Artes y Letras

Alexandre Diop: una crítica cultural al colonialismo a través de objetos desechados

‘Mondo Carne’, 2022, óleo, pastel, acrílico, carboncillo, y guache sobre lienzo, 103 x 191 x 2 1/2 pulgadas.
‘Mondo Carne’, 2022, óleo, pastel, acrílico, carboncillo, y guache sobre lienzo, 103 x 191 x 2 1/2 pulgadas.

El artista franco-senegalés Alexandre Diop (París, 1995) se ha destacado en la escena artística contemporánea por su reflexión en torno a la historia del colonialismo y sus manifestaciones en el desarrollo de la sociedad y la cultura moderna. Una reflexión donde se entrelazan sus raíces europeas y herencias africanas.

La presente muestra Jooba Jubba, l’Art du Defi, the Art of Challenge, está formada por una serie de pinturas en gran formato realizadas en técnica mixta, donde el artista reutiliza materiales desechados como maderas, telas, papeles y etiquetas de productos. En la recuperación de materiales, Diop se inspira en el movimiento del Art Povera surgido a principios de los años 1960 en Italia, que abordaba las contradicciones sociopolíticas y culturales emergidas en Europa tras la II Guerra Mundial (1939-1945). Precisamente sobre estas problemáticas sociopolíticas y culturales -aunque desde las perspectivas críticas actuales- reflexiona Diop en sus pinturas. Enfoca, por ejemplo, el drama migratorio y la diáspora, proyectando la cuota de sufrimiento y violencia histórica que estos fenómenos traen aparejado.

‘L’Histoire du Monde – Le Temps et L’Espace’ (The History of the World – Time and Space), 2022, medio mixto sobre madera, tres paneles, cada uno de 144 x 96 x 4 1/2 pulgadas.
‘L’Histoire du Monde – Le Temps et L’Espace’ (The History of the World – Time and Space), 2022, medio mixto sobre madera, tres paneles, cada uno de 144 x 96 x 4 1/2 pulgadas. Fotos cortesía/ Rubell Museum

El discurso de Jooba Jubba, l’Art du Defi, the Art of Challenge, se estructura en torno a dos bloques de obras. Por un lado, aquellas donde aparecen figuras femeninas solitarias recostadas como, entre otras, La creation d’un Mythos, y Honi soit qui mal y pensé, de 2021 ambas. Por otro, pinturas hechas de un torbellino de figuras que se arremolinan por toda la superficie del cuadro, como sucede en L’Histoire du Monde – Le Temps et L’Espace Temáticas y Mondo Carne, ambas pinturas de 2022.

‘L’Incroyable Traversée d’Abdoulaye Le Grand, Troisième de la Lignée’ (The Incredible Crossing of Abdoulaye the Great, Third in Line to the Throne), 2022, tríptico, medio mixto sobre madera, cada panel mide 144 x 108 x 5 pulgadas.
‘L’Incroyable Traversée d’Abdoulaye Le Grand, Troisième de la Lignée’ (The Incredible Crossing of Abdoulaye the Great, Third in Line to the Throne), 2022, tríptico, medio mixto sobre madera, cada panel mide 144 x 108 x 5 pulgadas. Fotos cortesía/ Rubell Museum

En los primeros cuadros la figura femenina se representa estilizada, en posturas que se asemejan a las obras, La maja vestida y La maja desnuda, pintadas ambas, entre 1797 y 1800, por Francisco de Goya (España, 1746-Francia, 1828). Pero si bien es cierto que las posturas recuerdan a las obras del genio aragonés, del mismo modo también lo es, que las formas alargadas en que están pintadas, con cuerpos y extremidades como estiradas, se asemejan a las mujeres de Amadeo Modigliani (Italia, 1884-Francia, 1920). Las figuras de estas mujeres están hechas a través de fragmentos de textiles y maderas, de cuerdas y retazos de productos para el consumo masivo. Sus fenotipos etnoraciales están mestizados, aunque también en estas figuras femeninas hay unas referencias a caracteres culturales europeos, como también otras a caracteres africanos. La piel es una especie de construcción hecha de materiales cosidos con puntos a modo de suturas, pero además hay fragmentos clavados, pegados y retorcidos. Este ensamblaje, esta hibridación, da la apariencia de una geografía corporal desapacible, convulsa. Cuerpos femeninos en “posturas románticas” citando obras y artistas protagonistas en la historia del arte occidental del siglo XIX y XX, pero los cuerpos están tatuados de cicatrices, horadados y magullados, parecieran un revoltijo de carne y metal, de textiles y madera. Seres con rostros compungidos y la mirada extraviada, desprovistos de la sensualidad con la que pintaban Goya y Modigliani sus mujeres.

