Artes y Letras

KMAN: El hombre que quería volar

Decir que Jorge L. Bartlett quería volar por el mero hecho de que tenía obsesión por los aviones, sería totalmente pedestre. Habría que empezar diciendo que Jorge L. Bartlett (Villa Clara, 1957 - Miami, 2008) era un hombre de convicción y cuando se le metía algo entre ceja y ceja no había manera de sacarlo de sus trece.

Jorge L. Bartlett es una de esas figuras insoslayables de la escena artística de Miami que ha ido cayendo en el olvido por esa manía que hay en esta ciudad por siempre empezar de nuevo. Pero para aquellos interesados en la historia del sur de la Florida y del arte en su versión más desprejuiciada, comprometida y alternativa, Jorge L. Bartlett es referencia obligada.

Más conocido como Art Kendallman o KMAN, el controvertido alter ego de Bartlett irrumpió en Miami principios de los años ochenta. Era común entonces verlo ataviado con su parafernalia militar: monos pintados a mano con colores estridentes que lo cubrían de la cabeza a los pies; zapatillas ataviadas con soldaditos de colores, cascos con aviones, cohetes, radares; uso del camuflaje, misiones de reconocimiento, vehículos militares en miniatura; música electrónica alternativa acompañando sus performances y ese bombardeo de volantes que eran el genuino reclamo que pocos entendieron.

Las influencias que convergen en el incomprendido y pertinente avatar de KMAN son de naturaleza diversa. En lo que al arte respecta, la noción extendida del arte de Joseph Beuys con su potencial participativo y transformador, así como la idea del peligro personal como máxima expresión artística de Chris Burden, definen claramente la postura de Bartlett ante el arte; mientras que Guerrilla Art Action Group (GAAG), con sus radicales acciones públicas como protesta política independiente del enrarecido sistema artístico, pronto definió la estrategia de acción KMAN; a lo que habría que adicionarse la adopción del carácter multidisciplinar y experimental de Fluxus.

Más allá de los predios del arte, la espiritualidad de los Hopi y sus Katchinas, esos espíritus ancestrales portadores de salvación, capaces de desplazarse a velocidades supersónicas en artefactos voladores futuristas, están muy presentes en KMAN, cuyo avatar recuerda mucho los figurines Hopi, encarnación de estos espíritus, ataviados siempre con cascos y extrañas indumentarias de enérgica connotación simbólica.

Habiendo asumido la estrategia de intervención militar como el único modo plausible de sacudir el status quo, KMAN llegaba sin pedir permiso. Entre sus intervenciones típicas destacan sus numerosas Aircraft Bombing Art Maneuvers (Maniobras de bombardeo de arte desde aeronaves) que se hicieron habituales en los ochenta. KMAN también invadía por tierra, con sus naves y su persona. Y lo hacía en museos, galerías, o en plena calle.

Una de sus más tempranas acciones fue en 1983, durante una conferencia de John Cage en la FIU. Vistiendo un mosquitero, chaleco de camuflaje y pintura facial, el público perplejo trataba de desentenderse del importuno visitante. Un año más tarde, realizaba Cars Kill, vistiendo un tutú rosado por la Kendall Drive mientras interpelaba a los choferes con su mensaje. Entre sus acciones más icónicas donde muchas veces estaban incluidos su familia y sus amigos más cercanos se registran Más-caras Manifestación Sintetista Actualizada (San Juan, Puerto Rico, 1985); Monkey Ass Fault Jungle (Miami Wave Art Festival, 1986); Japan Art Invasion. Kman III y Blast Off! (1990 y 1991 respectivamente, ambas en el Cameo Theather y como parte de Mia Art Assylum) y KMAN Supersonic Fly from Kendall Tamiami Airport to Helix Art (2005, Helix Art Gallery), así como sus intervenciones en Mango Strut parade, Art Miami y Art Scope, entre otras.

Entre sus exposiciones más recordadas destacan, Artman Solo Show en Edge Zone Contemporary Art Gallery donde presentó pinturas, dibujos y performances que entrelazaban velocidad y transmutación, así como su participación en Context 3, en Leonard Tachmes Gallery donde expuso más de veinte años de dibujos sobre la vida de la ciudad. Ambas exposiciones del 2007.

KMAN también fue invitado al Festival Internacional de Performance INDEX, República Dominicana, 2007, y estuvo incluido en la icónica exposición Arte no es Vida del Museo del Barrio en 2008.

Habituales eran sus intervenciones en Wynwood, entonces distrito de las artes. Ahí nació otra de sus medulares intervenciones: Kendallman Art Gallery Ambulante (Kaga), que tenía mucho de Fluxus y de la Boîte-en-valise de Marcel Duchamp. Kaga era según el propio KMAN “la galería de arte más pequeña del mundo” y ella contenía toda la creación del artista que por aquellos años estratégicamente se había reducido en dimensiones hasta hacerse portable.

La obra de KMAN, de profundo cariz mítico y ambientalista, devenía en ocasiones destrucción ritualista, espejo de esa lucha interior constante que significaba para KMAN el diálogo con el circuito artístico. Una de estas batallas le quitó la vida. Lo imagino pues, a bordo de esas naves supersónicas, en su vuelo perenne, convertido ahora en KMAN-Katchina, guiando y protegiendo por siempre nuestra existencia.

Janet Batet es escritora, curadora y crítica de arte. Escribe para diferentes publicaciones, galerías y museos.

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