Artes y Letras

‘La última noche en Tremore Beach’ recoge una experiencia de expatriado

Una amenaza inexorable se cierne sobre las personas queridas de un músico que busca inspiración al piano frente a la agreste costa irlandesa, escenario donde Mikel Santiago sitúa su primera novela, en la que vuelca su experiencia de “expatriado” y su “historia de amor” por un país eminentemente literario y musical.

La última noche en Tremore Beach es la novela en la que el autor vasco (Portugalete, norte de España, 1975) ha regresado a la Irlanda de frías atmósferas y “cálidas gentes” que marcaron su vida, explica durante un recorrido por los lugares de la costa irlandesa donde se desarrolla su obra.

En una solitaria casa frente al mar sitúa Santiago al protagonista, Peter Harper, un famoso músico que lucha por romper el bloqueo creativo en el que ha encallado tras una ruptura sentimental; una actitud, la de “buscar lugares que nos reconfortan cuando estamos heridos”, en la que el autor ha trasvasado experiencias propias.

Santiago también probó suerte en el rock tanto en España como en Dublín, “donde la música es parte de la cultura diaria”, relata el autor durante un recorrido con periodistas españoles por el barrio de Temple Bar, epicentro cultural de la capital de Irlanda, un país que le ha servido como “referente” para volcar sus “influencias anglosajonas” en cine y música.

Y sobre todo en la literatura, porque de este país han salido innumerables autores de referencia de la historia de las letras, desde James Joyce a Bram Stoker, y hasta cuatro premios Nobel de Literatura, entre ellos Samuel Beckett y el recientemente fallecido poeta Seamus Heaney.

Santiago sitúa al protagonista de su novela en una noche de tormenta de la que saldrá con la convicción, mediante lo que aparentan ser sueños premonitorios, de que algo grave acecha a sus amigos y vecinos y sobre todo a sus hijos, que lo visitan por unos días en su casa solitaria, un relato que el autor cataloga dentro del género de suspenso.

“Sabemos lo que va a pasar pero no cuándo, sabemos que va a ocurrir un acto violento en cualquier momento”, apunta Santiago, que ha querido dotar de suficiente “carga emocional” a sus personajes para que La última noche..., que Ediciones B publicó a principios de junio, “no sea completamente una historia fantástica de terror”.

Santiago inició su carrera como escritor hace cuatro años en el formato digital con el relato Historia de un crimen perfecto, que figura aún entre los más vendidos en español en las principales librerías digitales. Ahora se ha pasado al papel con la que considera primera novela “decente”, en la que “sin adivinanzas ni misterios encriptados”, y sí a través de la “carga emocional” de sus personajes quiere llevar al lector hasta un final ajustado “como en el ajedrez”.

“Crear es un acto de confianza”, dice uno de los personajes de la novela, y a él se ha ajustado también Santiago, que vive ahora en Amsterdam, donde se gana la vida como programador informático, una profesión que le permite la “flexibilidad” necesaria para escribir esta novela.

Su novela se nutre también de su experiencia de “expatriado” de sus últimos siete años, en los que ha hecho, como su protagonista, “amistades en las que las personas a veces esconden secretos”.

Santiago confiesa que no le importaría que La última noche... se convirtiese en una serie televisiva con mucho misterio y “pocos policías”, en la línea de novela negra que le gusta, “a la antigua usanza”.• 

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