El diario como fuente creativa para todos
Auspiciado por la Miami Book Fair, Goldberg se presenta el martes 23 de octubre en “Tómate una copa”, ciclo que permite que los lectores conozcan a los creadores de la ciudad. Bajo el tema “Todos somos escritores. El diario personal como torrente de inspiración literaria”, el autor compartirá ejercicios para que la gente potencie su creatividad.
De profesión abogado, Goldberg estudió derecho en la Universidad de Buenos Aires, realizó su maestría en la Universidad de Harvard y es Juris Doctor por la Universidad de Miami. Muchos de sus relatos han aparecido en el diario Clarín de Argentina, como en las antologías Miami (Un)plugged (SED ediciones) y Pertenencia: Narradores sudamericanos en Estados Unidos (Ars Comunis).
¿Qué posibilidades artísticas encuentra particularmente en el diario personal?
El diario personal, con sus registros cotidianos, es un recurso, una fuente riquísima de materia prima narrativa en la que abrevar, ya sea en raptos de sequía literaria, o bien, para enriquecer una obra en curso. Un símil podría ser un trozo de mármol en bruto, a partir del cual podemos llegar a obtener, trabajo mediante, una obra de arte. Cuando nos enfrentamos, por ejemplo, a la hoja en blanco experimentamos una sequía de ideas y es ese un buen momento para recurrir a nuestro diario personal en busca de la inspiración que las entradas de este registro nos ofrece. También, ésta puede ser una oportunidad propicia para iniciar un diario al que acudiremos para rescatarnos de esta situación de oscuridad creativa. En el otro caso, al estar ya trabajando en un relato es posible echar mano de una entrada puntual de nuestro diario personal, la cual deberemos adaptar al texto que estemos desarrollando.
¿Tiene uno?
En mi caso particular, llevar un diario personal me ha permitido comenzar a conectarme con historias que estaban en algún lugar adentro mío y que pedían ser contadas. No soy siempre un tipo disciplinado, pero este registro, que es el registro de lo que yo soy, me da acceso a la posibilidad de expresarme artísticamente, más allá de que lo logre o no. Sin ir más lejos, la génesis de La mala sangre tiene lugar en el diario personal. En esa época, por circunstancias profesionales, tenía que permanecer forzosamente ocho horas encerrado en una oficina. Ahí sentí la necesidad de comenzar un diario que me ayudara a sobrellevar esa experiencia y, a la vez, a escribir.
¿Qué diarios de escritores ha disfrutado?
El de Mario Levrero, dentro de La novela luminosa ―que es la historia de la novela que nunca se escribió―, porque él ahí va narrando su vida diaria, como hombre y como escritor, y las innumerables evasiones y resistencias con las que se entretiene, ya sea con el programita de la computadora, con el cadáver de la paloma, con los sueños de los amigos, y que lo alejan constantemente del propósito de la novela pero no de la creación literaria. Por ese medio alcanzo a ver esas costuras, que me acercan al ser humano-escritor y que me reconcilian conmigo mismo al descubrir que nos pasan cosas parecidas. El tipo es una persona a la que le pasan las mismas cosas que a vos, no es un protohombre.
Disfruté mucho también leyendo a John Cheveer, Diarios, donde uno puede ser testigo de la existencia tortuosa y de la guerra permanente en la que vivía consigo mismo. Y no puedo dejar de mencionar Los diarios de Emilio Renzi, de Ricardo Piglia, donde además de seguirlo en la cotidianeidad de su vida, me resultaron una lección sobre el quehacer literario, sobre la obra de otros escritores, y sobre su propio trabajo como escritor. El Piglia hombre, el Piglia profesor, el Piglia amante, el Piglia escritor.
¿Qué clase de ejercicios ha preparado para su “Tómate una copa”?
Trabajaremos con un solo ejercicio, el cual está estrechamente vinculado con la práctica del diario personal. De esta forma, puedo abarcar a un público heterogéneo de manera que se sienta cómodo a la hora de hurgar en su interior para escribir un texto breve.
Gabriel Goldberg se presenta en “Tómate una copa” el martes 23 de octubre en el Books & Books del Arsht Center (1300 Biscayne Boulevard). A las 6:30 p.m. Entrada gratuita.