‘Contracorriente’: 19 artistas cubanos contemporáneos en Melbourne
Hoy en día existe alrededor del orbe todo un tejido dinámico de intercambios entre museos que se intensificó cuando, a principios del presente siglo, se comenzó a hacer visible la crisis de financiamiento de estas instituciones por parte de los estados. Lanzándose entonces a ofrecer exposiciones cada vez más interesantes, capaces de atraer al gran público y al turismo. Incluso esto viene sucediendo en Estados Unidos donde nunca el sistema estuvo regido por el gobierno, sino por gestión propia y mecenazgo privado. Para mantener esta ingeniosa competición y seguir sorprendiendo al espectador, se recurre igualmente a la reciprocidad entre museos y colecciones particulares de prestigio acreditado.
Dentro de esta tendencia el Foosaner Art Museum de Melbourne, acaba de realizar una cuidadosa selección de obras de artistas cubanos radicados en Miami pertenecientes a la Rodríguez Collection (Leonardo Rodríguez y familia), inaugurada el 2 de noviembre pasado, bajo el título Crosscurrents (Contracorrientes), dos corrientes que están en conflicto la una con la otra, lo que define claramente Carla Funk, directora ejecutiva y jefa de curadores del Museo, cuando explica que esta presentación: “…ilustra los esfuerzos de la primera generación de artistas cubanos que se criaron inmersos en el régimen de Fidel Castro, e irónicamente se atrevieron a romper con la ideología de censura promovida por el estado” y a continuación puntualiza: “De manera inesperada el nuevo arte cubano floreció a pesar del control gubernamental”.
Son obras de 19 artistas visuales contemporáneos que marcan además un punto de ruptura individual al establecerse en otras realidades y países después de 1989, siendo los trabajos de algunos de ellos y ellos mismos, relevo, proyección y continuidad del movimiento en el exterior, cuando ya la isla en la lejanía se sumergía en el oscuro Periodo especial. Si algo caracteriza al grupo escogido –a mi modo de ver- es el personal estilo que domina en las diferentes proposiciones; aunque sin eludir el discurso al día, pendiente del entorno y de aquello que constituye la observancia de su raíz, y de las fuentes de su cultura original. La reconocida crítica de arte Carol Damian señala que la Colección Rodríguez abarca también: “Los principios claves de un lenguaje visual con implicaciones globales, mas allá de la isla y su diáspora (…), artistas cubanos que establecieron un nuevo curso de modernismo dentro de su país”.
La inauguración atrajo a un público de Melbourne muy interesado en la narrativa de las obras –proceder bastante generalizado entre el espectador promedio americano- que pudo admirar series fotográficas tan importantes como Las piscinas, de Rogelio López Marín (Gory), y Más allá de la muralla azul de Willy Castellanos, así como el trabajo icónico de Arturo Cuenca en su línea de manipulación de la imagen fotográfica. Los asistentes fueron impactados por el poderoso conjunto esculto-pictórico de José Bedia, o se dejaron cautivar por el neo barroco de Ciro Quintana que les descubrió un explosivo colorido tropical representado también en las obras de Ivonne Ferrer, Ana Albertina y Néstor Arenas, con alegorías históricas y sobrado humor, a los que se agregan otras cualidades conceptuales, sobre todo en los casos de Consuelo Castañeda, Aldo Menéndez y Henry Ballate. Para quien buscaba un lenguaje delicado y exquisito figuraban en perfecta armonía los platos en cerámica y las telas de Carlos Estévez, universo mágico y pensamiento lúdico que comparte con Carlos Luna, quien sobre papel amate opera con ascendencia popular, refinamiento y elegancia; distinguida sobriedad que igual hace acto de presencia en las logradas abstracciones de Pedro Ávila, y en las mediáticas figuras de Rubén Torres LLorca, actuando sus personajes en esta pícara relectura de tendencias pasadas. Finalizando con un cuarteto de nombres ligados a cierta imaginería un tanto provocadora, a veces experimental e ingenua, a veces grotesca y crítica; ellos son Tomás Esson, Adriano Buergo, Pedro Vizcaino y Ángel Delgado.
Leonardo Rodríguez, coleccionista de Miami y fundador del Kendal Art Center, agradeció en sus palabras la acogida dispensada a la exhibición por las autoridades del Museo y los visitantes, subrayando la idea de que conjuga pinturas de los 80, y exponentes más recientes sin que se note conflicto. Carol Damien escribe: “…la colección (que es mucho más nutrida y abarcadora) ciertamente supera la selección hecha por una sola persona, reflejando comunidad”, lugar para desarrollar diferentes ángulos de una visión histórica y viva de la plástica cubana. Parte inseparable de un arte, que como se demuestra aquí continua aportando desde la extraterritorialidad.
Colección la de Leonardo y familia, en crecimiento sostenido, que con esta y otras andaduras importantes, colabora a la disfunción de artistas y propuestas, que sin duda, van convirtiéndolos en reconocidos protagonistas dentro del competitivo y multinacional mundo de las artes visuales en Norteamérica.
‘Crosscurrents’ estará abierta al público hasta el 14 de marzo del 2020, en el Foosaner Art Museum de Melbourne, 1483 Highland Avenue, FL. 32935, miércoles, jueves y viernes, en el horario de 10 a.m. a 4 p.m. (321) 674-8916.
Aldo Menéndez es artista visual, crítico de arte y curador independiente: artsituation@gmail.com