Artes y Letras

‘Confrontaciones’, trece cuentos de temas y estilos diferentes

El 13 siempre ha sido considerado un número de mala suerte. En la edad media, por ejemplo, 13 eran los peldaños en las escaleras que conducían a los condenados al patíbulo; 13 también era la cantidad de brujas en los grupos de hechiceros. Esas creencias, que se multiplicaron con el tiempo, han llegado hasta nuestros días: edificios que no tienen un piso 13 y personas que no salen de la casa los martes 13 de cada mes.

Por suerte para nosotros, el escritor José Abreu Felippe no cree en ellas. Lo sé porque en su libro de cuentos más reciente, Confrontaciones (Alexandria, 2018), hay 13 relatos. Pudo haber publicado 12, como los “peregrinos” de García Márquez, o 14, una cantidad arbitraria pero editorialmente apropiada. Pero no, Abreu Felippe, supersticiones aparte, escribió 13. No a propósito sino porque esa era la cantidad que había escrito desde que publicase sus dos libros de relatos anteriores: Cuentos mortales (2003) y Yo no soy vegetariano (2006).

Lo primero que debe decirse es que Confrontaciones es un libro de cuentos diferente a los anteriores. Estos relatos de ahora no son de planteamiento, nudo y desenlace. No lo son porque sus estructuras, aunque poseen continuidad argumental, se alejan con frecuencia del canon en busca de la innovación. Es cierto que la mayoría de las historias avanzan de una manera lineal; pero lo hacen balanceándose entre la reflexión, lo anecdótico y lo lúdico.

Lo otro que lo diferencia es su diversidad temática. Uno de los cuentos, El intruso, es de misterio: “Leonardo tenía la mano sobre el picaporte, a punto de hacerlo girar, pero aguardaba. Creía escuchar, al otro lado de la puerta, una respiración”. En otro se aborda un tema de polémica actualidad, como en el titulado Voy a ser mamá, en el que una pareja homosexual intenta tener un hijo de una manera poco ortodoxa: “Me acosté en el centro de la cama. Kike estaba en la sala esperando que le dijeran que podía pasar. Carlota colocó una sabana sobre mis senos y la extendió hasta cubrirme toda la cabeza. ‘No quiero que lo veas’, me susurró al oído”.

Hay algunos tremendamente eróticos, como Pajas, una extendida apología del onanismo. O como Plenilunio, un texto fuerte con escenas muy gráficas -aunque atenuadas por el humor- en el que se relata un encuentro fortuito entre un profesor cubanoamericano y una joven cubana recién llegada de la isla: “Pero, ¿tu padre era del cercano oriente? Ay, chico. Tú no sabes nada de Cuba. Palestino le llaman en La Habana a los orientales”.

El resto de los cuentos asombra por la vertiginosidad con la que Abreu puede resumir una vida: solo unas pocas páginas le bastan para describir los pasados, los presentes y los futuros de sus personajes: una anciana sentada en un portal esperando a su hijo; un escritor que sufre la muerte de un amigo; un niño al que le envenenan su perro. Historias cotidianas que al tratar del amor, de la amistad y de la infancia, se convierten en universales. Sus escenarios son típicamente urbanos y están descritos con una sorprendente meticulosidad visual.

Confrontaciones es un estupendo libro de cuentos, escrito con tanto oficio que todo parece estar en su sitio: nada falta, nada sobra. Y es que en cada una de sus páginas se siente el control que Abreu ejerce sobre el texto, lo mismo en los diálogos que en las descripciones. Son 13, sí; pero con ellos no hay mala suerte que valga.

José Abreu Felippe (La Habana, 1947), es poeta, narrador y dramaturgo. Ha publicado entre otros, El tiempo afuera (Premio Internacional de Poesía Gastón Baquero, 2000) y El tiempo sometido (2016). Como dramaturgo ha dado a conocer Amar así (1988) y Tres piezas. Ha publicado, además, cinco novelas que conforman la pentalogia El olvido y la calma.

  Comentarios