Artes y Letras

La cara secreta de la historia latinoamericana

"Logia" (Planeta), la novela del escritor y periodista chileno Francisco Ortega (1974) se convirtió en fenómeno de ventas en su país.
"Logia" (Planeta), la novela del escritor y periodista chileno Francisco Ortega (1974) se convirtió en fenómeno de ventas en su país.

Nada más seductor que descubrir una versión oculta, repleta de secretos, paralela a la historia oficial de la independencia de Latinoamérica. Con todos los ingredientes de un thriller de suspenso y la idea de explorar ese lado oscuro surge Logia (Planeta), la novela del escritor y periodista chileno Francisco Ortega (1974) que se convirtió en fenómeno de ventas en su país y presenta en el contexto de la Feria del libro Internacional en Argentina.

Como una suerte de Dan Brown sudamericano, Ortega habla cuenta de su pasión por las conspiraciones y misterios de la historia, temas que rondan toda su obra como la novela El número Kauffman y las novelas gráficas –1899 y Mocha Dick–. En Logia, explora este terreno y construye un mundo con grupos religiosos secretos, misterios de la historia, conspiraciones, crímenes y persecuciones a través de ciudades como Madrid, Los Angeles, Buenos Aires y Santiago de Chile: “Yo sentía que las clases de historia de chile eran muy aburridas comparadas con la historia universal, había grandes héroes, ruinas, Alejandro Magno, las guerras mundiales todo era épico y tremendo porque te la enseñaban como si fuera una gran aventura. Sentía que había una deuda pendiente en mi país por contar el lado b de estos personaje históricos que se cruzan con los personajes históricos de toda Latinoamérica porque el proceso independentista no es solo de Chile, es de Argentina, Venezuela, Perú, Colombia.”, dice.

En Logia, sin saberlo tres escritores famosos de bestsellers trabajan sobre el mismo libro y dos de ellos mueren en circunstancias extrañas. Elías Miele, el tercero, se obsesiona con descubrir el misterio que rodea a esta novela. Con un dejo de ironía aparece una reflexión sobre el mercado editorial: “Una falla que encontré en los libros de este género es que los personajes son blanco o negro. Aquí mi idea fue que los malos no fueran tan malos y los buenos no fueran tan buenos. El personaje de Elias Miele no es precisamente un héroe, se mete en este cuento por dinero o por terminar un libro que lo va a hacer famoso. No es un Indiana Jones, todos los personajes tienen sus intereses”, dice Ortega.

No es casualidad que uno de los misterios centrales de la novela gire en torno a la Logia Lautarina, la sociedad secreta a la que pertenecían próceres como José de San Martín o Simón Bolivar: “Soy de la teoría de que no existe una formula para las buenas novelas, excepto una: tiene que tener un buen conflicto. Durante todo el 2010 trabajé para un diario chileno en un proyecto que se llamaba “La historia chilena en cómic”, sábados y domingo se publicaron fascículos ilustrados sobre la historia de chile desde el inicio hasta hoy en día. Teníamos tres asesores: un historiador del Instituto de historia de la Universidad de chile y dos del Instituto de Historia de la Universidad Católica. Los guiones los escribía yo y pasaban por ellos verificaban que todos los datos fueran precisos. No tuvimos problemas, excepto con el papel que jugó la masonería en la historia de Chile. Hubo un choque entre la versión religiosa de la universidad Católica y la versión laica de la Universidad de Chile. Finalmente ese capítulo nunca salió publicado y quedé con la sensación de que ahí había un conflicto de intereses, de posturas historiográfico, un conflicto de conceptos que se podían transformar en una novela”, detalla el escritor.

“Este libro lo empecé casado y lo terminé divorciado” dice Ortega con humor. Lo cierto es que antes de sentarse a escribir Logia viajó a Europa, recorrió América, se entrevistó con especialistas y recabó información a lo largo de seis años de estudio. “Lo más sorprendente de toda la investigación fue el origen pagano del culto a la Virgen del Carmen. Creo que es uno de lo puntos importantes el libro y tiene que ver con la pregunta que siempre me había hecho de por qué este grupo de masones de la logia Lautarina, usó a un referente tan católico como la virgen del Carmen como emblema. Además me interesaba mucho construir una novela donde la rivalidad tuviera que ver con la Iglesia Católica y Evangélica. Por eso buscando a los malos de la novela me encuentro con ese grupo llamado La hermandad o La familia que es una suerte de grupo muy conservador y muy poderoso dentro de la Iglesia evangélica norteamericana y que en mi versión quedó como los malos perfectos.” cuenta a el Nuevo Herald.

A medida que avanza la charla Ortega habla con energía incansable de otros conflictos históricos que planea abordar y prometen abrir polémica: “Estoy muy intrigado por ciertos planes de Simón Bolivar, el plan alternativo al plan de Miranda. Encuentro que Bolivar es un personaje muy siniestro. Me parece mucho mas respetable Miranda, Bolivar traicionó a su maestro. Hubo mucho material que quedó afuera de Logia que espero ocupar en una suerte de segunda parte que sale en el 2016”.-

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