Artes y Letras

“El Gran Circo Maravillas cierra por fin sus puertas”, una entrevista a cuatro manos

Actores de Antiheroes Project durante un ensayo de “El Gran Circo Maravillas cierra por fin sus puertas”.
Actores de Antiheroes Project durante un ensayo de “El Gran Circo Maravillas cierra por fin sus puertas”. Foto de cortesía

En los días altos de septiembre Antiheroes Project estará presentando la obra El Gran Circo Maravillas cierra por fin sus puertas, la más reciente obra del escritor, narrador y dramaturgo cubano Abilio Estévez, que ha escrito gran parte de su obra atravesado por la nostalgia y la condición del exiliado. Desde que se instaló fuera de Cuba su mirada sobre la isla se volvió aún más marcada por la distancia. Sus personajes y escenarios suelen estar situados en espacios en declive (casas coloniales, ciudades en ruinas, circos, teatros), que funcionan como metáforas de Cuba y, en general, de lo humano. Explora la representación, el artificio y lo carnavalesco, con una inclinación hacia lo barroco y lo grotesco.

Antiheroes Project es una compañía bien establecida y respetada, con un enfoque fuerte en el teatro inclusivo y contemporáneo, con reconocimiento y cobertura mediática, lo que habla de su impacto en la escena cultural local debido a una magnífica trayectoria, repertorio y enfoque inclusivo que lo hacen un referente significativo en la escena teatral. El proyecto le dará vida a esta obra.

Debido a ello decidí hacer una entrevista a cuatro manos, con el autor y con el director artístico de Antiheroes Project, José Manuel Domínguez, quien se encargará de llevar a las tablas junto a sus actores y otros El Gran Circo

¿Qué te inspiró a escribir El Gran Circo Maravillas… y por qué elegir el espacio del circo en ruinas como metáfora central, no te parece que un circo pueda ser un elemento arcaico, incomprensible para los más jóvenes que posiblemente nunca han visto uno?

Abilio Estévez [AE]: Tenía la necesidad de escribir una pieza sobre el horror y el desastre en que se ha convertido nuestro país. El proceso de cómo un estado con un cierto bienestar terminó convertido en un estado fallido. Cómo las supuestas leyes de justicia social acabaron en la mayor injusticia social. Pero fiel a cómo imagino el teatro y la literatura en general, quise usar la metáfora de un circo. Arcaico no me parece la palabra justa. Todo el mundo sabe lo que significa la palabra “circo”. No importa si lo han visto o no, el circo está entre nuestros mitos. Si los jóvenes nunca han visto un circo, con esta puesta en escena podrán hacerse una idea de en qué consiste. De cualquier modo, intento no adaptar mi imaginación (mayor o menor) a la realidad del posible espectador.

¿El circo es para ti una metáfora de Cuba, del exilio, o de algo más universal? ¿Todavía te corroe la nostalgia cubana?

AE: En efecto, el circo es para mí una metáfora para entender, no a Cuba, sino a la Cuba que nos ha tocado vivir. Por supuesto, el escritor siempre aspira a lograr la mayor universalidad posible, pero partiendo siempre de una realidad muy concreta. En cuanto a si me corroe (como dices) la nostalgia cubana, creo que no. La Cuba que existe ahora mismo no tiene que ver con la Cuba que viví en mi infancia. No siento nostalgia de Cuba, sino de mi propia vida en aquellos años de principios de los sesenta.

El encierro y la repetición parecen resonar con realidades políticas y humanas. ¿Qué lecturas esperas que haga el público de hoy, de Miami?

AE: Quizá una de las razones de usar un lenguaje con intenciones poéticas, simbólicas, consiste en pretender la multiplicidad de interpretaciones. Nunca el público es uno, sino múltiple. Creo, sin embargo, que el público de Miami sabrá perfectamente de qué se habla en esta obra. Espero que entienda esa historia como la suya propia.

¿Cómo dialoga esta obra con los tiempos actuales de crisis y migración, en vez de encierro?

AE: El encierro es algo que sigue estando muy presente. Muchos intentan huir: no todos pueden. Y aun los que huyen llevan la marca del encierro. Que yo viva en Palma de Mallorca no significa que haya salido totalmente del encierro. Si no, ¿por qué hablo de él?

Tus textos generalmente tienen un lirismo muy particular. ¿Cómo logras equilibrar lo poético con lo teatral en un contexto tan distópico?

AE: Se me hace difícil responder a esta pregunta. ¿Cómo lo logro? Sinceramente, no lo sé.

Si tuvieras que describir El Gran Circo Maravillas en una sola palabra, ¿cuál sería y por qué?

AE: Si pudiera describir El Gran Circo Maravillas cierra por fin sus puertas en una sola palabra, me parece que no la hubiera escrito.

La escritura de Estévez puede leerse como un puente entre Cuba y la diáspora, entre la herencia barroca latinoamericana y la contemporaneidad europea. Su mirada, cruzada por la nostalgia, sin desarraigo, convierte la ruina en escenario de resistencia poética y al exilio en territorio de creación. En ese sentido, su obra se sitúa en la encrucijada de lo literario y lo teatral, de lo íntimo y lo político, de lo local y lo universal.

Cartel promocional de “El Gran Circo Maravillas cierra por fin sus puertas”, diseño de Pedro J. Abreu.
Cartel promocional de “El Gran Circo Maravillas cierra por fin sus puertas”, diseño de Pedro J. Abreu. Cortesía / Antiheroes Project

Por su parte José Manuel Domínguez, dramaturgo y gestor cultural, fundador y director artístico de Antiheroes Project, con un trabajo se caracteriza en articular teatro contemporáneo, performance y pedagogía, generando experiencias en las que confluyen la experimentación estética y el compromiso social.

¿Cuál fue el mayor desafío de montar un texto como este en la escena contemporánea de Miami?

José Manuel Domínguez [JMD]: Creo que las escenas de grupo. El texto es maravilloso y las escenas donde participan solo dos o tres actores–personajes, son todas delicadas y bellas o fuertes y sórdidas. Las escenas de grupo son mucho más complejas porque tienen su propio objetivo en el contexto de la obra y son muy difíciles de abordar.

La obra exige un universo visual potente. ¿Cómo trabajaste con el equipo de vestuario, escenografía y música para dar vida a ese espacio entre lo onírico y lo grotesco?

JMD: ¡Ah, seguimos trabajando! Seguiremos trabajando en eso hasta el último minuto, porque hay tantas ideas, pero todo pasa por un filtro muy fino, que no entre nada que no deba estar dentro. El Gran Circo Maravillas es un proyecto grande, un circo es una cosa grande, y el elenco de diez actores lo es también. Es y ha sido un proceso muy rico, y poco a poco se va armando ese universo sonoro y visual que va de lo precario y ruinoso a esos sueños de grandeza que saben vender los megalómanos. La verdad, no sé cuánto conseguiremos de todo lo que hemos querido. Ya se verá.

Los personajes son excéntricos, vulnerables y a veces cómicos. ¿Qué estrategias utilizaste con los actores para equilibrar ternura y horror en escena?

JMD: He seguido una línea de pensamiento a lo largo de todo el montaje, pero lo que he hecho ha sido dejarme llevar. Lo que proponen los actores es agarrarme firme de ese texto, en él hay de todo. No reprimir el humor ni el horror, propiciar que la ternura brille en escena.

Antiheroes Project siempre ha apostado por la inclusión y la accesibilidad. ¿De qué manera este montaje continúa esa línea de trabajo?

JMD: Te diré que este año no tuvimos los fondos que hemos tenido en otras ocasiones, pero vamos a seguir haciendo lo que podamos para atraer a todo tipo de público y de actores. Entre las acomodaciones, tendremos visita guiada por el escenario para personas ciegas, programa de mano con tamaño de letra agrandada, dispositivos para personas con pérdida auditiva, y todo esto en un hermoso espacio sin barreras arquitectónicas, entre otros elementos que apoyarán la participación de una audiencia diversa.

Pensando en la gran acogida de NOMADIS y Ciudad líquida (por solo citar dos) ¿esperas la misma respuesta del público con esta obra?

JMD: No, queremos más, mucho más. Queremos teatro lleno, que la gente vuelva al otro día, que se riegue de boca en boca que hay algo que vale la pena ir a ver. Al final, no se trata de una obra mía, sino de Abilio Estévez, que es uno de los grandes de nuestra literatura y más allá.

El teatro es una de las formas artísticas más antiguas y prestigiosas de la tradición occidental. Nace como espacio ritual y comunitario, y ha experimentado múltiples transformaciones a lo largo de los siglos. Sin embargo, cada cierto tiempo se hace necesario un gesto de revolución, entendido no como ruptura absoluta, sino como relectura crítica y vitalización frente al riesgo de fosilización.

Antiheroes Project es una de las propuestas más innovadoras de la escena teatral miamense, no solo por la calidad artística de sus producciones, sino también por su capacidad de redefinir el teatro como un espacio de diversidad, memoria y resistencia cultural. Esperemos que esta vez, como otras antes, sea recibido con El Gran Circo Maravillas cierra por fin sus puertas para prodigio de los espectadores.

Lugar: Sandrell Rivers Theater, 6103 NW 7th Ave., Miami, FL 33127. Fechas: 20, 21, 27 y 28 de septiembre de 2025. Sábados a las 8:30 p.m., domingos 5 p.m. Boletos a la venta en: https://ftfshows.thundertix.com/events/249879. Se presentará con sobretítulos en inglés los días 27 y 28 de septiembre

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA