Diez Artistas de la diáspora unidos por el Hudson y el arte
Una de las consecuencias del fenómeno de la diáspora de los años 1990 fue que el campo de producción artística e intelectual cubana se diseminó por medio mundo. En pocos años, además de La Habana, lugares tan disimiles como Madrid y Nueva York y Amsterdam y Ciudad México, Miami y Caracas, “arraigaron” focos de gran actividad artística e intelectual.
La exposición Kindred Spirits: Ten artists by the Hudson, curada por Anelys Álvarez, recientemente inaugurada en el Museo de Coral Gables, se hace eco de este fenómeno. Reuniendo a un grupo de 10 artistas que residen y trabajan en la llamada margen baja del río Hudson, cuyo estuario colinda, de un lado, con la ciudad de Nueva York, del otro con Nueva Jersey. Y es aquí donde se han ido asentando en los últimos años hasta formar una especie de “comunidad” artística (y cultural) cubana. Hace unos años compartí con algunos de ellos con motivo de la exposición Cuban America: An Empire State of Mind, 2014 en Lehman College Art Gallery, Nueva York (Curada por Yuneikys Villalonga y Susan Lehman Hoeltzel). Daba gusto ver el espíritu de colaboración, la calidez con la que compartían su capital social, sus intereses y proyectos profesionales. Algo que, con independencia del contexto, igualmente percibí en Madrid y Amsterdam. Curiosamente, en Miami, extraño a veces esa intensidad, ese espíritu cálido de compartir, de ayudarse mutuamente que al fin y al cabo le pone sinergía al trabajo individual en su conexión con el potencial comunitario.
Volviendo a la muestra. Estos (…)Ten artists by the Hudson son: Jairo Alfonso, Juan Carlos Alom, Douglas Argüelles, Kenia Arguiñao, Ariel Cabrera, Armando Guiller, Geandy Pavón, William Pérez, Danay Vigoa y Jorge Wellesley. Artistas que abarcan un espectro generacional de tres décadas: los años 1960, 1970 y 1980. Todas representadas, en este grupo, por tres artistas, excepto la de 1970, que tiene cuatro.
La muestra incluye una gran variedad de medios artísticos como fotografía, escultura, pintura, video art y objetos. Del mismo modo conviven poéticas artísticas de diferentes signos. Por ejemplo, desde la neo figuración (realista) (Alfonso, Cabrera y Pavón, o Argüelles), pasando por la abstracción (Guiller, Arguiñao), hasta experiencias de tintes post conceptuales como son los casos de las pinturas de Vigoa, o los objetos de Pérez.
La intención de la muestra es precisamente dar cuenta de este grupo, sondear el mapa creativo de los artistas que lo conforman. Y, también, implícitamente, bosqueja aquellas condiciones socio culturales e históricas del lugar, que han habilitado su aglutinamiento, tal y como se presentan en Kindred Spirits (…) Sobre el carácter del grupo que conforma esta exposición comenta en el catálogo su curadora, Anelys Álvarez: “Estos artistas con carreras individuales sólidas no constituyen un grupo o escuela con un interés estético o temático singular. Sin embargo, su fondo cultural común, en muchos casos alimentado por años de amistad, ha creado un caldo de cultivo para discusiones formales e informales sobre temas culturales que generalmente involucran a otros profesionales de disciplinas como la historia del arte, la literatura, la música y la sociología”.
En Kindred Spirits (…) salta a la vista la presencia dominante de la pintura. De un lado la pintura figurativa, del otro, la abstracta. En el primer caso destacan las obras en gran formato de Geandy Pavón, Jairo Alfonso, Ariel Cabrera, Douglas Argüelles y Jorge Wellesley. Sus obras -con la excepción de este último- se asientan en en una narración que anuda archivos discursivos de velocidades y registros temporales distintos, muchas veces contrapuestos. Uno de sus efectos más perceptibles es que ficcionalizan tanto sobre el presente más inmediato, como también sobre el pasado histórico. En el caso del arte abstracto, son llamativas las pinturas de Arguiñao, obras que relacionan la abstracción y el informalismo a través de una curiosa interpretación de los paradigmas geométricos. Similares desdoblamientos abstractos informales son perceptibles en las esculturas de Guiller. Las fotografías de Alom, pero sobre todo su video art, Mar de fondo (2017), comenta en clave simbólica y desde un depurado tratamiento de la imagen fílmica, lo tormentoso de la condición isleña y, por ende, del ser isleño.
De cierto modo Kindred Spirits (…) pone en valor la riqueza poética y discursiva que ha alcanzado el sujeto diásporico en uno de sus escenarios artísticos más activos. El tiempo va ilustrando cómo, el fenómeno de la diáspora, ha expandido el campo de producción del arte, la música, la literatura, ect., revelando a este fenómeno, en su complejidad y diversidad como carácter esencial para el entendimiento de la historia cultural cubana más reciente.
“Kindred Spirits: Ten artists by the Hudson” en Coral Gables Museum. 285 Aragon Ave. Hasta el 9 de diciembre. www.coralgablesmuseum.org
Dennys Matos es critico de arte y curador independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid