Artes y Letras

Las mentiras verdaderas de Luis Alejandro Ordóñez

El escritor venezolano Luis Alejandro Ordóñez.
El escritor venezolano Luis Alejandro Ordóñez. / Foto de cortesía

La novela El último New York Times (SED ediciones), del escritor venezolano Luis Alejandro Ordóñez, encierra un enigma: John D. Rockefeller, el hombre más rico del mundo, recibiría todos los días en su oficina un diario escrito especialmente para él. Para sumar incertidumbre, el dato aparece en El año de la muerte de Ricardo Reis, obra del Premio Nobel José Saramago, y Juan Carlos Onetti elaboró en torno a esa mítica edición teorías conspirativas.

De ese misterio, Ordóñez construye una novela personalísima que se desliza hacia otras latitudes como Lisboa y Caracas, y que es una metáfora de las historias que heredamos. En un momento, para señalar lo fuerte que está ligada la lectura de la vida, es el propio autor que entra como personaje y se vuelve un detective que deambula por archivos y bibliotecas privadas.

Luis Alejandro Ordóñez reside en Estados Unidos desde el 2008. En el 2015 publicó el libro de relatos Play (Editorial Ars Communis) y ha participado en las antologías Diáspora (Vaso Roto), Trasfondos y Pertenencia (Ars Communis). En el 2014 ganó el II Premio literario en español de la Universidad Northeastern de Illinois. Como parte de las actividades que realiza durante el año la Miami Book Fair, el autor presenta El último New York Times el jueves 18 de octubre en Altamira Libros de Coral Gables.

¿Cuánto tiempo te llevó escribir El último New York Times?

El proyecto lo inicié en 2008. Lo sé con tanta precisión porque de esa fecha son los correos de intercambio con la Fundación Rockefeller. Pero la respuesta que recibí fue paralizante, así que archivé la idea hasta que pude encontrar una nueva forma de abordarla y ahí sí nació lo que al final es El último New York Times. No estoy seguro cuántos años me tomó retomarlo, aunque lo de archivar la idea es relativo, nunca se trató de un “cold case”, siempre estoy dándole vueltas a varios proyectos a la vez y este estuvo ahí rondándome permanentemente hasta que di con el chispazo que me puso a escribir.

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En la novela juegas mucho con el tema de cuáles son los límites de la verdad y en qué momento todo se puede volver un gran mito…

Creo que la verdad de una historia está en el acto de contarla, y esa verdad de la historia es independiente de que los hechos que narran sean en sí mismos verdaderos o falsos. Los límites entre lo verdadero y lo falso se borran con el hecho de contar, no solo en la literatura, también en géneros no literarios e incluso supuestamente impermeables o blindados a la ficción. Por eso es tan difícil diferenciar lo real o lo inventado en un rumor, en un chisme, en un discurso político o en una noticia corroborada por cuatro fuentes distintas. Y por eso es que me interesan mucho los mecanismos a través de los cuales se transmiten las historias. Mis narradores suelen reflexionar o referirse en algún momento a cómo les llegó la historia que están contando y por qué decidieron contarla. En El último New York Times trato de encontrar cómo un periódico viajaba de Nueva York a Florida y llegó a Europa y a Suramérica, o quizás fue en sentido contrario, sin que nadie nunca lo hubiera leído. Encontrar el mecanismo a través del cual el New York Times de Rockefeller hizo ese viaje, un viaje además de décadas, es encontrar la verdad del mito.

Hay algo de policial en la historia. En la última parte, a ese enigma que recorre la obra le das una resolución en la que tú, ya como personaje, entras para descifrar el misterio. El escritor como detective. ¿El que aparezcas en la novela fue una idea que estuvo desde el comienzo?

No, la idea fue surgiendo como un resultado inesperado de mi pesquisa. La idea original era escribir el New York Times de Rockefeller, pero a medida que me encontraba detalles y sobre todo ausencias, ese escritor detective fue tomando forma. En un momento dado me di cuenta de que la investigación que había realizado tenía valor en sí misma, el proceso se volvió parte de la historia y ahí me volví personaje.

Lo que produce la lectura, su hábito, está muy presente en la obra: sea por el diario de Rockefeller como por la novela El año de la muerte de Ricardo Reis o el artículo de Onetti que leíste hace muchos años.

Sí, esta es una novela literaria, en el sentido de que existe porque otras vinieron primero, existe como resultado directo de haber leído El año de la muerte de Ricardo Reis. El último New York Times es en parte una novela sobre el proceso creativo, crear un periódico con noticias falsas, crear una noticia sobre el rumor que se escuchó en una conversación, crear una novela sobre una investigación que en el fondo no llegó a concluirse, y todo eso a raíz de la lectura de uno o dos párrafos de una novela de Saramago. El escritor detective de la última parte me permite reflexionar acerca del efecto de la lectura sobre lo que somos, tanto por lo que nos acompaña siempre después de haberlo leído como de lo que olvidamos por completo, aunque estamos seguros de que lo leímos; ambos efectos me interesan.

Viviste muchos años en Chicago. A grandes rasgos, ¿qué diferencias y puntos en contacto hay entre esa ciudad y Miami en cuanto a literatura escrita en español?

Ambas ciudades tienen un movimiento y un quehacer literario en español muy rico y dinámico, que se nutre de la permanente llegada de escritores inmigrantes y sus distintos bagajes, experiencias y escuelas. El oficio de escritor no es muy distinto estés donde estés, y en ambas ciudades te beneficias de la existencia de revistas, talleres, festivales y de un calendario intenso de eventos. Eso sí, en ambas ciudades falta el ‘fabricado acá’; la segunda generación es latinx y escribe mayoritariamente en inglés, pero creo que en Chicago esa ausencia es más notoria porque se está más consciente de que se escribe al margen. En Miami, por masa crítica y por cercanía, las identidades nacionales están muy presentes, en mayor o menor medida se es representante de la literatura nacional en el exterior.

Presentación de “El último New York Times” (SED ediciones), de Luis Alejandro Ordóñez, el jueves 18 de octubre en Altamira Libros, 219 Miracle Mile (Coral Gables, FL 33134). A las 7:30 p.m. Teléfono (786) 534-8433.

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