‘Headwind’: instalación de mangas de viento de Susanne Schirato en el Vizcaya
El viento llegó primero.
Antes que el color o la forma, antes que el concepto o la construcción, fue el viento lo que impactó a Susanne Schirato en su primera visita a Vizcaya Museum and Gardens. Esa fuerza invisible —constante, atmosférica, más sentida que vista— se convirtió tanto en metáfora como en material en “Headwind”, su nueva instalación comisionada para el lugar por el Contemporary Arts Program.
Susanne Schirato (n. 1978, São Paulo, Brasil) es una artista residente en Miami cuya práctica explora la intersección entre el arte y la ciencia a través de la investigación subacuática y las expediciones ambientales. Es licenciada en Artes Visuales por la Escuela Panamericana de Arte y posee un posgrado en Prácticas Artísticas Contemporáneas por la Fundação Armando Álvares Penteado, en Brasil.
Su obra se nutre de sus experiencias buceando en cuevas inundadas, participando en investigaciones submarinas y viajando a regiones remotas como la Antártida y el Ártico. Schirato ha expuesto en Brasil y Estados Unidos, con exposiciones individuales recientes como Águas Profundas (2024) y Emersão (2025) en Brasil, y la exposición colectiva Ancestral Lines en el Museo de Coral Springs, en Florida.
La obra ocupa la terraza este con filas de mangas de viento teñidas a mano que se alzan en una formación suelta y fluida, evocando bancos de peces o bandadas de aves en plena migración. Tiras y despeinadas por la brisa, las formas sugieren lo que Schirato llama “una tensión entre movimiento y pertenencia”.
A primera vista, la instalación es sobria: un campo de mangas de viento, idénticas en forma pero nunca quietas. Pero si miras más tiempo, emergen distinciones sutiles. Cada pieza fue teñida a mano, una por una, en un proceso laborioso que la artista describe como táctil y lento.
Las mangas de viento se mueven con la brisa, dibujando curvas suaves sobre la terraza, mientras las cuerdas que las sujetan se hunden y arquean en líneas irregulares. Hechas con materiales industriales, los elementos son familiares, incluso mundanos, pero Schirato los ha trabajado hasta que se sienten personales, deliberados, discretamente desobedientes.
La noche de la inauguración, una luna llena iluminó Biscayne Bay y una ligera brisa recorrió la terraza, levantando las telas en movimiento. Lo que había parecido estático ahora se desplazó respondiendo al viento.
Schirato llama al viento “un símbolo tanto de confrontación como de dirección”: una fuerza que empuja, retrasa e incluso manipula. En este contexto, el título “Headwind” (Mangas de viento) adquiere varios niveles de significado: no solo un término para la resistencia, sino también para sentirse inquieto, atrapado entre el movimiento y la obstrucción. Cada manga se convierte en una especie de cuerpo en negociación con su entorno, empujado y tironeado, rara vez en reposo.
Mientras las mangas de viento se elevan y ondean, las cuerdas que las anclan son igualmente expresivas. Teñidas del mismo azul que la tela superior, se retuercen y se hunden sobre el suelo como zarcillos o líneas de marea. “Las cuerdas actúan como raíces”, dice Schirato, “pero no están enterradas”. En su lugar, permanecen visibles, un gesto hacia lo que yace bajo la superficie, cultural y ecológicamente. En una ciudad marcada por el desplazamiento y suelos porosos, la instalación evoca una búsqueda colectiva de arraigo. La tensión entre movimiento y pertenencia se convierte no solo en metáfora, sino en estructura.
Para Helena Gómez, curadora de la exposición y directora del Contemporary Arts Program de Vizcaya, “Headwind” encarna “una sensibilidad al contexto y la atmósfera” que define la misión curatorial de CAP.
“Ella captura la tensión entre la presencia humana y las fuerzas naturales,” dice Gómez, “invitando a los espectadores a considerar cómo el aire y el movimiento circulan por la Terraza del lado este y cómo nosotros, como individuos y colectivo, interactuamos con la naturaleza y entre nosotros”. Lo que atrajo al programa la práctica de Schirato, explica Gómez, fue su capacidad para dotar de significado a materiales industriales y para tratar el entorno “no como un telón de fondo sino como un participante activo”.
En “Headwind”, las mangas de viento se mueven al unísono; sin embargo, cada una permanece distinta, arraigada con cuidado, moldeada por la brisa. Es una obra que pregunta no solo cómo nos movemos por el mundo, sino cómo el mundo nos mueve. En este momento, con la bahía a solo unos pasos , el gesto de Schirato se siente frágil y preciso —una reflexión serena sobre las fuerzas, visibles e invisibles, que dan forma a un lugar y a las personas que lo habitan.
“Headwind’, Vizcaya Museum & Gardens, 3251 S. Miami Ave., Miami. Horario: de 9:30 a.m. a 5 p.m. Los jardines abren de miércoles a lunes. Cerrado martes. Hasta el 18 de mayo, 2026. Boletos: La exposición está incluida con la entrada al museo. Entrada general: $25 para mayores de 13 años; $10 para niños de 6 a 12 años; entrada gratuita para menores de 5 años. Más: (305) 250-9133 y https://vizcaya.org/
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Esta historia fue publicada originalmente el 7 de febrero de 2026, 9:00 a. m. with the headline "‘Headwind’: instalación de mangas de viento de Susanne Schirato en el Vizcaya."