Veinte años, “Cuatrogatos sobrevive haciendo malabares”
La Fundación Cuatrogatos está de celebración, cumple 20 años y aunque sucede en medio de una calamidad sanitaria mundial, eso no le quita brillo al trabajo realizado con amor y respeto por Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez. El primero es periodista, escritor, editor y promotor cultural; su obra, La noche más noche (el naranjo, 2017), es uno de los libros más sobrecogedores y auténticos. El mismo derriba de un soplo el mito que los “libros para niños” deben ser divertidos.
Antonio Orlando por su parte es narrador, poeta, dramaturgo, más conocido en el mundo literario debido a la celebridad alcanzada por su novela, Chiquita, Premio Alfaguara 2008. Juntos en la vida, el arte y la literatura, crearon este sueño de promoción, que poco a poco ha ido tomando cuerpo y hoy se ha convertido en un monstruo bonachón de múltiples brazos que dedica su tiempo en acercar niños y adultos al libro; trabajar con las escuelas del condado, instituciones culturales locales, latinoamericanas y europeas; propicia reunión de escritores, celebra fechas memorables; produce recitales, conciertos, espectáculos teatrales, talleres, seminarios y posee un canal de youtube. También entrega cada año el Premio Fundación Cuatrogatos a los 20 mejores libros de autores e ilustradores iberoamericanos.
Comencemos desde el principio entrevistando a estos dos hombres que por su trayectoria pueden dilucidar muchas de las interrogantes: Cuatrogatos inició su camino en enero del 2000 como una revista electrónica creada en Miami sobre libros para niños en español. Los porqués de este proyecto: poner el foco sobre los libros de calidad, fomentar su lectura, propiciar el encuentro enriquecedor con las artes y preservar nuestras raíces culturales y el idioma español.
El proyecto fue creciendo y a ellos se unieron otros ‘gatos’, “como Daína Chaviano, Eddy Díaz Souza, Mariori de Marcos, María Cueto, Oscar Fernández-Chuyn, Iliana Prieto, Cristina Rebull, Daisy Valls, Leonardo Van Schermbeek, Jefferson Quintana, María Sánchez, Alexis Lagos, Carlos Estévez, Rita Rosa Ruesga, Cristina Keller, José Ignacio Valenzuela, Legna Rodríguez Iglesias, Eduardo Carballo, Juan Carlos Rodríguez, Carlos Arteaga y otros muchos”.
El proyecto se conoce en toda la ciudad ya que han realizando actividades en muchos lugares. “Cuatrogatos ha consolidado diversos programas que se presentan a lo largo del año, entre ellos, el Premio Fundación Cuatrogatos a los mejores libros para niños y jóvenes publicados en español, Palabra Viva Weekend, el bookcrossing Soy un libro viajero, la Fiesta de la Lectura y otras muchas. Cuatrogatos sobrevive haciendo malabares financieros, ya que los recursos son muy limitados y las donaciones escasas. Por ejemplo, el Picnic de Libro se realiza en coproducción con el Koubek Center y el Seminario de Literatura Infantil y Lectura, es presentado con Miami Book Fair. El valioso apoyo de Artefactus Cultural Project, el Departamento de Educación Bilingüe del Sistema de Escuelas Públicas de Miami-Dade, el Departamento de Asuntos Culturales de Miami-Dade, el Miami-Dade College, el Centro Cultural Español, el Instituto Cultural de México, Books & Books, Spanish Publisher, Vista Higher Learning, Cinco Books, Lectorum, Penguin Random House, ArtesMiami e Imago Art in Action.
¿Se debería redefinir el concepto de “literatura infantil” –porque no son los niños los que escriben– o de “literatura para niños” –cuando es muy consumida también por adultos? “Palabras más, palabras menos, todos sabemos de qué hablamos cuando se echa mano al término “literatura infantil”, que es el más usado, y de la extraordinaria importancia que tiene ese tipo de obras. Crear buenos libros para niños y ponerlos en sus manos debería ser una prioridad de todos. Hay mucho en juego con la literatura infantil, la literatura para niños o –mejor- la literatura de los niños (la que ellos deciden hacer suya, más allá de las acertadas o desacertadas elecciones de los adultos).
