Artes y Letras

Golob Gelfman: La fragilidad y descomposición del medio natural y urbano

La artista Lynn Golob Gelfman en su estudio de Miami.
La artista Lynn Golob Gelfman en su estudio de Miami. MIAMI HERALD STAFF

La vida de Lynne Golob Gelfman (USA, 1944) dio un vuelco cuando desde Nueva York, fija residencia en Miami en 1972. Hecho que también cambió profundamente su trayectoria artística como muestra, desde entonces, su obra recopilada en esta muestra. Entre tanto ha desarrollado un intenso programa de exposiciones nacionales e internacionales que la han puesto, junto a Karen Rifas, (con una gran exposición ahora en el Bass Museum), entre las pintoras abstractas más importantes de su generación y, desde luego una figura prominente de la comunidad artística de Miami.

Grids: A Selection of Paintings by Lynne Golob Gelfman es la exposición más completa que se ha realizado hasta la fecha sobre la obra de esta artista. Y lo es porque, además del volumen de trabajos, la muestra está articulada como una retrospectiva donde se contemplan pinturas de distintos periodos. En este sentido, aunque la muestra hace un énfasis especial en las dos ultimas décadas, también se contemplan obras de los años 1960 y 1970; también cuenta con trabajos que se exhiben por primera vez. Tobias Ostrander, curador de la muestra, apunta al respecto: “Incluimos una pintura de 1968 en la exposición, cuando Gelfman aún vivía en Nueva York. Esta pintura muestra una cuadrícula hecha de círculos negros planos y opacos. Gelfman ha descrito cómo, al venir a Miami, estas pinturas se sintieron fuera de lugar en la luz y las texturas de Miami y su paisaje natural. El entorno de Miami la llevó a crear obras que hablan más sobre estos efectos de la luz, la erosión y los detalles del entorno natural y construido de Miami”.

La obra de Gelfman se sumerge, casi en la misma proporción, tanto en las aguas del arte informalista como de la abstracción propiamente dicha. Ello es visible si comparamos, por ejemplo, su serie Burqa, de finales de los años 1990, con una serie más reciente como es el caso de Thru de los años 2015-16 contempladas en la exposición.

En las series Burqa, Gelfman discurre por una pintura de colores sobrios como sucede, por ejemplo en Burqa Grey, 2000. Una pintura que, excepto raras excepciones, explota mayoritariamente las escalas de negros y grises. (Aspecto perceptible también en una obra como Line Pink 5, 2007). Estos colores apastelados de la series Burqa forman superficies de manchas amorfas que se desflecan, como rasgadas y desteñidas por el envejecimiento. Pero si en Burqa las obras tienen una apariencia más informal, convulsa y turbulenta, en una serie como Thru, en cambio, aspiran a una mayor organización del espacio. Las manchas pictóricas de esas series dan paso en la serie Thru a la formalizacion expresiva de caracteres abstractos de ascendencia geométrica. La luz, el color, y la espacialidad son codificados en cuadriculas que contienen a su vez patrones triangulares que se repiten, pero nunca de la misma manera. Thru 5.5, 2016, y Thru 3.9, 2015, son ejemplo de ello. Muestran aspectos formales en torno al empleo de cuadrículas marcadas por patrones triangulares para construir un especie de Grilla reticular.

Para Ostrander, la obra de Gelfman “Se dirige a los intereses modernistas en la Grilla, desde nuestra posición en los trópicos, las suyas son cuadrículas corroídas por el sol y el agua”. Y efectivamente, en la serie Thru, las cuadrículas, los triángulos, reflejan sus sombras de planos corroídos que desdibujan los límites de los objetos. Es un efecto que la artista logra al poner hacia el frente el reverso del cuadro. De ahí esa pintura de intensidad mate, que parece haber absorbido la luz, como diluida o apagada.

La serie Dune, por el contrario, da la sensación de expandirse y encogerse al mismo tiempo, dentro de un aura lumínica “flasheante” que se “mueve”. Produciendo una imagen de superficie temblorosa, ondulante como si estuviera sumergida en agua. Esta apariencia es consecuencia del empleo de pintura fluorescente, y la ilusión de movimiento es muy perceptible al ser montadas oportunamente en las salas del PAMM, cerca de sus grandes ventanales. Asombra verlas, porque en un instante se percibe la luz, el agua y la tierra, los ambientes y el paisaje marítimo de Miami. El espectador se siente trasladado a esos parajes de la ciudad, de los que estas pinturas parecen extraer su esencia.

En la serie Between apunta el entorno urbano y, en particular la obra Between 2 (intermedio2), 2008, está inspirada en las cuadrículas de las cercas de acero que parcelan la ciudad. Cercas, muy comunes en Miami, que separan y enajenan los valores de sociabilidad y comunicación entre el espacio público y el espacio privado.

La Grilla modernista ha sido objeto de reinterpretaciones en la poética de muchos artistas contemporáneos. Es sabido que Sarah Morris, por ejemplo, la ha empleado para reflexionar sobre la fluctuaciones de la economía y las finanzas. Lynne Golob Gelfman la emplea, en cambio, como ella misma ha sugerido, para hablar sobre la fragilidad, para describir los factores que aceleran la descomposición del medio natural y urbano, de los valores tradicionales y el mundo de la ética que los vio nacer bajo el impacto de la sociedad globalizada. Y esas tensiones están resueltamente representadas en la actual muestra.

Grids: A Selection of Paintings by Lynne Golob Gelfman”. PAMM. 1103. Biscayne Blvd. Hasta abril de 2019. www.pamm.org

dmatos66@gamail.com

Dennys Matos es crítico y curador independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de octubre de 2018 a las 1:51 p. m..

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