de ese alfabeto que usó para abrir un intersticio en el cerco que lo rodeaba, se exhibirán en el contexto de una exhibición junto con una serie de serigrafías recientes derivadas de ese ejercicio liberador”, agrega Adriana Herrera. “Su estética del encierro se traspasa al mundo de afuera donde otras fuerzas —como las de las implacables corporaciones económicas— nos convierten en fantasmas uniformados transitando sin rostro entre las urbes. Si Delgado ya no corre riesgo físico al decir verdad, sí sostiene la honestidad suficiente para señalar las cercas punzantes que persisten al otro lado de las rejas más evidentes”.

La segunda sala presenta Parriastes: el filo cortante de la verdad, una selección de la obra de 25 prestigiosos humoristas gráficos y diseñadores de América, Europa, África y Asia, sobre el tema de la censura y la libertad de pensamiento.

“En este proyecto que encara la parresia a partir de reflexiones sobre la censura de humoristas gráficos e ilustradores muy notables ubicados en los cinco continentes del mundo, un desafío fue localizar a los que están sufriendo censura en este momento”, explica el historiador de arte Willy Castellanos, quien junto a Adriana Herrera fundó la Fundación Aluna Art en el 2011 y también comisionó estas exposiciones.

“Fue el caso de los chinos Kuang Biao y Rebel Pepper. Localizamos también a Badiucao, que ahora está refugiado en Australia, gracias al apoyo de China Digital Times. Tenemos una selección muy destacada que incluye a figuras como Damien Glez y Mikhail Zaltkosky”, argumenta Castellanos.

Sobre una de sus cinco obras exhibiéndose en Parriastes…, en la cual un ser humano está confeccionado por símbolos religiosos e ideológicos entrelazados con cables y cuyo rostro es una careta, el artista gráfico cubano radicado en Chile, Alen Lauzán, dice: “Es un dibujo de hace unos 15 años, recién llegado a Chile, por lo que tiene que ver con lo que fui descubriendo. Con los dioses e ideologías que nos colocan como árbol de navidad en nuestro cuerpo y alma, convirtiendo al árbol en un amasijo de cuerdas y religiones. Aunque de diferentes raíces siempre tendremos la misma máscara”.

Las muestras en el nuevo espacio de Aluna Art son de esas experiencias visuales que no se deben perder, por su meticulosa selección, y la calidad y trascendencia de cada uno de los artistas que exponen.

(Aluna Art Foundation, 1390 SW 1st Street, Miami, Fl 33130. Entrada y parqueo gratis. Ambas exposiciones estarán abiertas hasta el 27 de junio.)

yorkville43@yahoo.com

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