“La floresta interminable”, nueva mirada a la poesía en español de la Florida
La Editorial ArtesMiami, perteneciente a ArtesMiami, Inc., como regalo de fin de año a los lectores de la ciudad de Miami presentará el libro La floresta interminable: poetas de Miami, con diseño, selección y notas del escritor y periodista Luis de la Paz, quien nos cuenta en el prólogo, que las premisas para la selección fueron, que el poeta residiera en el sur de la Florida y que tuviera, al menos, un libro publicado en el género. El objetivo de dicha selección es sumar una más a las variadas miradas sobre la creación poética de la zona, en este caso, incluyendo a todos los poetas latinoamericanos.
La poesía con su lenguaje particular siempre ha sido una especie de obsesión para el ser humano, lo mismo para el que siente la necesidad de expresarla, como para el lector que la consume. Su manera especial de estructura contiene la cadencia, la música y la acrobacia lírica, que hacen de ella algo muy especial; en contraste, su naturaleza popular, permite ser leída e interpretada por cualquier mortal que se lo proponga. La poesía latinoamericana en general agrega a lo antes dicho, su paso por situaciones extremas que han atentado contra el buen desahogo del género: desestima, indiferencia, incomprensión y otros menoscabos, que sin embargo, han endurecido a los poetas, alzándose con una poesía diferente, vanguardista, fuerte, que enseña la tradición y las raíces de dicha fortaleza. Por eso es importante la variedad de que hablamos, no sólo la estética o lírica, sino sobre todo la temática. La variedad de la poesía capaz de conversar con el lector, y que sobre todo él la entienda.
El libro lo conforman 34 autores nacidos entre los años 30 y 70 del siglo XX. Podemos ver algunos nombres ya establecidos en el contexto literario hispanoamericano de Estados Unidos, otros no, pero a estos últimos, la selección les afortuna permitiéndoles hacerse visibles. Es obvia la necesidad de variedad en un libro de este tipo, ya que no existe un nivel único dentro del arte y/o la literatura, y si se diera el caso, les aseguro que sería abrumadoramente aburrido. Debido a ello, lo que no debe faltar en ninguna antología, es la pasión del ejercicio, la lectura minuciosa que permita escoger estilos, temas y discursos diferentes; que represente la pluralidad del género literario y conlleve a la decisión final. Toda selección de poetas y poesía es personal, incluso cuando se trata de una por encargo; siempre el seleccionador dejará en ella la marca de sus preferencias.
Luis de la Paz ha reunido en La floresta interminable una variedad de poetas que tratan disímiles temas, con diversidad de estilos. Me detendré brevemente a comentar algunos detalles, en algunos de los autores y sus obras, en los que encontré una unidad poética de lo que dice y/o cómo lo hace. Esto no es una verdad absoluta, ya que los poetas sólo están representados por una pequeña muestra.
La preocupación del individuo por la expresión poética verdadera y trascendente, es uno de los temas presentes en la poesía de Lilliam Moro (La Habana, Cuba, 1946) “pero que aúlle el verbo,/ que explosione la tinta, y que se raje/ la página en que escribo,/ mientras arden, exhaustos, los ojos del que lee”. Félix Luis Viera (Santa Clara, Cuba, 1945) es un narrador de primera clase, y no deja de imprimir su espíritu de cuento aunque se deslice en el vuelo poético, “Esta es la casa con su jardín elemental,/ aquí el librero, la lámpara/ a la medida de inmensas jornadas de lectura,/ aquí los muebles; en el centro —o ya/ no sé si en una esquina, no recuerdo-/ un haz de flores”. Julio Llerena (Lima, Perú, 1973) cuenta sus nostalgias del pasado, con un verso tranquilo que engaña, ya que te hará saber de la muerte sin que te asustes, “Charlie,/ aquí yace el cuerpo de Sonny Liston como un andamio que las luces desconocen,/ que no sabe escribir ni vestirse ni leer,/ un baobab derribado por el Padre”.
En Omar Villasana (La Paz, Baja California Sur, México 1972) se siente la preocupación existencial de un mundo inestable, en el que él, es capaz de conceptualizar la culpa, la lágrima, el plomo, “Las plegarias suenan huecas,/ como el martilleo de un rifle de asalto,/ como el monótono ruido de la muerte”. Rubí Arana (Masaya, Nicaragua, 1941), es esotérica, enigmática, astral; su poesía es la poesía de la tierra, de la suya en particular y de ella con frecuencia sale un grito de dolor, “Ay Nicaragua Nicaragüita lloran los güises de la memoria”. Raúl Heraud (Lima, Perú, 1970) se apoya en referencias, personalidades y entidades famosas o históricas (Alicia, Billy the kid, María Magdalena, Dante…) para construir con más luz sus descargas poéticas, “yo soy el dios Amaru, supaipawawa, el heavy metal que estremece tus caderas mientras te cabalgo; give me your love wasi sunqu, give me your fuckin love pequeña danzarina de la muerte”.
Esta vez Rosie Inguanzo (La Habana, Cuba, 1966) que tiene acostumbrados a sus lectores a la poesía sensual y erótica, se acerca más al verso nostálgico por el pasado, pero sobre todo lírico, “entonces llueve en el azucarero/ hacer algo por la patria es comer/ —dice a la niña la voz del estómago vacío”; y descriptivo, “hay grullas al borde de la calle que se alarga hasta los Everglades y la luz las convierte en dibujos de acuarela” Otra magnífica narradora Susana Della Latta (Buenos Aires, Argentina 1955) nos permite disfrutar de poemas fuertes y viscerales, “cuando el alcohol te convertía/ en sombra/ para mí/ adolescente muda/ y tu mano no alcanzaba a tocar/ la piel de mi demente madre”. Claudia Noguera Penso (Caracas, Venezuela, 1963) rompe con el dolor y habla de la esperanza, “No tengo memoria/ para lo de ayer / hay que cerrar la puerta/ sellar la abertura/ esconder la llave”; también habla de intentar salvarse, y usa el verso, porque la poesía entre otras cosas también es amparo para entrar en ella y ‘’Eso es irse’’. Por último, María Eugenia Caseiro (La Habana, Cuba, 1954) derrama su aliento atrapando momentos que dejan huellas en el lector, “Van dos negros a cruzar/ la calle sostenida por las luces./ Un claxon con hambre de cochino/ atropella sus sombras imprevistas./ (…) Van los negros con sus sombras/ como ruedas/ atropellando el simplismo de las luces.”.
Mucho se puede decir de este muestrario poético, pero el tiempo y el espacio están en contra; no obstante, el lector tiene la oportunidad de sacar sus propias conclusiones. La cita es el miércoles 11 de diciembre, a las 6:30 p.m., en la librería Books & Books, 260 Aragón Ave. Coral Gables, 33134. Los actores Vivian Ruiz y Chaz Mena, leerán un poema de cada autor.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de diciembre de 2019, 9:00 p. m..