Artes y Letras

Geandy Pavón 40 días de aislamiento a través del lente

Entre marzo y abril de 2020 mientras Geandy Pavón, que vive en New Jersey, visitaba la casa de su pareja Imara López, residente en Búfalo, estado de New York, se declaró el primer encierro a causa de la Pandemia, quedando allí atrapado. La exposición “Quarantine: 40 days and 40 nights” de Geandy Pavón, (Las Tunas, Cuba, 1974), en el Coral Gables Museum, Miami, tuvo su origen en esa historia de aislamiento que está afectando globalmente y al unísono, a todo el mundo.

Exposición “Quarantine: 40 days and 40 nights” de Geandy Pavón, (Las Tunas, Cuba, 1974), en el Coral Gables Museum, Miami.
Exposición “Quarantine: 40 days and 40 nights” de Geandy Pavón, (Las Tunas, Cuba, 1974), en el Coral Gables Museum, Miami. Cortesía del artista y el Coral Gables Museum, Miami.

En esos días de cuarentena, el perímetro de la vida entonces era el perímetro de la casa cuyo habitar estaba marcado por la ansiedad, el encierro y la incertidumbre. Fue ahí donde Pavón comenzó a realizar esta serie de fotografías, diseminándolas por las redes sociales como una expresión para romper con el aislamiento; como un modo de sentirse vivo y transmitir el latido y calidez de esas vivencias en medio del aislamiento y el desencanto. Cuando lanzó las primeras fotos, se sumaron numerosos seguidores que animaban al autor a realizar la próxima entrega. La cuarentena se tradujo así en “Quarantine (…)”: Cuarenta imágenes sobre cuarenta días y cuarenta noches confinados con el delicado sonido de fondo de La Bella Cubana, de José Laffitte White, (Matanzas, Cuba, 1836, París, 1918). Interpretada delicadamente en dos versiones por el también isleño Paquito D’ Rivera (La Habana, 1948), compuestas especialmente para la exposición.

‘DAY #40; “Negative Theology: The Black Sun”, 2020 de la serie “Quarantine: 40 Days and 40 Nights”.
‘DAY #40; “Negative Theology: The Black Sun”, 2020 de la serie “Quarantine: 40 Days and 40 Nights”. Cortesía del artista y el Coral Gables Museum, Miami.

Cuando se recorre “Quarantine: 40 days and 40 nights” (2020), curada por Yuneikys Villalonga -exhibida antes en el Art Museum of América-, hay dos elementos que emergen con fuerza. Por un lado, desde el punto de vista poético, el tratamiento de la fotografía al estilo de Vanitas, o de Bodegones como género pictórico que magnifica lo vivo y, también, lo muerto. Lo que no es casual porque Pavón es pintor de formación, un pintor neofigurativo realista, cuyo lenguaje pictórico le ha llevado a experimentar con el ensayo fotográfico. Por otro, en la perspectiva discursiva, es la casa convertida en nuestro rincón del mundo, la casa recordada e imaginada como nuestro primer universo. Que estas fotografías se inspiren en Vanitas tiene que ver, no solo con el hecho de que el arte fotográfico sea el único que capta el instante de la realidad, sino también con la intención de documentar o congelar un momento (i)rreal que ha existido solo a través de la escenificación y el atrezo. El espectador “visita” la cocina, el baño, la sala, el ropero o el cuarto, como sucede entres otras, en las fotografías Day 8, Day 9, o Day 1 y 36. De ahí la familiaridad espacial de estas fotografías y, también de ahí, su sabor de hogar, de lugar familiar donde brotan los afectos que son el origen del ser.

‘DAY #8; “Domestic”, 2020 de la serie “Quarantine: 40 Days and 40 Nights”.
‘DAY #8; “Domestic”, 2020 de la serie “Quarantine: 40 Days and 40 Nights”. Cortesía del artista y el Coral Gables Museum, Miami.

