Conoce a Dulce María Loynaz: un excepcional libro de cuentos infantiles
De niño, uno de mis tíos solía preguntarme: “¿Quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?”. Cuando yo le decía que sí, me respondía: “Yo no te dije que sí; yo te dije que si querías que te contara el cuento de la buena pipa”. Y cuando le decía que no, volvía a decir: “Yo no te dije que no, yo te dije que…”. Y por ahí seguía la cosa -pregunta tras pregunta- hasta que, agotada mi paciencia, le daba la espalda y me iba a la calle a jugar.
Estoy seguro de que muchos de los que hoy peinan canas todavía recuerdan el famoso cuento de la “buena pipa”. La verdad es que aquello, aunque mi tío lo hiciese sin mala intención, no tenía ninguna gracia. Y, ciertamente, no era un cuento infantil.
Por suerte, algunos años más tarde, pude descubrir la verdadera literatura infantil. Nunca he olvidado los primeros libros que leí: El principito, de Antoine de Saint-Exupéry; Corazón, de Edmundo de Amicis; y Hombrecitos, de Louisa May Alcott.
Los libros de cuentos para niños no son, como al parecer creía mi tío, cosa de broma. Al contrario, son un asunto muy serio. Y es que no solo contribuyen al desarrollo social, emocional y cognitivo de los niños, sino que también sirven para enriquecer su cultura, desarrollar su memoria y estimular su imaginación.
Que es justamente lo que el escritor cubano Sergio Andricaín, a través de la Organización Cuatro Gatos, ha estado haciendo desde hace muchos años: escribir y publicar libros de cuentos para niños.
Como el más reciente de ellos, Conoce A Dulce María Loynaz, una primorosa edición con ilustraciones de Núria Feijoó que en la categoría de Biografía Infantil obtuvo el primer lugar del Premio de Literatura Infantil y Juvenil Campoy-Ada 2020, otorgado por la Academia Norteamericana de la Lengua Española.
El libro, que pertenece a la serie Personajes del Mundo Hispánico, les permite a los niños conocer a Dulce María Loynaz, una de las poetisas más grandes de Cuba, galardonada en 1992 con el Premio Miguel de Cervantes, el cual recibió de manos del rey Juan Carlos I.
Aunque en una de sus partes se dan a conocer datos personales de su vida (estirpe mambisa, obra literaria y galardones recibidos) no es una biografía, sino un conmovedor relato de su infancia en el que queda de manifiesto, expresado en sus propias palabras, el amor que sentía por los animales, un sentimiento que la acompañaría hasta su muerte.
Como se sabe, algunos de los más famosos cuentos infantiles, Blanca Nieves, La Bella Durmiente y Simbad, el marino, transcurren en bosques encantados y océanos lejanos. Sin embargo, hay otros cuyas tramas se desarrollan en el cálido y acogedor interior de los hogares, que es donde la mayoría de los niños pequeños pasan el tiempo. En sus habitaciones, por ejemplo, rodeados de sus mágicos juguetes; o en la serena penumbra de las bibliotecas de sus padres, soñando con las aventuras que aguardan por ellos en las páginas de sus libros.
O también, claro, en sus jardines, que es precisamente donde esta bella historia comienza: “Hace varios días, al jardín de nuestra casa, que queda a tres cuadras del Parque Central, se coló un perrito sato y de pelambre negra”.
Lo que sigue es un hermoso y sencillo texto en el que Andricaín, utilizando la ya clásica doble funcionalidad -entretenimiento y educación- de la literatura infantil, introduce a sus pequeños lectores al poético mundo de la niña Dulce María Loynaz, quien con el tiempo llegaría a ser, junto a Gabriela Mistral y Juana de Ibarbourou, figura central de las letras latinoamericanas.
Conoce a Dulce María Loynaz es un libro de cuentos excepcional repleto de poesía e historia en el que no hay dragones ni duendes; ni princesas ni hadas madrinas. Solo hay una niña que amaba a los animales y soñaba con ser poetisa.
Sergio Andricaín es sociólogo, investigador literario y periodista. Ha publicado numerosos libros para niños y jóvenes. Junto al escritor Orlando Rodríguez creó la Fundación Cuatro Gatos, que promueve la literatura infantil y juvenil en todo el mundo hispanohablante.