Piedra de Sísifo, nueva colección literaria entre la pandemia y la Feria del Libro de Miami
Piedra de Sísifo es el nombre de la nueva colección literaria que han creado los escritores cubanos Ena Columbié, colaboradora de el Nuevo Herald y Germán Guerra, editor de el Nuevo Herald. Guantanameros de origen, estos autores no sólo comparten la misma ciudad y país de nacimiento sino también el haber incursionado indistintamente en la fotografía, la poesía y la narrativa.
En Columbié y Guerra pareciera que la cercanía del mar en su adolescencia hubiera calado en ellos un constante afán de reinventarse; así lo han manifestado con cada exposición de conjunto e iniciativa literaria en la que han colaborado.
Su nueva colección, Piedra de Sísifo, inicia con la publicación de los libros Nauseamundo, de Ena Columbié, y Los espejos los sueños la muerte, de Germán Guerra. Con una encuadernación peculiar, los dos volúmenes proponen un encuentro entre imágenes fotográficas, poesía y prosa, donde las fotografías auguran la personalidad y estilo propio de su autor.
Las imágenes son un complemento a la prosa; podría encontrarse el lector tentado a utilizar las páginas ilustradas o los textos, por su factibilidad funcional, al hallarse sueltas en la encuadernación, como postales para regalar a los amigos.
A pesar de las similitudes que existen entre los dos artistas, es en la expresión del arte, de su literatura, que llega como una catarsis de la aflicción ante la tragedia inevitable, donde se distinguen los rasgos de su individualidad. Al leer a Columbié y Guerra, puede uno evocar el yin y el yang, esos dos conceptos del taoísmo, que representan la dualidad atribuida a todo lo existente en el universo.
Los cuentos de Germán Guerra son breves y fluyen con la suavidad de una prosa poética que evoca por momentos la parsimonia y misterio de la narrativa clásica oriental. En ellos encuentro imágenes que traslucen placidez. He disfrutado un lenguaje que rezume belleza sosegada, evocaciones librescas, por momentos entrelazadas con la fantasía, donde la brevedad es un truco de ilusionismo que convida a la imaginación. En el relato que da título al libro, Germán Guerra regala esas claves recurrentes: “...Cargaba con siglos de cansancio hasta que lo detuvo la enorme luna de un espejo que en medio de la vía lo invitaba a entrar. El hombre traspasó los umbrales, se aventuró por el camino del espejo y vislumbró ya sin cansancio la promesa de una luz colgada al horizonte. Nunca regresó.”
En sus fotografías de humanos de madera, las luces y las sombras transmiten cierto juego lúgubre que evoca la automatización de la vida cotidiana.
La poesía de Ena Columbié es como un grito, tan vital y telúrico como el mismo desasosiego que la motiva. La pandemia se cierne sobre la humanidad y Columbié indaga en la memoria espiritual de su tiempo. Las catástrofes que golpean fuerte son como ese sueño apocalíptico que une la muerte, las enfermedades y la guerra. Es por lo anterior que esa escultura que retrata el horror del holocausto, La mano (The Hand) del artista Kenneth Treister, es la diana perfecta para el obturador de su cámara. Una selección de perturbadores y sugestivos fragmentos quedan atrapados con un ángulo óptimo. La angustia del hombre ante el dolor siempre es la misma, la expresión ante la muerte inútil provoca igual pavor desconcertante. Columbié lo dirá mejor en sus versos: “...No habrá rituales fúnebres/ ni un adiós que mitigue el dolor/ no hay diferencia entre las especies./ Se da la espalda y partes/ llevando a cuestas el recuerdo/ impreciso de unas horas antes. Tormentoso recuerdo/ de un tiempo que lacera./ Es el hombre contra el hombre/ lo humano contra Dios y viceversa/ el irremediable desconcierto./ Nos creímos el cuento/ porque no estábamos preparados/ ni seguros.”
Con El mito de Sísifo, de Albert Camús, la leyenda griega se arraigó en nuestra consciencia como un símbolo del absurdo de la vida ante la inutilidad de la existencia. Al observar el sugerente diseño de esta nueva colección literaria, se me ocurre que la Piedra de Sísifo adquiere otra definición, la perseverancia del hombre ante la absurdidad. Columbié y Guerra ofrecen el arte como medio de resistencia, como refugio emancipador del dolor. Se ha especulado mucho sobre la ganancia espiritual que puede haber en el paroxismo de la pandemia, ellos nos recuerdan con estos primeros y magníficos ejemplares de su colección literaria que el arte no sólo trasluce la realidad, sino que también nos salva de ella.
Ping-Pong Literario, presentación de la colección Piedra de Sísifo, con Ena Columbié y Germán Guerra, el miércoles 18 de noviembre, a las 8:00 p.m., en la Feria del Libro de Miami. www.MiamiBookFairOnline.com
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de noviembre de 2020, 11:13 a. m..