En esta serie de fotografías de “Quarantine (…)”, hay referencias a cuadros célebres en la historia de la pintura occidental, como en Day 13 y 16. En Day 16, por ejemplo, se está citando el cuadro La muerte de Marat, 1793, de Jacque-Louis David (Francia, 1748-Béligca, 1825). Pero hay otras referencias a las iconografías políticas de nuestro tiempo y a la mitología tanto cristiana como afrocubana, por ejemplo, en Day 6, Day 21 o Day 29. Estas referencias y, sobre todo, su puesta en escena tiñe y envuelve las imágenes en un halo de (i)irrealidad, en una atmósfera de ensueño. Y son percibidas como ensoñaciones, entre otras cosas, porque también son fotos “iluminadas” con linternas de luces blancas y amarillas que, junto a las fluorescentes producidas por el flash de la cámara, fueron las únicas con las que pudo contar Pavón, ya que la mayoría de los establecimientos estaban cerrados. Pero estas imágenes, aún en su (i)realidad, en esa visión ingrávida y fantaseada, habilitan una manera de “paralizar” o “detener” la vida para así diseccionar su temporalidad en sus pliegues más íntimos, en sus pulsos y oquedades menos perceptibles. Y lleva razón Jorge Brioso cuando afirma que las Vanitas “crean un espacio y un tiempo ficticio donde se acumulan lo vivo y lo muerto, lo animado y lo inanimado (…). Solo se puede diseccionar el tiempo si se crea la imagen de una temporalidad que no ha sido experimentada por nadie”.

‘DAY #6; “Stay Home, Stay Safe”, 2020 de la serie “Quarantine: 40 Days and 40 Nights”.
‘DAY #6; “Stay Home, Stay Safe”, 2020 de la serie “Quarantine: 40 Days and 40 Nights”. Cortesía del artista y el Coral Gables Museum, Miami.

La conciencia de esa dimensión espacio temporal es la que proyecta Pavón al estructurar su narración con imágenes realizadas en diferentes estancias de la casa. Es un recorrido narrativo guiado por la convivencia humana de pareja y la expresión de los afectos. Viviendo otros mundos, imaginando otras vidas que la pandemia ha sometido, como tantas cosas más de la vida, a una presión extrema. Es un pasaje por las pulsiones de una existencia, que se agazapa de un mundo exterior diezmado y tóxico en permanente estado de excepción como “nueva normalidad”.

En medio de la incertidumbre exterior no es casual entonces que nos refugiemos en la casa, con más conciencia si acaso, de su potencia vital. Y hagamos de ella un paisaje por el que viajamos poéticamente por la geografía de nuestra intimidad, por el pulso de nuestro mundo privado en cuerpo y alma. Recordando y reviviendo nuestros temores y nuestras obsesiones, nuestros deseos y, también, la soledad convertida ya en compañía, que es donde se ilumina el sentido último de nuestro destino. Para ello es necesario que el ser no esté a la intemperie. Es imprescindible que tenga, por humilde o pobre que sea, un hogar en el que redimirse. Porque ya lo decía Gaston Barchelard (Francia, 1884-1962) en su bello libro ‘La poética del espacio’, “el ser amparado sensibiliza los límites de su albergue. Vive la casa en su realidad y en su virtualidad, con el pensamiento y los sueños”. Y eso es precisamente lo que hace Pavón, convertir la casa en un mundo en el que podemos imaginar y “vivir” todas las vidas posibles, más allá de cualquier realidad que pueda limitarla. Cuando pensamos en ello, es pensar en todo lo que hemos ganado y, también, en todo lo que hemos perdido durante un año ya de pandemia.

La muestra puede ser visitada en plataforma online aquí http://inartwetrustmuseum.org/40days40nights/index.html

Dennys Matos es crítico de arte, curador y ensayista que reside y trabaja entre Miami y Madrid.

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA