Artes y Letras

Intereses poéticos y discusivos presentes en el campo de la neo abstracción latinoamericana

'Blike (A 2999c)', 2016, de Jaime Gili. Acrílico sobre lino, 60 x 80 cm.
'Blike (A 2999c)', 2016, de Jaime Gili. Acrílico sobre lino, 60 x 80 cm.

Era solo cuestión de tiempo que en Miami, donde han proliferado grandes galerías de abstracción latinoamericana, emergiera un nuevo proyecto expositivo perfilado exclusivamente al trabajo con las nuevas generaciones de artistas abstractos de Latinoamérica. Nuevas generaciones que ciertamente no han gozado, en la misma medida, de la fuerte presencia y visibilidad que, al menos en esta ciudad y desde hace un buen tiempo, sí han tenido los artistas abstractos nacidos en la primera mitad del siglo XX.

Es en ese segmento donde se inscribe el trabajo de “DS Projects”, con su primera exposición en Miami titulada Converging Lines. Jaime Gili, Marcolina Dipierro, Andrés Arzuaga. Tres nuevos valores de la neo abstracción latinoamericana cuyas trayectorias artísticas, no obstante, resulta ya reconocida en los circuitos artísticos internacionales. Esta muestra, incluye las obras más actuales de Marcolina Dipierro y Andrés Arzuaga (Buenos Aíres, 1978, 1984 respectivamente) y Jaime Gili (Caracas, 1972).

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Jaime Gili Cortesía Jaime Gili y DS Projects

Converging Lines (…), además de reunir por primera vez a estos tres jóvenes valores, tiene la novedad de contemplar obras nunca antes exhibidas, junto a otras que fueron especialmente realizadas con motivo de esta. Son obras de pintura (Gili), en papel y pintura (Arzuaga) y, también obras de carácter escultórico instalativo (Dipierro). En todos estos trabajos, en unos más que en otros, hay un empleo marcado de la línea en su diversas variantes (recta, curva, y mixta), que es un capital simbólico muy importante para el lenguaje de la abstracción. Pero fuera de eso y del hecho de que se inscriben francamente en la sintaxis abstractas, estas obras son muy diferentes entre si. Y lo son desde la manera que eligen su posicionamiento poético en el campo de la abstracción, hasta el discurso modulado por sus respectivas propuestas artísticas. Por ejemplo, Dipierro se adentra en una abstracción formalista inspirada en objetos de la cotidianeidad cuyas funciones pueden responder, tanto al espacio privado como al espacio público. Son esculturas que presentan semejanzas con una percha (EAI0008- Untitled), una pasarela de mano (MAI0001-Untitled) o con una lámpara (WCS0003-Untitled). De ahí la marcada poética objetual que caracterizan a estas y otras esculturas de la exposición.

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Andrés Arzuaga. Cortesía Andrés Arzuaga

La obra de Arzuaga, en cambio, plantea un punto de vista de auto reflexión sobre el lenguaje de la abstracción, sobre índices pictóricos de expresión que hacen emerger y materializar la sintaxis abstracta. Es una abstracción que, por ejemplo, en tres obras sin título de 2019, elucubra con los gradientes de luz y color. Son obras pintadas con una “ancha paleta”, compuesta por pinceles en una disposición muy calculada, cuyo efecto expande y difumina líneas divisorias de los colores. En estas obras Arzuaga esta más cerca de una pintura de tintes conceptuales, escorada a investigar los mecanismo de lenguaje pictórico, que de la abstracción propiamente dicha. Gili, sin embargo, sí esta más sumergido en las fuentes de una abstracción de ascendencia geométrica, que se plantea reflexionar sobre el espacio tridimensional a partir de modulaciones compositivas. Pinturas como Blike (A 2999c), 2016 o Zaccabranch (A490), 2018 son especie de incursiones en torno a la tridimensionalidad. Es una abstracción que emplea colores apastelados y planos superpuestos, entrecortados. Esto, junto a la relación caligráfica entre planos y figuras, despliega una visualidad abstracta de apariencia gráfica.

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Marcolina Dipierro. Cortesía Marcolina Dipierro y DS Projects.

Converging Lines (…), a través de las obras de estos tres artistas, explora en torno a los intereses poéticos y discusivos presentes en el campo de la neo abstracción latinoamericana. En estos trabajos son perceptibles también cómo y en qué se distancian estas nuevas generaciones de artistas respectos a los que ya son considerados grandes maestros de la abstracción. Por ejemplo, el trabajo escultórico de Marcolina Dipierro se desmarca de las reflexiones trascendentales sobre lo sagrado de una escultura como la de, entre otros, Ramírez Villamizar o Paternosto. Dipierro sustituye estos contenidos para inspirarse en una reinterpretación de objetos cotidianos. Jugando con una noción amplia de arte aplicado, estetiza estos objetos re-creándolos a un grado tal que son desprovistos de su condición de objetos de uso. Desactivando su sentido práctico para crearles un “aura”, una especie de pátina artística. Por su parte la pintura abstracta conceptual de Arzuaga esta interesada, más en “atrapar” y describir estados de transito. Es una pintura, que escudriña en el filo, en los bordes, en las líneas invisibles que subyacen en los planos. Y ello indica más cómo el cambio sutil de los atributos de una cosa la hacen ser otra, que una reflexión sobre la naturaleza material objetual del soporte pictórico. Guardando distancia, en este punto, con una abstracción como por ejemplo, la de Paternosto. Mientras tanto Gili, al retomar elementos de una abstracción de ascendencia cinética óptica, recuerda nociones visuales de Cruz Diez. Pero en lugar del movimiento retiniano e iridiscente, lo que más enfatizan sus trabajos es el elemento compositivo. Hay prodigalidad de planos en sus pinturas proyectando espacios donde parece cuajarse el movimiento. En el aquietamiento de este, las figuras resultantes descubren semejanzas con diseños modernistas, como apariencia modernista tienen también curiosamente los objetos de Dipierro.

Repasando los artistas de Converging Lines (…), es perceptible a través de la singularidad de sus respectivas obras, cómo las propuestas de la neo abstracción han ensanchado el campo expresivo de la abstracción latinoamericana. Asumiendo por un lado la tradición del arte abstracto y, por el otro, reconfigurándolo con los códigos expresivos de las practicas artísticas más actuales.

“Converging Lines. Jaime Gili, Marcolina Dipierro, Andrés Arzuaga”, DS Projects, 3072 SW 38 Ave., hasta el 25 de octubre. www.dsprojects.art

Dennys Matos es crítico de arte y curador independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid. dmatos66@gmail.com

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