‘Verdades sobre mentiras (y viceversa)’, entre el arte y la filosofía
El escritor, cantante, compositor y teatrista, Pedro Román, no es un filósofo. Ni pretende serlo. Sin embargo, no por eso deja de pensar en las cosas importantes de la vida. Quizás no lo haga desde un punto de vista conceptual o especulativo, como los grandes eruditos de la historia, sino de una manera empírica, a través de sus experiencias como ser humano, en general, y como artista, en particular.
Y es que el arte y la filosofía, a pesar de sus diferencias, comparten rutas paralelas. Según la Real Academia de la Lengua, el arte es “la manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros”, mientras que la filosofía, siempre según la que “limpia, fija y da esplendor”, lo que busca es “establecer, de manera racional, los principios que organizan y orientan el conocimiento de la realidad”.
Es decir, el arte interpreta desde la creación; la filosofía, desde el conocimiento. Esa es la razón por la que un artista puede, al igual que un filósofo, transmitir sus emociones y su visión sobre la vida.
Que es justamente lo que Pedro Román, ha hecho en su más reciente libro, Verdades sobre mentiras (y viceversa) (Editorial Alma, 2021), al reflexionar extensamente sobre los graves problemas -incluidas sus certezas y falsedades- que debemos enfrentar diariamente.
Estructurado en diez capítulos, a los que Román llama “estancias”, el libro invita al lector a meditar sobre algunas de las cuestiones éticas más relevantes en nuestra sociedad. Y lo hace, como su título indica, a partir de la constatación de “verdades sobre mentiras”.
Así, mediante un lenguaje accesible -capaz de explicar los asuntos más complejos en los términos más sencillos- Román comienza con una contundente frase: “No podemos contra la mentira porque nacimos con ella, nos educaron en ella, respiramos por ellas”.
Y continúa, basándose en su experiencia autoral, con un símil escénico: “Todo no es más que un montaje teatral en el que nos involucran como actores. ¿Debemos seguir la trama o desprendernos de sus subterfugios”?
Las “estancias” que siguen se ocupan de temas variados y sugerentes, tales como la mezquindad humana, la cual “muchas veces es el resultado de la incapacidad de las personas para responder a sus dudas”. O como la corrupción de los gobiernos: “Históricamente, la humanidad ha estado en manos de quienes conocen cómo controlar la riqueza, en muchos casos de origen ilícito, con el propósito de corromper el poder político”. O como la diversidad sexual, sobre la que dice: “El sexo no es una preferencia, es algo que llevamos en nuestra naturaleza, tanto física como mental. El instinto marca destinos”.
‘Verdades sobre mentiras (y viceversa)’ es un libro valioso. No solo por su diversidad temática y la profundidad de algunos de sus textos, sino también porque sin ser un manual de autoayuda o un recetario de soluciones ofrece, a través de oportunos consejos, una guía para vivir éticamente y en armonía: “Si eres un ser justo, digno, responsable y generoso, créeme que no importa cuál sea tu raza ni tu sexo, esa es tu verdadera realidad”.
Pedro Román nació en La Habana, Cuba. Estudió música con Ernesto Lecuona y desarrolló una larga carrera como cantante en la televisión cubana. En el exilio ha escrito y dirigido numerosas comedias musicales. En la actualidad conduce un programa en Radio Mambí y otro en el Canal WLRN-TV.