La fascinante iconografía de Julio Larraz
En Miami la especulación inmobiliaria se llevó por delante, en menos de dos años, lo que había sido Wynwood como distrito artístico de la ciudad por más de quince. Ello, como suele suceder en estos casos, tuvo consecuencias negativas y positivas. La negativa más importante fue que se fundió ese dinámico foco artístico cultural. Entre las positivas, destaca ver cómo las galerías que lograron reinstalarse, lo han hecho elevando su nivel de profesionalización en todos los sentidos. La nueva sede de la Galería Ascaso, con un total de 11,500 pies cuadrados y con dos salas de exhibiciones, es el ejemplo que más ilustra este punto. Nada ha quedado a la casualidad. Suelos e inmobiliarios, storage y aparcamientos diseñados con árboles y esculturas. Techos con grandes puntales y luminarias inteligentes de última generación. Todo pensado para optimizar la limpieza en la percepción entre el espectador y las obras.
En este nuevo espacio luce rotunda Julio Larraz. Behind the Curtain of Dreams, la muestra más completa realizada por el artista en los últimos años en Estados Unidos. Una muestra formada por más de una veintena de pinturas de mediano y gran formato así como cinco esculturas, dos de las cuales tienen dimensiones monumentales. Las grandes dimensiones de estas esculturas no han sido, sin embargo, problema para quedar bien encajadas en el centro, amplio y elegante de la segunda sala.
La exposición Behind the Curtain of Dreams es la puesta en escena de una fascinante iconografía que, en los últimos años, ha cobrado protagonismo en la trayectoria de Julio Larraz (La Habana, 1944). Es un repertorio iconográfico que, desde luego, desborda los límites de esta muestra pero aquí asoman algunos de los más visibles. Por ejemplo, una embarcaión en escenarios surreales que, tan pronto se adentra en túnel flotando sobre el cielo (Au Revoir, 2016), como aparece anclada en exóticos parajes de la tierras y mares tropicales (Forest Murmurs, 2015). El habitar, figurado en la casa victoriana situada en paisajes marítimos de ensueños, destaca también en esta selección con obras como, entre otras: Dreaming of Pretrarca, 2001; On the Sea of Storms, 2017 y Flower Storm over Punta, 2018. Las tres impactan al espectador, cuando enfoca de frente la primera sala con un repertorio imaginativo en torno a la casa como lecho de nuestro mundo más íntimo. El encuentro de humanos con animales, sobre todo, aquellos del mar, tienen también presencia visible en esta especie de iconografía imaginativa de Larraz. Tres obras los relacionan en diferentes escenarios. En Los Amores de Neptuno y Medusa, ambas, 2018 y Dutch, 2012. En la primera, por ejemplo, un gran delfín mira a una pareja desnuda acostada en amplia cama. Es una escena de poesía surrealista, como surreales también son las imágenes de las otras dos obras. Es en la segunda sala, más amplia, donde se encuentran, además de pinturas, las monumentales esculturas Retrofit y Strong Man, ambas de 2019, realizadas con motivo de la muestra. Retrofit es una imponente obra de aluminio inspirada en la escultura sobre la diosa griega Niké, conocida como La Victoria de Samotracia que en lugar de alas lleva dos turbinas de aviones.
Recorrer Behind the Curtain of Dreams es adentrarse en una suerte de constelación imaginativa que nos hace viajar en el tiempo, como si estuviéramos viviendo al unísono todos los tiempos, en The Marirtime Raid on Isla Falconera, 2018, o The Lobbyist, 2017, entre otras. Como si al unísono, viviéramos en todas las edades que la vida nos ha dado el reino de este mundo. Motoristas que recorren caminos hacia paisajes solitarios (UFO, 2016), o escenarios figurados a medio camino entre el mundo clásico y nuestra historia contemporánea (Undocumented, 2015). Es una pintura de manufactura neo figurativa que pincela el detalle, pero sin llegar a hacerlo explícito. Y es, además, en esta forma de pintar los objetos y las cosas, donde sale a relucir el arte de la ilustración. Oficio con el que se inició Larraz en los años 1960, cuyo dominio técnico y narrativo distinguen su estilo pictórico de eco humanista neo romántico. Es una pincelada que alumbra, que observa el realismo de la vida para verla y proyectarla como shot de ensueños.
Para Flavio Arenci, en las palabras del catálogo de la muestra, en estas obras, lo personal y lo íntimo como anelo, “Se vuelve concreto y surrealista, en una especie de “cuarto del deseo” de Tarkovsky donde Larraz transforma la angustia de la pesadilla en un regalo de ensueños para todos aquellos que están listos para seguirlo en los recesos secretos del alma”.
“Julio Larraz. Behind the Curtain of Dreams” en Ascaso Gallery, Miami. 1325 NE 1st Ave. 8 de febrero. www.ascasogallery.com
Dennys Matos es crítico de arte y curador independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid.