Artes y Letras

‘Divergent Structure’ de Guillermo García-Cruz, metáfora escultórica

Guillermo García-Cruz
Guillermo García-Cruz

La trayectoria artística de Guillermo García-Cruz ha sido vertiginosa en los últimos años. De una parte, ha desarrollado un alto perfil artístico pedagógico como profesor de Artes Visuales del IPA, Montevideo, Uruguay, formando parte también de la Washington Studio School y de la Corcoran School of the Arts and Design, Washington, EEUU.

De la otra, su obra escultórica se ha visto ampliamente respaldada en el circuito artístico internacional a través de importantes exposiciones individuales de su trabajo escultórico más reciente en prestigiosas galerías y museos de arte contemporáneo. Este intenso trabajo en el campo de la escultura abstracto geométrica le ha valido estar presente en grandes colecciones privadas y públicas de América Latina, Estados Unidos y Europa. Entre otras, CIFO (Cisneros Fontanals Art Foundation, Miami, EEUU); PAMM (Museo de Arte Pérez Miami, EEUU); Colección de la Universidad Northwestern (Chicago, EEUU); Colección Luis Bassat, (España-Barcelona); Colección Alberto y Ginette Rebaza, (Perú-Lima) y MACA (Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry, Uruguay).

No es casual entonces que García-Cruz esté doblemente presente en la Miami Art Week, 2024. Primero como parte del programa Meridian de Art Basel Miami Beach, 2024 con el proyecto Pillar III. Un proyecto ‘site-specific’ de escultura monumental. Además de esta notable presencia, también inaugura una muestra individual titulada Divergent Structure en Piero Atchugarry Gallery, Miami, curada por Rina Gitlin. Un conjunto instalativo articulado por varias piezas pero con una escultura central.

‘Divergent Structure’ es una estructura ascendente que, en forma de columna, se yergue a través de módulos rectangulares.
‘Divergent Structure’ es una estructura ascendente que, en forma de columna, se yergue a través de módulos rectangulares. Cortesía/Piero Atchugarry Gallery, Miami

Divergent Structure es una estructura ascendente que, en forma de columna, se yergue a través de módulos rectangulares. Rectángulos que, a su vez, contienen “cubos”. Cuando la miramos esta columna despierta un sentimiento de perfección en las caligrafías de las figuras geométricas del rectángulo y del cubo. Pero también, la mirada descubre imperfecciones o fallos en las superficies, en la piel de estas estructuras. De pronto, sobre esas superficies impolutas de acero inoxidable, descubrimos manchas informes, tanto en el frontal, como en lateral de las estructuras que articulan la escultura. Manchas que, en escalas de negros y grises degradados, emanan de las superficies del cubo y del rectángulo, señalando, desde esta pretensión de regularidad y perfección, las fallas, los errores y las imperfecciones en su apariencia representativa.

La mirada descubre imperfecciones o fallos en las superficies, en la piel de estas estructuras.
La mirada descubre imperfecciones o fallos en las superficies, en la piel de estas estructuras. Cortesía/Piero Atchugarry Gallery, Miami

Esta instalación escultórica Divergent Structure de García-Cruz, se inscribe en una tradición (post) modernista del arte escultórico, donde la columna y la torre adquieren el carácter metafórico de camino hacia el progreso como una de las ideologías socioculturales más importante del proyecto de modernidad. Y hay dos momentos donde estas dos figuras poéticas, marcan el desarrollo de la escultura moderna y contemporánea en la primera mitad del siglo XX. Sus repercusiones estéticas continúan expandiéndose hasta nuestros días. Un ejemplo de ello es precisamente esta escultura instalativa de Guillermo García-Cruz.

El primero es el Monumento a la Tercera Internacional, (Torre de Tatlin, 1920), del escultor constructivista soviético Vladimir Tatlin (Rusia-1885 - Unión Soviética-1953). El segundo es Columna infinita, 1938 de Constantin Brâncuşi (Rumania, 1876 - París-1957). La escultura de Tatlin en forma de torre, era en realidad un proyecto arquitectónico colosal de 400 metros de altura que, encargado por el gobierno de los soviéticos, era mayor que la Torre Eiffel, París (300 metros). Esta estructura arquitectónica albergaría por un lado, la sede de la Internacional Comunista y, por el otro, una oficina de telégrafo y varios restaurantes. Además de ello, la construcción dispondría de pantallas gigantes mostrando las últimas noticias alrededor del mundo. Estaba concebida como una especie de faro que alumbra el futuro. Si la escultura de Tatlin, en forma de torre era un canto de sirena futurista a la utopía comunista la escultura, a la manera de columna de Brâncuşi, en cambio, homenajea al pasado en tono de duelo, rememorando a los jóvenes rumanos caídos en la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

‘Divergent Structure’ se inscribe en una tradición (post) modernista del arte escultórico, donde la columna y la torre adquiere el carácter metafórico.
‘Divergent Structure’ se inscribe en una tradición (post) modernista del arte escultórico, donde la columna y la torre adquiere el carácter metafórico. Cortesía/Piero Atchugarry Gallery, Miami

La obra de García-Cruz se inscribe en el ámbito del arte abstracto geométrico, que ha tenido una fructífera y original tradición en el arte contemporáneo latinoamericano posterior a la II Guerra Mundial (1939-1945). Pensemos en las esculturas modulares de Alejandro Otero (Venezuela, 1921-1990), en el regio carácter volumétrico de Ramírez Villamizar (Colombia, 1922-2004), o en las esculturas “transparentes” y aéreas de Gertrud Goldschmidt, conocida como Gego (Alemania, 1912 - Venezuela, 1994). O, sin ir más lejos en el colorido de las columnas de Mateo Manaure (Venezuela, 1926-2018).

‘Divergent Structure’, en cierto sentido, rinde un homenaje a esas grandes figuras de la abstracción geométrica latinoamericana.
‘Divergent Structure’, en cierto sentido, rinde un homenaje a esas grandes figuras de la abstracción geométrica latinoamericana. Cortesía/Piero Atchugarry Gallery, Miami

En todas ellas, como en casi toda la abstracción geométrica latinoamericana, hay una especie de obsesión por organizar las dimensiones espacio temporales, por estructurar y caligrafiar la realidad, por controlar y programar el volumen en la relación fondo figura. Es una obsesión que, desde el mundo del arte parece desterrar, a través de una arquitectura imaginaria basada en la libertad poética del sujeto, el caos y la desestructuración de la realidad a las que se enfrentaba el proyecto de modernidad latinoamericano posterior a la II Guerra Mundial. Un proyecto de modernidad, sin la fortaleza de un estado democrático estable.

Divergent Structure de García-Cruz es también, en cierto sentido, rinde un homenaje a esas grandes figuras de la abstracción geométrica latinoamericana. Su obra, participa de este espíritu reflexivo sobre la realidad enfocando los grados de perfección del ideal de progreso soñado por la razón del proyecto de modernidad. Al mismo tiempo, esta escultura mostrando un control apabullante del material escultórico (acero inoxidable) con ayuda de últimas tecnologías, describe las emergencias de imperfecciones, los fallos producto de ese sueño de perfección del racionalismo moderno.

‘Divergent Structure’ de Guillermo García-Cruz. Piero Atchugarry Gallery, 5520 NE 4 Ave., Miami. Apertura: 30 de noviembre hasta el 1 de marzo. Más info: www.pieroatchugarry.com.

Dennys Matos es crítico de y curador. Especialista en arte latinoamericano contemporáneo. dmatos66@gmail.com

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