‘Petropias’, de Tony Vázquez-Figueroa. Especie de genealogía simbólica del petróleo
Cuando LnS Gallery, Miami, (Sergio Cernuda y Luisa Lignarolo) abrió las puertas en 2017, se plantearon crear “una plataforma –afirman en entrevista vía mail- que defiende el multiculturalismo y la pluralidad de los artistas radicados en Miami en todas las etapas (emergentes, a mitad de carrera y maestros) y este nivel de talento brillante merece mayores oportunidades”. Después de 5 años y casi una treintena de exposiciones (todas ellas con publicaciones en ingles -sería deseables que fueran bilingües ingles/español), el proyecto se ha consolidado con rotundidad incontestable. El éxito está en haber articulado un programa de exposiciones, con proyectos bien seleccionados y pensados, pero también muy bien montados y gestionado en mercado artístico contemporáneo. “PETROPIAS” de Tony Vázquez-Figueroa, (Venezuela, 1970) es un ejemplo claro de este dinamismo en la programación, buscando rotaciones que oxigenan y dinamizan la presencia y visibilidad de su staff de artistas.
Como parte de esta estrategia, LnS había realizado a Vázquez-Figueroa dos muestras: “Drawing from the Underdeveloped / Line One” (2019) y “Black Surface The Undoing Process” (2018). Por lo que “Petropias”, es la tercera exposición del artista , en tres años, descontando 2020, colapsado por la pandemia. En cualquier caso, de lo que no cabe duda es que, tanto en lo poético como en lo discursivo, estamos frete a la muestra más ambiciosa, de todas las realizadas por el artista en la galería. “Petropías” es una muestra que en lo poético, cuando la recorremos, se tiene la sensación de que es como una gran ópera sobre la percepción del artista de lo que es un petroestado, o sobre lo que entiende como “Petropia”. Esa sensación de estar frente a un especie de ópera, de experimentar una puesta en escena de distintas intensidades corales, se proyecta acentuadamente en el carácter multimedia de la muestra que contempla pintura, fotografía, escultura e instalación, realizadas todas en 2021. Y en esa vocación coral, se relacionan también una gran diversidad de lenguajes que van, desde obras francamente neo figurativas como es el caso de la escultura ‘Petropias. Amor Fati’ , y serie de fotografía, pasando por obra de carácter constructivistas por ejemplo ‘Petropias re refined’, hasta obras que se mueven en constelaciones de la abstracción geométrica a la manera de, entre otras, ‘Petropias re emergence’. Pero incluso hay obras como ‘Petropias Large Whole’, que beben en las fuentes del arte conceptual y el cinetismo con gran naturalidad.
En lo discursivo “Petropias”, curada por Tami Katz-Freiman traza una especie de genealogía simbólica del petróleo como enunciado fundamental sobre el que –para bien y, también, para mal- se ha construido el proyecto de modernidad de Venezuela. En este sentido cabe destacar que “Petropias” es un termino acuñado por el artista, que se distingue de la utopía (sociedad ideal que transcurre hacia el futuro sin conflictos, en pos de la realización humana), y de la distopía (contrapuesta a la utopía, distopía está referida a sociedades cuyas características negativas son indeseables para el bien social). Para Katz-Freiman, en el catálogo con motivo de la muestra, la reflexión del termino “Petropias” nos lleva más bien al concepto de heterotopía desarrollando por Michel Foucault. Groso modo, la heterotopías designan un tipo de espacio capaz de generar poderes dentro de sí mismo, proyectar fuerzas, formas e ideas, lugares comunes o lugares singulares dentro del espacio social. Y en esta intersección entre lo común y lo singular, entre lo que pudo haber sido, pero que no ha llegado a ser, se mueve el discurso de “Petropía”.
Y sí, Venezuela aceleró su ritmo de modernización a golpe de los petrodólares, primero en 1929 y luego en la década de 1950 con el segundo boom petrolero. Avanzó mucho en poco tiempo imbuida por la furia de la industria extractiva. Sin embargo, esta modernización tenía distintas velocidades y los petrodólares eclipsaron el crecimiento de otros sectores que terminaron por distorsionar el desarrollo integral del país, provocando grandes diferencias sociales, lastrando la educación y la sanidad y el metabolismo entre el mundo rural y la vida urbana. Todo ello fue caldo de cultivo para la emergencia de un petroestado, al decir de Vázquez-Figueroa. Un petroestado que mostró rápidamente su debilidad como estado democrático. Sintomático de ello es el hecho de que el dictador Marco Pérez Giménez (Venezuela, 1914- España, 2001), asuma el gobierno de Venezuela en 1952, dando un golpe de estado, y que en 1958, este dictador sea a su vez depuesto por otro golpe de estado.
Volviendo a esta especie de genealogía del petroestado que proyecta “Petropia”, no hay más que sumergirse en las diferentes obras que contempla la exposición para sentirnos, unas veces, frente al pulmón de una refinería (‘Petropia re refined’), y otras, trasladándonos a los tejados hecho de planchas de zinc de barrios depauperados del extrarradio de Caracas. Del mismo modo que resalta el color negro del petróleo, su viscosidad, sus oquedades que atrapan y al mismo tiempo expulsan la luz como un capital simbólico, empleado en buena parte de las obras exhibidas. Pero hay una obra que, además de apuntar a una comprensión estética de la historia (pasada y presente) del petroestado venezolano, lo hace también relacionando la memoria colectiva de lo que ha sido con la biografía personal del artista: ‘Amor Fati’, que quiere decir “amor al destino”. Para Vázquez-Figueroa “el petróleo ha transfigurado todo en su camino”, comenta el artista. “Y en el caso de Venezuela, a fin de cuentas, parece haber sido más una maldición que una bendición. Sin embargo, hay que aprender a amar nuestro proceso y asimilarlo, entenderlo, porque esta es la única forma de aprender de él y movernos hacia el futuro”.
“PETROPIAS. Tony Vázquez-Figueroa” en LnS Gallery, Miami. 610 SW 28th Ln, Miami, FL 33133. Hasta el 22 de enero. Para más info: www.lnsgallery.com
Dennys Matos es crítico de arte y curador que reside y trabaja en Miami y Madrid.