Artes y Letras

Doce pioneras del arte geométrico latinoamericano

Si bien la aventura abstracto-concreta latinoamericana juega un papel primordial en la culminación de los presupuestos vanguardistas que animan las búsquedas del arte concreto, múltiples han sido los escollos desde el punto de vista historiográfico que han conspirado hasta fecha reciente en el reconocimiento de la misma.

En primera instancia -y a diferencia de la Escuela de Nueva York, fácilmente localizada en un enclave físico específico y respaldada desde un inicio por la historiografía enfática que garantiza su condición de “mainstream” y “nueva capital del arte”, la Escuela del Sur (entendida aquí como contrapunto a la Escuela de París y la Escuela de Nueva York) tiene como emplazamiento natural la vasta geografía del continente latinoamericano a la que deberá incorporarse. Si la dimensión geográfica del fenómeno abstracto-concreto latinoamericano no fuera ya de por sí suficiente reto, a ello debemos sumar el eje temporal, pues las exploraciones y aportes del arte abstracto-geométrico de la región contemplan un diapasón de al menos cuatro décadas (1935-1975) que no pueden, por demás, ser asumidas como sucesión lineal de movimientos sino una suerte de compleja madeja de estructura nodular dinámica donde se imponen interconexiones y yuxtaposiciones de carácter orgánico.

En medio de este panorama, donde debemos también acotar es el período de cristalización de las identidades nacionales del área, y posteriormente de los movimientos por los derechos civiles y el feminismo, es entendible como -una vez más- la activa participación femenina dentro de este movimiento ha sido relegada por la historia del arte.

Women Geometers, abierta al público en Atchucarry Art Center y bajo la curaduría de Adriana Herrera, busca nivelar un tanto la balanza poniendo de relieve la obra de doce pioneras del arte geométrico latinoamericano. La sopesada muestra logra una dinámica visual de interés en la que el ojo gustoso salta en alegre convite de los adorables bicharracos de Gego y Lygia Clark a las constelaciones de Lolo Soldevilla; de los promontorios eróticos de Zilia Sánchez a las equilibradas y totémicas composiciones de Fanny Sanín; de las poéticas exploraciones espaciales de Lydia Okumura y los delicados entramados lineales de Lygia Pape a las indagaciones de color y espacio de Mercedes Pardo y Regina Aprijaskis; o de las peculiares obras de María Freire y Lia Bermúdez a las delicadas obras de Mira Schendel.

Women Geometers comprende piezas desde los años cincuenta hasta la actualidad. Tal es el caso de la obra de Lia Bermúdez (Venezuela, 1930) de la que se incluyen Maitta y Painted Iron (2015 y 2016 respectivamente).

Especial interés merecen las propuestas de María Freire, Fanny Sanin, y Lydia Okumura, al sus propuestas haber sido poco exhibidas en la escena local y dado el número de trabajo incluidos en Women Geometers que permite un paneo de la actividad artística estas significativas artistas.

María Freire (Uruguay, 1917-2015) es una de las cimeras del desarrollo del arte no-figurativo uruguayo. Cofundadora del grupo Arte No-Figurativo, Freire, evoluciona de la exploración del espacio tridimensional puro (Proyecto para una fuente y Construcción, 1952 y 1953 respectivamente) al planismo donde -como bien admite la artista- las influencias del cubismo y el arte africano serán fundamentales. Freire trabaja por series de las que se incluyen varias en la presente muestra. Tal es el caso específico de la serie Capricornio donde la asunción del signo en tanto módulo pictórico devendrá elemento esencial.

Después de una corta etapa de exploración de la abstracción lírica, Fanny Sanín (Colombia, 1938, vive y trabaja en Nueva York) embarca de a lleno en la abstracción geométrica de colores rotundos y simetría inequívoca que caracteriza su obra. El público local ha podido disfrutar con antelación de su obra gracias a Durban Segnini Gallery. En la obra de Sanín se impone la capacidad totémica de su propuesta (Acrylic No. 2, 1999) y el magistral uso del color que genera la sensación de espacialidad –una suerte de “push and pull” que por momentos rememora la geometría de la arquitectura precolombina.

La especial poética de Lydia Okumura (Brasil, 1948 -vive y trabaja en Nueva York) nace del feliz encuentro entre el concretismo y neo-concretismo brasileños y el minimalismo y el arte conceptual. Descendiente de japoneses, sus instalaciones, esculturas y trabajos en papel se distinguen siempre por una propuesta delicada que desafía los límites dimensionales a través de intervenciones mínimas (Different Dimensions of Reality III, Untitled, Untitled I y II, 1972, 1980 y 1981) para abrazar lo inmaterial a partir de esa cuerda siempre movediza que es lo real y lo ilusorio.

Women Geometers es una exposición encomiable y necesaria cuyos punto de partida bien podrían prolongarse en el tiempo hasta Sonia Delaunay y Sophie Taeuber-Arp, pioneras de la abstracción vanguardista también largo relegadas por la historia del arte.

‘Women Geometers’ estará abierta hasta el 14 de septiembre en Atchugarry Art Center, 5520 NE 4th Avenue, Miami, FL 33137 United States, (305) 639-8247, http://www.pieroatchugarry.com/en/

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