Artes y Letras

‘La librería del mal salvaje’ de Hernán Vera, ‘Casi nadie vive de la literatura’

Hernán Vera Álvarez.
Hernán Vera Álvarez. Archivo

Cuando en Miami reinaba el merengue y la bachata, Hernán Vera Álvarez, un joven periodista argentino que escribía reseñas musicales para el Nuevo Herald, pensó que era hora de cambiar las cosas. Y así lo hizo. De repente comenzó a entrevistar a grupos de rock en español que, aunque ya hacían furor en Latinoamérica, eran desconocidos aquí, como Los Auténticos Decadentes, Soda Estéreo y Los Enanitos Verdes. De la música pasó al séptimo arte y empezó a escribir críticas de cine alternativo. Ya para entonces los lectores estaban familiarizados con su labor periodística. Lo que muchos de ellos no sabían era que, con dos libros de cuentos en su haber -Grand Nocturno y Una extraña felicidad- Hernán Vera Álvarez era también un excelente escritor.

Vera, como sencillamente firma sus libros, que es además dibujante, editor y profesor de escritura creativa, acaba de publicar, bajo el sello Suburbano Ediciones, su primera novela, La librería del mal salvaje.

Según nos comenta la página de Amazon donde se encuentra a la venta, el libro “cuenta la peculiar historia de una tienda de libros en español y los clientes que la frecuentan –extravagantes, queribles y algo astutos– en Estados Unidos. Según pasan los días, el narrador, un escritor expatriado devenido librero, contradiciendo la idea borgeana, sospecha que trabajar en una librería no siempre es estar en el paraíso. [...] Entre la biografía y la ficción, con tono desenfadado y tremendamente lúcido, La librería del mal salvaje es un homenaje a aquellas obras y autores que amamos de parte uno de los escritores más personales de la literatura en español actual”.

El Nuevo Herald entrevistó al autor para saber de qué va esta novela.

¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?

Desde el primer día que empecé a trabajar en una librería -lo hice durante casi dos años. Me parecía interesante un lugar donde todo gira en torno a la literatura y a los clientes: estando en Miami, una ciudad donde vive gente de varias nacionalidades, había temas interesantes para estructurar una novela.

¿Es su título un guiño literario a El buen salvaje de Rousseau?

No. Se relaciona con la imagen del buen salvaje que instauró Colón desde el principio de la conquista de América. Creo que ahora, para este gobierno en Estados Unidos, los latinos somos salvajes, pero malos: los responsables de todos los problemas de este país.

La trama del libro parece avanzar entre la biografía y la ficción. ¿Cómo lograste que no se notasen las costuras entre un género y otro?

Toda literatura, aún la de ciencia ficción, tiene un dejo autobiográfico. Me gusta la teoría de Vargas Llosa: escribir es un strip-tease al revés. Primero un autor se desnuda y luego, a partir de ese dato biográfico, lo va cubriendo de ficción. El narrador de esta novela, por otro lado, no tiene nombre.

El libro está dividido en dos partes. En una se narran los pormenores que ocurren en la librería. En otra se intercalan notas sobre la literatura argentina. ¿Cuál es el propósito de esta estructura?

No quería una novela lineal. Entonces la parte de literatura argentina rompe esa estructura de las situaciones en la librería y le da una velocidad acorde a estos tiempos donde el lector no tiene tiempo.

Por su complejidad sicológica, los personajes de la novela parecen ser “redondos”, según la conocida definición de Edward M. Foster. ¿Son estos reales o ficticios? ¿O una mezcla de ambos?

Una mezcla de ambos. Hay lectores que me han escrito por correo y han acertado en ciertos personajes que son reales. Demasiado humanos.

Los editores, críticos y autores que visitan la librería, no salen muy bien parados. ¿No temes la furia de ellos?

Bolaños, que era un escritor lúcido además de talentoso, solía decir que el mundo de los escritores está lleno de canallas. No se equivocaba. Lo grave es que, a diferencia de otras actividades artísticas como la pintura y el cine, hay miseria, ¡pero no hay un dólar! Casi nadie vive de la literatura. Me tiene sin cuidado lo que piensen ellos. De todas maneras, también tengo buenos amigos escritores.

Para finalizar, una última pregunta: ¿Piensas escribir otra novela o regresarás al cuento?

Ninguno de los dos. Poesía y cómics. Eso viene.

  Comentarios