‘Ciudades imaginadas’ de Carlos Estévez: mapas imaginarios
La más reciente exposición personal de Carlos Estévez, Ciudades imaginadas, abierta al público en el Lowe Art Museum de la Universidad de Miami, es sin lugar a dudas, resumen y giro de tuerca en la vasta carrera del artista.
Lo primero que destaca al adentrarnos en el espacio expositivo es esa toma de conciencia espacial, que nos conlleva a reexaminar nuestra relación en tanto ente individual y social para con nuestro entorno inmediato y con la historia. Estando conformadas la mayoría de las piezas que integran esta exposición por mapas imaginarios reconstituidos, no a partir de la trama urbana sino de la historia misma que erige y da sentido a una ciudad, Ciudades imaginadas es el umbral propicio a la reevaluación del sentido pertenencia y participación del individuo en la ciudad que habita.
Ciudad imaginable, 2018, es la magistral obra que abre esta muestra y, a mi juicio, el colofón de esta exposición en el Lowe. Su depurada realización, pareciera ofrecernos una vista cenital magnífica de una ciudad armónica, erigida a partir de ese centro radial, cuasi un mecanismo de reloj, desde donde se crecen, en plan hipodámico, nuevas células –ninguna idéntica- que prometen la fraternidad e integración de la diferencia en torno a ese centro que las contiene y representa.
Aún cuando presente en la base de toda la arquitectura occidental, la polis (ciudad) griega difiere mucho de la noción moderna del estado-nación. La relación de pertenencia del ciudadano a la polis griega, a diferencia del estado moderno, no se establecía a partir del estrecho vínculo de nación (que en el caso de la Antigua Grecia habría que buscar a través de conceptos mucho más complejos y dinámicos como ehtnos y chôra). No predeterminada por estos conceptos, la polis griega se abría como espacio plural que suponía el vínculo de todos los ciudadanos (politês) que participaban activamente de la vida y construcción de las leyes y funcionamiento de la polis. Eso que es dado en llamarse politeia, muchas veces traducido como constitución, y que para la democracia griega no implicaba un conjunto de leyes escritas a priori sino un activo ejercer de la ley ciudadana a través de la asamblea.
Es esta la creación (poiesis) que anima Ciudades imaginadas.
En medio del asfixiante panorama de posicionamientos ultranacionalistas excluyentes, Ciudades imaginadas, ofrece un espacio reflexivo a partir de la historia.
Thera, 2018, la ciudad ideal “más allá de las columnas de Hércules” (no sabemos si Akrotiri o la Atlántida), de poderío y recursos sin fin, destruida en solo un día y una noche, recrea la apacible y despreocupada arquitectura blanquecina de Santorini. Erigida en torno al mar, en una suerte de anfiteatro y premonición ominosa, donde justo, al centro, el cráter del volcán, a modo de óculo, es enfatizado por efecto de rosetón y el trabajo en filigrana que anima la pieza y toda la muestra.
De hecho, el recurso circular y de caleidoscopio es leitmotif en Ciudades imaginadas. Algunas obras, incluso, asumen el tondo como estructura composicional. Tales son los casos de Visión externa del mundo interior y Visión interna del espacio exterior (ambas del 2017) que actúan como unidades antinómicas al tiempo que complementarias. En la primera, fragmentos de procedencia heteróclita se concatenan (unos si, otros no) en un mecanismo de ruedas y poleas que gerencia a veces, a contratiempo, la existencia del ser; en la segunda, tondo dentro del tondo, cada elemento, único y suficiente, es autónomo y su propia dinámica interna, gerencia la movilidad orgánica de ese otro ente contenedor y armónico.
El recurso circular responde a nociones arquetípicas presentes en toda la trayectoria de Carlos Estévez, donde bóveda celeste y mitos, historia y memoria, ensayo y error, se van hilvanando en uróboros que pondera nuestra existencia puntual en ese dialogo impostergable con los ejes espaciales y temporales. Es este el alcance de Ciudades imaginables, en su capacidad reflexiva y redentora, donde el ser humano, salta del cuadro que nos invita a ser agente activo de la obra.
En este sentido, merece especial mención Sanctuary city, 2019. Retrato de esa ciudad refugio para inmigrantes que para escarnio público no es Miami, una ciudad, sin embargo, erigida primordialmente por inmigrantes.
Carlos Estévez, Ciudades imaginadas, hasta el 3 de mayo de 2020, Lowe Art Museum, 1301 Stanford Drive, Coral Gables, FL 33124. (305) 284-3535. www.lowe.miami.edu/exhibitions/carlos-estevez/
Janet Batet es escritora, curadora y crítica de arte. Escribe para diferentes publicaciones, galerías y museos.