Artes y Letras

‘Detrás del Muro’: el Malecón habanero se vuelve galería

Proyecto del artista residente en Nueva York, Emilio Pérez para ‘Detrás del muro’.
Proyecto del artista residente en Nueva York, Emilio Pérez para ‘Detrás del muro’. Emilio Pérez

A partir de hoy domingo 24 a las 6 p.m., el muro del Malecón habanero se vuelve galería, al inaugurarse la segunda edición de Detrás del Muro/Behind the Wall –que este año se titula En medio de la nada– como un evento colateral de la XII Bienal de La Habana.

Desde La Punta hasta el Parque Maceo, 51 instalaciones de artistas de diferentes nacionalidades cubrirán la más de una milla de distancia, repitiéndose uno de los sueños del comisario de arte Juan Delgado Calzadilla. “Me gustan los proyectos ambiciosos”, dice él. “Vivo frente al malecón y emocionalmente me siento muy identificado con él. Estas ediciones de Detrás del muro… no son más que el inicio de un sueño mayor, que es transformar el malecón de La Habana algún día en un gran museo urbano”.

Juanito, como le llaman tanto sus amigos como sus relaciones profesionales, confiesa que siempre ha tenido una especial debilidad por las instalaciones públicas. “En esta segunda edición participan tanto artistas cubanos residentes en la isla como de la diáspora, y muchos otros internacionales. A mí lo que me interesa es la calidad, y lo mismo expone una joven como Rachel Valdés que un maestro del nivel de José Rosabal, radicado en Nueva York”, comenta Delgado.

Rosabal exhibe el mural Fuente de luz, su pieza de mayor tamaño hasta el momento, realizada con acrílico industrial en paneles de madera, de la cual el artista comenta que “es una recreación estética y formal de la experiencia de caminar por el malecón de un extremo al otro; es mi visión y recuerdo de la dinámica de la vida en aquel lugar”. Luego agrega: “Estaré en La Habana por primera vez desde que me fui en 1968. Nunca regresé, y es mi trabajo quien me lleva. Estoy entusiasmado, tengo mucha curiosidad por ver el país y la ciudad que dejé hace más de cuatro décadas”.

En medio de la nada devela otras sorpresas. Lo real maravilloso se vuelve palpable al ser una de sus instalaciones una pista de hielo. Su creador es el neoyorquino Duke Riley, quien investigó los antecedentes de las pistas de hielo en Cuba, constatando que desde 1933 hasta los años 1950, en La Habana hubo una donde hoy se encuentra la Fuente de la Juventud, antiguamente Playitas de Carneado, según cuenta la página digital del evento.

Delgado es un curador atrevido y su máxima es “Juanito siempre puede”. En cuanto a cómo ha financiado esta muestra de tamaña envergadura, explica: “La exposición la patrocinan financieramente Cuban Art Foundation y las embajadas de España y Noruega [en Cuba], así como el esfuerzo de muchos amigos que confían en lo que hago. Soy un curador independiente y no recibo nada del estado cubano”.

El artista neoyorquino de origen cubano Emilio Pérez participa con el mural más grande que hasta la fecha haya realizado, un panel de 32 piezas de madera pintada con acrílico, basado en uno de los Versos sencillos de José Martí. “Esta es la primera vez que participo en Detrás del muro… y que expongo mi trabajo en Cuba”, dice Pérez, quien se considera un pintor americano con la gran fortuna de tener raíces cubanas.

El título de esta serie es sugestivo y tiene muchas lecturas. “Todos los seres humanos tenemos un muro dentro”, afirma Delgado. “También, desgraciadamente, dentro de Cuba tenemos muchos muros. Detrás del muro se esconde tanto el ansia de libertad como el pensamiento. Es una metáfora de lo que pasa el hombre a través de su vida”.

Rachel Valdés, quien en la edición del 2012 conmocionó a los habaneros con la gran estructura de espejo y acero titulada Felices para siempre, muestra este año un cubo, también de cristal, al que llama Proyecto Reality Cubo Azul. Además, hay piezas de reconocidos artistas como Roberto Fabelo, Manuel Mendive, Florencio Gelabert y José Parlá, conjuntamente con emergentes como Adonis Flores, entre otros muchos.

A partir de la imposibilidad de la artista cubana radicada en Nueva York, Tania Bruguera, de hacer su performance El susurro de Tatlin #6 en la Plaza de la Revolución de La Habana el pasado 30 de diciembre, sus varias detenciones, la retención de su pasaporte y la amenaza de una demanda legal contra ella por parte del gobierno de la Isla, varios artistas internacionales en solidaridad con Bruguera renunciaron a asistir a la Bienal de La Habana de este año.

“Respeto mucho a Tania”, dice el curador Juan Delgado al conversar sobre la situación de la artista. “Siento lo que está pasando con ella y no me he ocultado en decir que se le debe dar su pasaporte”, y agrega que aunque él no es un político entiende que el arte en ocasiones es el reflejo de la política.

“Muchos seguimos empujando para que en Cuba haya un diálogo de esperanza”, afirma Delgado. “Quienes amamos la diversidad seguimos luchando para que estos problemas se acaben de resolver. Tiene que existir un camino de luz para todos los que han sido censurados en el país”, asegura Juanito, agregando que la fe y la esperanza es lo que mueve al hombre.

Por su parte, al preguntarle qué opinaban sobre el caso de Tania Bruguera, los artistas José Rosabal y Emilio Pérez declinaron responder.

En medio de la nada, segunda edición de Detrás del Muro/Behind the Wall, permanecerá –y en este caso no podemos hablar de abierta, sino a disposición del público– hasta el 22 de junio. Indudablemente, sus 51 instalaciones monumentales serán una de las grandes atracciones de los amantes del arte que se encuentren en La Habana durante este mes.

Natacha Herrera es periodista y fotógrafa, escribe para diferentes publicaciones, Noticias 23 de Univisión y medios digitales.

yorkville43@yahoo.com

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