Edmundo Paz Soldán: el futuro es hoy
Sería imposible y hasta mezquino escribir sobre la literatura en español en Estados Unidos y no nombrar a Edmundo Paz Soldán. Desde que llegó a este país, hace casi 20 años, el autor nacido en 1967 en Cochabamba, Bolivia, ha construido con paciencia y sensibilidad una obra que agrupa novelas, cuentos y ensayos. Y también, desde su cargo de profesor en la Universidad de Cornell, se ha encargado de enseñarla.
Aunque Paz Soldán trabaje la novela política en Río fugitivo (1998), el thriller en Los vivos y los muertos (2009) o en Norte (2011) la realista que toca temas sensibles como la inmigración a este país, cada uno de sus libros entabla una comunicación con los anteriores, un código tácito que sus lectores de aquí y allá agradecen como un irresistible secreto.
Con Iris, su nueva novela, el autor lleva más lejos el trabajo de los géneros: se mete con la ciencia ficción. Es un futuro lejano, con personajes como Xavier –un soldado que arrastra pesadillas de batallas pasadas–, Orlewen –capitán de victorias– y Yaz –una enfermera que busca una droga divina. Es curioso, pero aunque Iris esté a años luz de nuestro mundo, entre sus paisajes desolados, noches rojas y lluvias ácidas, nos llega el eco tóxico de esa pesadilla llamada siglo XXI.
Iris ratifica que hay autores iberoamericanos que trabajan la ciencia ficción. Pese a este panorama, el realismo y el policial parecerían los géneros que se ganaron el gusto del lector. ¿Qué posibilidades tiene la ciencia ficción tendría de ocupar un lugar mejor? “Cada vez está más presente la tecnología en nuestras vidas. A mí la ciencia ficción no me interesa tanto por lo que nos puede decir sobre el presente, sino por la mirada desplazada que nos permite dar al presente. La literatura necesita ayudarnos a reflexionar sobre el impacto de los nuevos medios, las nuevas tecnologías, las nuevas identidades que surgen de nuestra relación cada vez más intensa con las máquinas, y ahí creo que la ciencia ficción es adecuada para ese tipo de reflexión”.
Iris es una novela compleja en varios sentidos: creaste un mundo apocalíptico con propias reglas e idioma. ¿A la hora de escribirla sentiste el peso de este desafío? “Comencé de manera inocente, con una anécdota. Quise ambientarla en un lugar imaginado, y a ese lugar le puse un nombre, Iris. Luego comenzó el problema, porque ese lugar debía tener su flora y fauna propias, y sus habitantes con una mitología específica, una forma de hablar, etc. Hice todo eso por evitarme el trabajo de investigación que hubiera significado ambientar la novela en un lugar real. Al final, por hacer algo más ‘imaginado’, terminé investigando más. El desafío, en todo caso, consistía en que el lugar fuera coherente en sí mismo”.
En paralelo a Iris publicaste Las dos ciudades, una antología de tus cuentos, un costado de tu obra que parece haber quedado tapado por tu faceta como novelista. Es raro, ya que como cuentista ganaste muchos premios, entre ellos el Rulfo. ¿Tal vez la edición de este libro pueda traer uno nuevo de cuentos? “Tengo un nuevo libro de cuentos ambientados en Iris. Son cuentos que me permitieron explorar muchas facetas del mundo de Iris que no llegaron a entrar a la novela”.
Junto con Alberto Fuguet hiciste una antología que es canónica: Se habla español. Han pasado muchos años, ¿en qué se ha avanzado y en qué cosas todavía queda mucho por recorrer en la literatura escrita en castellano en Estados Unidos? “Hay cada vez mayor presencia de la literatura latinoamericana en Estados Unidos, se han descubierto a varias generaciones a la vez, aparecen Aira y Pitol al mismo tiempo que Juan Gabriel Vázquez o Valeria Luiselli. Ya no solo somos el continente del boom y el realismo mágico. En lo que nos falta todavía es en la posibilidad de generar mayor diálogo entre los escritores latinos que escriben en inglés y los que escribimos en español. Somos como compartimientos estancos, cuando quizás son más las cosas que nos unen que las que nos separan”.
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@HVeraAlvarez
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de julio de 2015, 2:00 a. m. with the headline "Edmundo Paz Soldán: el futuro es hoy."