‘Sin ir más lejos’, Carlos Alberto Montaner presenta sus memorias
Un libro de memorias no es una autobiografía; pero se parece. Se escribe cuando uno piensa que ya va siendo hora de recapitular, de compartir lo que se ha visto, lo que ha amado, lo que ha sufrido. Y sobre todo, lo que ha creído. Es decir: contar la vida misma.
Gabriel García Márquez dijo alguna vez que “la vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para poder contarla”.
Y eso es, al parecer, lo que ha hecho Carlos Alberto Montaner en su libro de memorias, Sin ir más lejos (Debate, 2019), que acaba de ser publicado y que fue presentado en el marco de la Feria del Libro de Miami.
Y es que Montaner cuenta su vida a partir de sus recuerdos, comenzando con un primer capítulo en el que narra la llegada a Cuba de sus antepasados catalanes y el inicio de su familia inmediata: abuelos, padres, tíos, primos y hermanos, un intrincado laberinto genealógico de mujeres solteronas y abogados vestidos de negro, pero también de capitanes del ejército mambí y poetas mujeriegos.
Los capítulos que siguen, a pesar de tener un cierto orden cronológico, no están escritos como los de una memoria, sino como los de una novela; pero con una importante diferencia: su trama es real.
En algunos segmentos del libro es fácil advertir algunas técnicas narrativas propias de la ficción. Por ejemplo, los escenarios están descritos con minuciosidad: “El apartamento era largo, umbrío y estrecho. El puntal era alto y la iluminación deficiente. Lo recuerdo como algo triste, con unas bombillas mortecinas colgadas de los techos”.
Por su parte, los personajes, aunque verdaderos, parecen haber sido creados para la literatura: “Rosa le sacaba la lengua al sol convencida de que era un error que esa parte de su anatomía viviera siempre en la penumbra húmeda de su boca”.
Pero Sin ir más lejos no es una obra de ficción. Podrá estar escrita como una, pero es la vida de un hombre. Y también la de un país. Ambas unidas desde siempre y para siempre.
Y es que aquí está, junto con la de Montaner, la historia reciente de Cuba. Entre una y otra, entrelazándolas, están los momentos esenciales de las dos.
Si Montaner habla de sus progenitores (“Mis padres, Ernesto y Manuela se conocieron en un velorio”), habla también del panorama político de esa época: “En 1924, tras unas elecciones razonablemente limpias, a los pocos meses comenzó a gobernar el general Gerardo Machado”.
Si habla de su infancia (“Me gustaba el barrio, con sus callejuelas estrechas, la proximidad de la catedral y el rancio olor a brea y humedad de la bahía”), habla también de la Cuba de esos años: “El 10 de marzo de 1952 Fulgencio Batista dio un golpe militar pocos meses antes de los comicios generales. Fue un acto desgraciado que perjudicó grandemente a la república. Hasta hoy pagamos las consecuencias de esos hechos”.
A partir del capítulo siete, titulado 1959, el primer año de la revolución, el libro alza el vuelo y Montaner lo cuenta todo: conspiraciones, detenciones, fugas, asilos y exilios: Miami, Puerto Rico, España, y otra vez Miami. Una larga travesía que comenzó a los 18 años y que, repleta de triunfos y fracasos, ha durado casi toda su vida.
Algunos de los títulos ofrecen una idea de ese prolongado periplo: La idea de la editorial Playor, La muerte de Franco, Comienza la transición, Surge la Unión Liberal Cubana, La Plataforma Democrática Cubana, América Latina nos ayuda, Mi fracaso político, Regreso a la ficción, y el último, Al final del camino de mi vida, escrito con serenidad y en un tono reflexivo, pero también con esa cierta urgencia que se le atribuye a las despedidas. Un leve hálito de tristeza sienta su tono al preguntarse y contestarse a sí mismo: “¿Algún lamento especial antes de partir? Sí, no haber visto una Cuba libre”. Solo para añadir enseguida: “Me habría gustado cerrar los ojos por última vez en la isla en que nací”.
Es así como Carlos Alberto Montaner termina sus memorias. Debo confesar que leí ese conmovedor y último capítulo con el corazón apretado en un puño, como si fuese un epitafio que dijese: “Hice lo que pude”.
‘Sin ir más lejos’ será presentado el jueves 12 de diciembre a las 8 p.m. en la librería Books & Books, 265 Aragon Avenue, Coral Gables.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de diciembre de 2019, 10:20 a. m..