‘Teatro de espacios’ de Carola Bravo. Cómo pensar y habitar el espacio
Si hay una señal de identidad que ha caracterizado en los últimos años la trayectoria artística de Carola Bravo, (Caracas, 1961), esa no es otra que la transdisciplinariedad. Es ese transito permanente, de ida y vuelta, de un pensamiento y, también, de una práctica estética que navega entre una opción conceptual del arte contemporáneo (una reflexión sobre sus mecanismos de representación y expresión) y el mundo de la arquitectura como reflexión sociocultural con una perspectiva crítica en torno a la relación entre el espacio público y el privado, entre la urbanidad y el habitar.
Sobre estos dos ejes poéticos y discursivos pivota anteriores muestras individuales de Carola Bravo entre las que destacan “Blurred Borders” (Frost Museum, Miami, 2015), “Legal Graffiti” (Zadok Gallery, Miami, 2014), “We are where we are not” (The Screening Room, Miami, 2013) y “Registros Intuitivos” (Fernando Zubillaga Gallery, Caracas, 2011)
Teatro de espacios contempla tres piezas: Memorias trazadas, Escenarios domésticos y Teatro de espacios. Todas ellas de 2025, concebidas y desarrolladas específicamente para los recintos donde son exhibidas. Aquí se retoman las preocupaciones sobre cómo pensar y habitar el espacio más allá de sus imperativos físicos, arquitectónicos y urbanísticos. Sin embargo, en esta oportunidad hay una profundización en esa transdisciplinariedad donde, al empleo de recursos expresivos de las artes visuales como el dibujo, y elementos pictóricos, se suman también materiales del lenguaje auditivo: pasos, puertas que se abren, el canto de los pájaros, el sonido de la flauta de un afilador e incluso música.
Es como si Bravo haya dispuesto para la puesta en escena de estas obras un dispositivo de representación coral. Primero ha realizado dibujos de líneas en clave de lenguaje abstracto geométrico inspirados en interiores de las casas donde la artista ha vivido. En estos dibujos pertenecientes a la serie Architectural memory, hay un énfasis expresivo en las líneas o contornos definitorios de ciertos objetos que condiciona nuestra vida en el interior del habitar como, entre otros, pisos, paredes, techos, puertas, columnas y ventanas. Líneas y contornos de objetos que cobran materialidad al ser dibujado sobre las paredes del espacio de exhibición, connotando una original y muy subjetivas relaciones fondo figura en el entramado poético de estas videos instalaciones.
Llama la atención que en Teatro de espacios sobre estas caligrafías sensibles es donde se “modula” fondos “estáticos” alusivos, en su virtualidad, al espacio privado, son proyectadas imágenes en movimiento correspondientes a videos filmados por la artista in situ, añadiendo al espesor de estas imágenes virtuales, una nueva capa de virtualidad.
Esta muestra “alude a la idea de que el espacio”, afirma Carola Bravo en entrevista vía mail, “se convierte en un escenario donde se representan y entrelazan memoria, cuerpo y percepción. Así como en el teatro los actores encarnan personajes y dan vida a relatos, en mi trabajo el espacio se transforma en un protagonista activo: un lugar donde los gestos, los trazos y las proyecciones crean un “acto performativo” de habitar”.
Y es cierto, detrás de las hibridaciones de espacios a través de capas virtuales de imágenes, ebulle una sensibilidad que busca expresar lo íntimo irrecuperable que se da únicamente en esos habitares. Y tal pareciera que sólo en las capturas múltiples y superpuestas de episodios espaciales y sentimentales del hogar fuera posible hacer emerger una imagen que “represente” la manera en que nos sentimos arraigados a esos espacios que dan cobijo a nuestra intimidad.
De ahí que, como amplía Carola Bravo, estas video instalaciones no conforman “un escenario fijo, sino un espacio vivo, cambiante e inestable, que se despliega ante el espectador como ficción artística”. En realidad, son el ensayo de experiencias inaprensibles, porque es como entretejer lo material y la frialdad, lo calculando y masificado, con una gama de sensaciones y emociones, de recuerdos e historias sedimentadas en la calidez de nuestra subjetividad. Esa que queda difuminada a lo largo de vidas que se desflecan en innumerables girones de afectos, pero que necesitamos recuperar en pliegues de una dimensión atemporal, donde se alumbran como flashazos, la razón de nuestra existencia última.
Gaston Bachelard (Francia, 1884-1962) en su libro “Poética del espacio” (1957), aborda cómo la imaginación organiza experiencia íntima de lugares, estancias o espacios que han incidido en nuestra historia personal: la casa, el rincón, el ático, la cama el sótano, la cocina, los pasillos, la miniatura y la inmensidad. Y aquí, como ocurre en Teatros de espacios, cada espacio despierta una forma de apego afectivo. La estética se vive dentro del habitar y lo bello, lo acogedor y lo sublime, van de la mano cuando la humanidad se expresa en todo su esplendor.
“Carola Bravo: Teatro de espacios”, Miami Dade College Kendall Art Gallery. Hasta el 2 de octubre de 2025, 11011 SW 104 Street, M-123. Miami, FL. 33176.
Dennys Matos es crítico de arte y curador especializado en arte latinoamericano. dmatos66@gmail.com