Los sesenta de Anne Sofie von Otter
Anne Sofie von Otter cumplió 60 años y DG lo celebra con una caja capitalizando su brillante paso por el sello grabador a fines de los noventa cuando la notable mezzo sueca tenía carta blanca para registrar cuanto quisiera. En 2010 se mudó a un sello “boutique” (Naïve) donde acaba de ganar el Grammy por Douce France.
Aunque referencial, más que recopilación solo son 10 de sus compactos reunidos en una caja en vez de una cuidada selección del vasto legado que dejó en DG. Es una lástima que afuera hayan quedado sus notables Lieder de Schumann, Schubert y Alban Berg con Abbado, un Mahler paradigmático con Gardiner, Berlioz con Levine, las canciones de Beethoven, Gluck, Zemlinsky, Britten, Dvorak, Fauré y Hahn, aquel primer consagratorio Grieg y el más reciente trabajo dedicado a los compositores de Terezin de características francamente históricas. Un disco “extra” con selecciones de Ariodante es una excelente propina, pero no compensa la falta de aquella selección personal aparecida en 1998, The Artist Album abarcando un más amplio y variado espectro.
Hechos los reparos del caso, vale recordar su llegada hacia 1985 señalando la aparición de un rara avis, una mezzo clara de inteligencia proverbial que supo aprovechar sus recursos al máximo, imponiéndose en virtud de una ductilidad y refinamiento musical excepcionales, jamás amanerados. En un principio considerada algo tibia, después de tres décadas se instala como una artista rigurosa con impecable manejo y cuidado de una voz clarísima unida a un modo único de “decir” su canto. Si un gran actor cautiva con solo leer la guía telefónica, este es el caso de una artista que vuelve interesante todo lo que canta. Por su versatilidad idiomática conocida como “la Meryl Streep de las cantantes”; su instrumento no tiene la oscuridad de su ídolo Christa Ludwig, pero es su gusto por cantar lo que la equipara a la gran mezzo berlinesa. Ese intuitivo y certero “gout de chant” como definen los franceses, permitió a la tímida niña del coro de Eric Ericson y alumna dilecta de Vera Rosza, abordar con igual facilidad el repertorio temprano, el Lied romántico, las complejidades contemporáneas y aventurarse en compartir con un público sorprendido sus populares favoritos, sea Edith Piaf, Los Beatles o ABBA, llevando en más de una ocasión al envarado erudito a gozar un terreno desconocido.
Cuando se habla de auténticos artistas, las revelaciones deben estar a la orden del día; en consecuencia von Otter ha iluminado repertorios impensados a diferentes públicos. Como ejemplo, su fervoroso compromiso con la canción escandinava, desde Grieg y Sibelius a Rangström, Alfven, Larsson y su lejano pariente Gunnar de Frumerie. La caja trae Acuarelas, pero omite Alas en la noche. Asimismo, el dedicado a Cécile Chaminade es un justo homenaje a la “primera compositora” francesa. No pueden faltar Lamenti y el sublime álbum de cantatas de Handel ni su exquisito Kurt Weill con Gardiner ni la festiva revalorización de Offenbach con Minkowski. El álbum con Elvis Costello es una admirable adaptación al micrófono de una cantante lírica puliendo un material valioso con, otra vez, reveladores resultados, así como el inevitable álbum navideño capaz de convertir al más incrédulo.
No obstante, son los dos dedicados a Lieder los que confirman a la eximia recitalista en el temprano programa de Brahms donde aporta la cuota de frescura vocal e interpretativa que le mereció el Grand Prix du disque 1991. Esa limpidez inmaculada no exenta de expresión regresa en el disco Richard Strauss, Alban Berg y Korngold otra vez junto al insustituible Bengt Forsberg, en uno de sus mejores trabajos discográficos. Al perfecto arco straussiano logrado en Befreit se suma la antológica versión de cámara de la Canción de Marietta de La ciudad muerta que sintetiza las virtudes de la artista en una pieza.
Aquel Octavian esencial con Carlos Kleiber, ágil, andrógino y asopranado tal como quiso Strauss, celebró su cumpleaños estrenando una pieza de Peter Eotvos en Nueva York. A los 60, más cuidadosa y atenta que nunca, sigue divirtiéndose en el más serio de los juegos, aventurándose en el goce de cantar. A un precio irresistible, es una edición obligatoria: puro “gout de chant” .
‘Anne Sofie von Otter’, DG 0289 479 4369.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de mayo de 2015, 9:28 a. m. with the headline "Los sesenta de Anne Sofie von Otter."