Artes y Letras

‘Viene regando flores’, cubicherías y ornitologías

Rosie Inguanzo
Rosie Inguanzo Miami

La pregunta, aunque retórica, es válida. ¿Es Rosie Inguanzo una actriz que escribe poemas o una poeta que escenifica sus versos? Por el éxito de sus actuaciones en obras de teatro y en performances, podría argüirse que es lo primero. Sin embargo, igual podría ser lo segundo porque sus poemarios, La vida de la vida, Baladas crueles y Deseo de donde se era, han sido también muy exitosos.

Como quiera que sea, lo cierto es que ambas vocaciones son sus excepcionales formas de expresarse. Que es justamente lo que acaba de hacer con la publicación de Viene regando flores (Casa Vacía, 2025), su nuevo poemario, que comienza con un extendido octosílabo titulado, Pongamos sobre la mesa La Habana entera, en el que asoman, como advertencia de lo que está por venir, las primeras cubicherías y los iniciales mirlos blancos y rabihorcados.

A partir de La Jardinera (esa famosa comparsa habanera nacida en el barrio de Los Sitios), los poemas que siguen dibujan un nostálgico mapa de las experiencias vividas por la autora. Como en el titulado Manifiesto de la asonancia, donde recordando su niñez, nos dice: “Por limpiarnos sinsabores/ mi madre hervía la ropa/ con astillas de jabón. / Flotaban los verdiazules. / Desempercudía en vida/ tendía sobre las flores. / ¿Qué es parteaguas? Dime, mija. / Lo que divide la vida/ y no tiene marcha atrás/ cuando la madre se va”. O en el que, rememorando su llegada al exilio, dice: “Dos tomeguines me traje/ dormidos con diazepam/ en el avión de Cubana. / Repleto venía el viaje/ de los que vienen y van/ de los que llevan y traen”.

El resto de los poemas es un abarcador abanico de vivencias que al abrirse nos dejan ver, enmarcado entre metáforas costumbristas y alegorías ornitólogas, el paisaje que cerrado ocultaba. Es decir, el universo poético de Rosie Inguanzo.

Así, en diferentes contextos líricos, desfilan ante nosotros las más de trescientas aves cubanas: bijiritas, tojosas, carpinteros reales, palomas perdices, sinsontes, cardenales alinegros, lechuzas blancas, gallaretas, auras tiñosas, galleguitos, rabijuncos, alcatraces enmascarados, azulejos y periquitos.

No sé si están todos, pero en su poema Avistados aparecen, además, los anotados por Rosie en su cuaderno de observación aviaria. Algunos fueron vistos empollando sus nidos o planeando sobre las aguas poco profundas de los mares. Otros, bañándose en los ríos o tratando de esconderse en los montes. Sus acciones quedaron registradas así: “Entre los juncos y cañas/ su hábitat es solitario. / La guanabá real come/ mejillones y cangrejos. / Tiene bonito antifaz. / Óyele el cuoc, está de cría. / Una garza delgadita/ y aquel zorzal azulado/ bañándose me salpican. / Un pitirre, un sabanero/ la siguapa mala amiga/ es una lechuza ojuda. / En las Lomas de Banao/ una cotorra huesuda”.

Pero no solo los pájaros forman parte esencial de este bello y delicado poemario. No pueden dejar de mencionarse varias cubicherías nacidas en el Período Especial: “Traigan cigarro, jabones/ lo que den por la Libreta. / Ya vienen tiempos mejores. / Uno o dos metros de tela/ y trae papel sanitario. / A los guajiros aprietan/ los trueques agropecuarios”. Tampoco los versos en que se pasean, brevemente, los Orishas del Panteón Yoruba y los fantasmas de Arenas, Virgilio y Lezama.

Viene regando flores es un excelente poemario que, para disfrutarlo, hay que dejarse llevar por la musicalidad de sus versos. O mejor: imaginarse a Rosie Inguanzo interpretándolos. Les prometo que una suerte de contagiosa alegría les provocará arrollar al ritmo de los tambores, quintos, trompetas y cencerros mientras corean: “Flores, flores, ahí viene la jardinera, viene regando flores”.

Rosie Inguanzo nació en La Habana, Cuba, en 1966. Llegó a Estados Unidos en 1985 y desde entonces reside en Miami. Es escritora, actriz y performer. En ocasiones puede vérsele en el escenario junto a su esposo, el violinista y compositor Alfredo Triff. Doctorada en Literatura Iberoamericana por la Universidad Internacional de la Florida, ejerce el profesorado. Ha publicado la novela La Habana sentimental (Bokeh, 2018), y los libros de poesía Deseo de donde se era (Nos, 2001), La vida de la vida (Hypermedia, 2018) y Baladas crueles (Ediciones Furtivas, 2023)

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