Artes y Letras

‘The Other Side of Now (…)’, un viaje hacia el futuro de sociedades y culturas caribeñas

Sino Caribbean Plates, 2019, de Alicia Milne. Trece platos de cerámica. Dimensiones variadas.
Sino Caribbean Plates, 2019, de Alicia Milne. Trece platos de cerámica. Dimensiones variadas.

De todas las ciudades del Caribe probablemente haya sido Miami la que más ha capitalizado el “sueño americano” en versión caribeña. Y el caldo de cultivo que traduce permanente ese American Dreams al Caribbean Dreams ha sido, sobre todo, las sucesivas oleadas de inmigración del población caribeña hacia Miami que ya se han afincado, y en algunos casos, va por la segunda o tercera generación. Un fenómeno que en muy poco tiempo esta produciendo cambios en el paisaje económico, en la composición poblacional, en el orden lingüístico, y sociocultural de Miami. Por eso, aunque enfocada al Caribe antillano, la pregunta “¿cómo podría ser un futuro caribeño?” que se hace la muestra The Other Side of Now: Foresight in Contemporary Caribbean Art, nos hace pensar en al menos tres Caribes, ateniéndonos a sus alcances geo-culturales. Está el Caribe Centro Americano (desde el Rio Bravo –frontera de México - Estados Unidos- hasta el istmo de Panamá). Está el Caribe que, al Norte, baña las riveras de Estados Unidos y al Sur, Venezuela, Colombia y llega hasta Brasil. Y está el Caribe antillano, ese Caribe que une a las Antillas Mayores: Cuba, La Española (República Dominicana y Haití), Jamaica y Puerto Rico, con las Antillas Menores (entre otras, Barbados, Martinica, Islas Vírgenes, Curazao, etc). Los artistas participantes son: Deborah Anzinger, Charles Campbell, Andrea Chung, Hulda Guzman, Deborah Jack, Louisa Marajo, Manuel Mathieu, Alicia Milne, Lavar Munroe, Ángel Otero, Sheena Rose, Jamilah Sabur, Nyugen Smith y Cristina Tufiño.

Es ese el Caribe que, a través de islas y cielos deslumbrantes, de mares y mareas de azul añil y playas fabulosas, conectan a las Antillas con Miami, en territorio continental. Es una “constelación” natural que en términos generales comparte meteorología (incluidas las temporadas ciclónicas), fauna, flora y, también, el tópico de paraíso tropical que tan imaginativamente han sabido vender las empresas de publicidad a los turoperadores de todo el mundo. Pero comparten también un pasado colonial cuyo modelo económico social y cultural dependía, por un lado, de la plantación industrial de terrateniente blancos (caña, tabaco, café), por otro, de la mano de obra esclava traída de África.

Por lo que resulta curioso constatar cómo las secuelas de ese pasado post colonial, sus manifestaciones sociales y culturales, salen a colación cuando una exposición como The Other Side of Now (…), nos invita a un viaje hacia el futuro de esas sociedades y culturas caribeñas. Este “viaje” hacia el futuro se articula a través de las obras de 14 artistas nacidos, sobre todo, entre las Antillas Mayores y las Antillas Menores. Y como ese viaje imaginario está enfocado al futuro, tal condición discursiva acentúa un componente utópico, cuyo tratamiento artístico no esta exento de ironía. Una ironía que, independientemente de las distintas temáticas tratadas, planea sobre sobre la mayor parte de las obras. Por ejemplo la artista de Trinidad, Alicia Milne (1986) despliega una instalación Sino-Caribbean Plates (2019), formada por 13 platos de cerámicas prefabricados en representación de un grupo de islas unidas todas por puentes ficticios, gracias a las inversiones de China en el Caribe. Postulando que será China la nueva potencia hegemónica en el porvenir del Caribe, como antaño lo fueron España, Inglaterra, Francia y Holanda. También, en esa estela de mirar al futuro involucrando al mar como figura poética, está la obra de la artista de Sint Maarten, Deborah Jack (1970). Su video Salt water requiem… and then the wind whispered, sometimes the aftermath is the storm, 2019 (Réquiem de agua salada… y entonces el viento susurró, a veces la secuela es la tormenta, 2019) es un vídeo de gran audacia visual. Es un poema visual que combina, de un lado, los ambientes auditivos del Caribe y del Atlántico. Del otro, imágenes con paisajes costeros de su Sint Maarten natal y, también, de las costas de los Países Bajos (Holanda). Sugiriendo que tanto la “colonia” Sint Maarten (que es todavía parte integrante del territorio holandés) como la “metrópoli”, dada sus holografías de tierras bajas, serán afectadas por las mareas del calentamiento global.

Mientras que el futuro imaginado por la artista de Barbados, Sheena Rose (1985), apela a su condición femenina y su perfil etnoracial afrocaribeño. Su obra Cognitive (2019), un gran mural en lenguaje figurativo de acentuado grafismo pintado in situ, muestra un grupo de mujeres con el rostro oculto bajo distintos arabescos. Como evitando que sea detectados sus orígenes etnoraciales. Grosso modo, la imagen evoca, por un lado la necesidad de una comunidad tolerante con las diferencias; por el otro, abre reflexiones sobre la identidad del sujeto femenino del Caribe futuro. También en orden discursivo cercano sobre la identidad cultural futura, marcado por el pasado colonial discurre una propuesta como la de Jamilah Sabur (1987) de Jamaica, residente en Miami. Pero el tema de la identidad cultural se enfatiza, más desde la orbita de la escritura y el lenguaje como fuentes de tradiciones y valores socioculturales, que desde la discursividad etnoracial, sin dejar de estar presente este elemento. Jamilah Sabur combina ambas visiones críticas en sus obras Survivre quelque chose et y revenir (Sobre vivivir a algo y regresar, 2019), como también en This is where I was born, 2018.

The Other Side of Now (…), curada por María Elena Ortiz y Dr. Marsha Pearce cuenta también con un cuidado catálogo, que documenta y recrea un inventario sobre las maneras que un grupo de artistas imaginan el futuro del Caribe antillano. Resaltan en estas visiones del futuro figuras poéticas de diversa índole, como el mar, la isla, el género, la historia, la ciudad el cuerpo, la minoría histórica, como archivo personal, las problemáticas etnoraciales etc. Aproximándonos a ellas es perceptible que, para pensar en el futuro del Caribe (antillano), estas obras acuden y se inspiran irónicamente tanto en el presente (post) colonial como en el pasado colonial.

“The Other Side of Now: Foresight in Contemporary Caribbean Art” , PAMM, 1103 Biscayne Blvd., Miami. Hasta el 7 de junio del 2020.

Dennys Matos es crítico de arte y curador independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid.

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