El sistema de educación es quien decide las lecturas, y qué libro sí o no debe leerse en las escuelas, supongo que esas decisiones son un lastre, tanto como decir, que el libro debe cumplir fundamentalmente una función social y de enseñar. “La producción de libros para niños y jóvenes ha crecido notablemente en los últimos años. En este campo, el número de nuevos libros que salen al mercado cada año es abrumador y su calidad es sumamente desigual. Para los padres, maestros y bibliotecarios es un gran reto orientarse en medio de esa avalancha de novedades y, en efecto, en numerosos casos sus elecciones a menudo podrían ser mejores. La Fundación Cuatrogatos –al igual que otras organizaciones de distintos países– realiza una labor permanente de estudio y valoración de los libros que se publican en español para niños y jóvenes y busca ‘agujas en el pajar’: libros realmente significativos por sus valores literarios y plásticos, que merecen llegar al mayor número de escuelas, bibliotecas y hogares.
Pero, ¿cuándo el libro perdió su magia de entretener, de hacer pensar libremente, de embriagar? ¿Dónde queda la Pippa Mediaslargas, fresca, franca, desatinada y loca? “Aunque se escriben, ilustran y publican muchos libros que apuestan por la imaginación, la libertad y el derecho de los niños a disfrutar de su niñez, hay una fuerte tendencia que, en consonancia con los dictados de la sociedad actual, se ha subordinado a la tiranía y los excesos de lo “políticamente correcto” y de la pedagogía.
Es necesario que nuestros niños se sientan atraídos por lecturas más fuertes, que se enfrenten al desconcierto que le haga pensar y dolerse un poco y salir de los aparatos tecnológicos. “Puede y debe, sin duda alguna. Durante décadas, los libros para niños escamotearon temas y realidades que forman parte de su entorno por considerarlos duros o inapropiados para la ‘inocencia’ atribuida a esa etapa de la vida. Esa estrechez de miras fue transformándose hasta dar cabida a numerosos libros actuales que tocan –con mayor o menor fortuna– temas que antes eran considerados ‘tabúes’.
La relación existente entre Cuatrogatos y el mundo literario, principalmente español y mexicano, es muy estrecha, han logrado a través de estos años, ese engranaje de respeto, camaradería y retroalimentación. “En estos veinte años hemos construido puentes de amistad y colaboración; en España con el Grupo LIEL de la Universidad de Castilla-La Mancha, y la Fundación SM, que ha apoyado nuestros emprendimientos. México es el país más cerca, y eso ha facilitado que excelentes creadores de esa nación hayan participado en eventos nuestros en Miami. Pero también con Puerto Rico y Colombia…”
¿Qué hace Cuatrogatos para seguir siendo incisivos en su proyecto de amor por la cultura? “Podríamos decirte: perseverar. Pero no sería el verbo exacto. Simplemente hacemos lo que sabemos hacer: crear, colaborar con los creadores, tender puentes, imaginar proyectos que vinculen la palabra literaria con otras manifestaciones artísticas, respetar al público e intentar, en medio de un entorno en el que el espectáculo banal y la superficialidad cobran cada vez mayor protagonismo, mantener el rumbo en nuestra brújula: no perder de vista la calidad artística, el valor estético, las búsquedas creativas, el humanismo y el concepto de cultura como un derecho y una necesidad básica de los seres humanos”.
Se me queda mucho por preguntar, pero el espacio… ¿Qué se traen entre manos para el 2021? “Todavía queda mucho por hacer en el 2020. Antes de que termine el año, estrenaremos un nuevo espectáculo de teatro para niños titulado El güije de la charca, basado en un libro nuestro, con actuación y dirección de Leonardo Van Schermbeek y diseños de Jefferson Quintana. También distribuiremos, de forma gratuita, un libro digital titulado Ventanas, pájaros y versos, con poemas para niños de quince escritores latinoamericanos radicados en Miami, que llevará ilustraciones de Alexis Lago. En enero del 2021, anunciaremos por octava vez los ganadores del Premio Fundación Cuatrogatos a los libros más sobresalientes y nos gustaría que las circunstancias nos permitieran retomar nuestros programas habituales en bibliotecas, librerías y otros espacios culturales. Llevar a cabo esos y otros planes sin descuidar la escritura de nuestros libros y proyectos personales seguirá siendo el gran reto para los dos”.
Felicidades a Cuatrogatos por los 20 y los esperamos 20 más.