Artes y Letras

Florencio Gelabert: expansión y tiempo


‘Ruin III’, 2014.
‘Ruin III’, 2014. Florencio Gelabert Studio

Instalada en el Miami Dade College Museum of Art + Design, y comisariada por Jeremy Mikolajczak, Viajes: un diálogo con el tiempo es una de las exposiciones más completas del escultor cubano Florencio Gelabert en el estado de la Florida. El título no solo resulta hermoso, sino que se advierte como una elocuente metáfora de la propia naturaleza del trabajo escultórico e instalativo de este artista. Gelabert es, lo ha sido siempre, un alquimista contemporáneo que ha hecho del “material bruto”, del “hallazgo oportuno”, del “encuentro azaroso” y del “accidente mismo”, el cuerpo central de una obra que disfruta de múltiples implicaciones culturales y estéticas.

La suya es una expresión clarísima de esa variante de la escultura (o lo escultórico) en su respectivo “campo expandido”. Y es que no podemos comprender el “proyecto” de este artista si no advertimos esa recurrente y oportuna, expansión del lenguaje. El trabajo de Gelabert se mueve de un modo camaleónico entre lo escultórico, lo instalativo e, incluso, en los límites de una dimensión performática de la materia. Precisamente cuando esta abandona su forma primigenia para adquirir estatus cultural, funcionando entonces como “testimonio antropológico” de un momento, de un estado, de orden de cosas.

La selección de piezas de esta muestra, se haya respaldada por la edición de un catálogo, francamente exquisito, con introducción del comisario y un despliegue ensayístico a cargo de la historiadora, comisaria y crítica de arte, Adriana Herrera. Texto que indaga en las claves estéticas de este trabajo y ofrece un recorrido por obras inscritas en una prolija carrera que ya abarca más de 30 años. Sostenida carrera que, a diferencia de la de otros contemporáneos suyos, sí ha gozado de los privilegios y mimos de la crítica especializada y la historiografía reciente.

Pensada como una cartografía de carácter y énfasis narrativo, la exhibición resume buena parte de su trabajo e incluye 12 nuevas piezas que certifican claramente el hecho de estar en presencia de un gran artista. Ese que es capaz de interpelar el lenguaje de un modo audaz, pulsando su propia naturaleza e identidad.

A nivel conceptual se corrobora la permanencia de ciertos temas sobre los que el artista vuelve una y otra vez como recurso de “visitación crítica”: destrucción, violencia, serenidad, orden, caos, estacionamiento, belleza. Estos temas no son solo términos en el espacio narrativo de su trabajo sino que articulan buena parte de su reflexión en tanto agente cultural activo. Para muestra la pieza Stella (2014), una gran instalación horizontal sobre el suelo que remite a trabajos anteriores del artista, sobre todo aquellos fraguados al calor de los años 1980. Pero, en realidad, lo que resulta claramente emotivo es que se trata de un homenaje a la memoria de su madre ya fallecida. Aquí el material, su disposición y manipulación adquiere un sentido alegórico, enfatizando sus posibilidades narrativas. Cualidad esta que se le suele negar con bastante frecuencia a la escultura para ceder todo su terreno al orden de lo pictórico.

La exposición es, a no dudarlo, una oportunidad de lujo para transitar por el trabajo de este creador y cerciorarse de la potencialidad del mismo. Un “hacer” congruente y adulto que da testimonio de un hábil manejo de las claves estructurales del lenguaje, una escandalosa diversidad material y una pericia extrema en el uso del espacio y de los recursos instalativos.

Viajes: un diálogo con el tiempo, no es de ninguna manera un viaje de ida; sino, y en cualquier caso, un viaje de vuelta al centro neurálgico de su trabajo y un acto de reconciliación consigo mismo. Este nuevo mapa ubica al espectador frente a los modos y estrategias estéticas del artista y pone de manifiesto esa obsesión suya por construir esa variante personal e íntima de su “arqueología urbana”. Ramas de árboles, fragmentos de arquitectura, una bañera, un mueble viejo que soporta sobre su superficie la historia anterior de su espacio y de sus dueños, terminan ahora –y mediante un ejercicio de restitución del valor– convertidos en obras mayúsculas que “traicionan” y “subvierten” el concepto tradicional de escultura.

Andrés Issac Santana reside en Madrid y es escritor, comisario y crítico de arte.

artnexus73@yahoo.es

‘A Dialogue with Time, New works by Florencio Gelabert’. Hasta el 16 de agosto en el MDC Museum of Art + Design Freedom Tower at Miami Dade College. 600 Biscayne Blvd., Miami. 305-237-7700.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de junio de 2015, 8:40 a. m. with the headline "Florencio Gelabert: expansión y tiempo."

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