‘Honi soit qui mal y pense’ (Shame be (to him) who thinks evil of it), 2022, medio mixto sobre madera, 60 x 120 x 1 pulgadas.
‘Honi soit qui mal y pense’ (Shame be (to him) who thinks evil of it), 2022, medio mixto sobre madera, 60 x 120 x 1 pulgadas. Fotos cortesía/ Rubell Museum

Estas imágenes de figuras femeninas solitarias contrastan con obras donde es extrema la compulsividad de figuras diseminadas por la superficie del cuadro, como sucede en L’Histoire du Monde – Le Temps et L’Espace, 2022 o Mondo Carne, ambas de 2022. En esta última obra hay una especie de aquelarre, seres de cuerpos contorsionados, mitad humano, mitad animal o vegetal con extremidades terminadas en objetos agresivos. Rostros con expresiones diabólicas o como embrujados, encarnando un paisaje supersticioso con auras violentas narradas en lenguaje de fábula. Es la sensación que se tiene luego de ver una obra como L’Incroyable Traversée d’Abdoulaye Le Grand, Troisième de la Lignée, 2022. Esta obra es un amasijo de rostros y cuerpos con expresiones de terror y desazón. Hay colisiones iconográficas entre, por una parte, aquellas máscaras empleadas por las culturas africanas en sus rituales, haciendo guiño a las pinturas de Jean Michel Basquiat (Estados Unidos, 1960-1988). Por otra, alusiones a las armaduras y yelmos empleados por los conquistadores para colonizar violentamente a las culturas de África.

‘La creation d’un Mythos’ (The Creation of a Mythos), 2021, medio mixto sobre madera, 47 7/16 x 67 29/32 pulgadas.
‘La creation d’un Mythos’ (The Creation of a Mythos), 2021, medio mixto sobre madera, 47 7/16 x 67 29/32 pulgadas. Fotos cortesía/ Rubell Museum

La obra de Alexandre Diop, como también cualquier otra obra de arte contemporáneo en su crítica al colonialismo, a su practicas brutales para explotar y esquilmar la riqueza materiales y espirituales de los pueblos africanos, tiene un antecedente crítico en la novela El corazón en las tinieblas, (1899), de Joseph Conrad (Ucrania, Imperio Ruso, 1857-Reino Unido, 1924). El personaje principal, Charlie Marlow, está inspirado en el propio Conrad quien en su juventud navegó desde Londres hasta adentrarse en el Rio Congo, trabajando para una compañía que tenía explotaciones en esa colonia belga. Ahí descubre la brutalidad infinita con la que los colonizadores trataban a la población nativa. Diop, citando el lenguaje y obras de la historia del arte occidental, reinscribe una narrativa que cuestiona la historia oficial de la colonización. Pero sus personajes llevan una hibridez simbólica, donde la ideología de su acervo cultural participa ya tanto de la cultura occidental, como también de la africana.

‘Le mensonge d’Etat’ (The Lie of the State), 2021, medio misxto sobre madera, 47 7/16 x 67 29/32 pulgadas.
‘Le mensonge d’Etat’ (The Lie of the State), 2021, medio misxto sobre madera, 47 7/16 x 67 29/32 pulgadas. Fotos cortesía/ Rubell Museum

“Jooba Jubba, l’Art du Defi, the Art of Challenge”, de Alexandre Diop. Rubell Museum, 65 I St SW, Washington, DC 20024. Hasta el 15 de septiembre. Más: www.rubelmuseum.org

Dennys Matos es crítico de arte y curador especializado en arte latinoamericano. dmatos66@gmail.com.

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA