Artes y Letras

Arte en el aeropuerto, un jardín de obediencia


‘All Together Now’, 2014.
‘All Together Now’, 2014. Dan Forer

Desde hace algún tiempo han sido emplazadas, paulatinamente, en los espacios del Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), varias instalaciones que ya forman parte de la colección permanente de dicha institución, las cuales se corresponden con la muestra titulada R & R Alphabet de los artistas de origen argentino y arquitectos de formación, Roberto Behar y Rosario Marquardt, quienes colaboran bajo el nombre de R & R Studios. La muestra está integrada por solo tres piezas de gran formato, dispersas en un ambiente de acceso público; de ahí que logren llamar la atención de miles de pasajeros que transitan cada día por el interior de estas terminales aéreas.

A partir de letras mayúsculas, cuyo cuerpo, textura y color vienen dados por la utilización de flores artificiales, y frases extraídas tal vez del repertorio musical de los Beatles, esta suerte de tríptico fragmentado nos tranquiliza el ánimo al mismo tiempo que nos sorprende. El mensaje que sugieren dichas obras es bien claro. No podían tener destino mejor ni más estratégico. Ya sabemos que los aeropuertos son el límite entre culturas, negociación de intereses y zonas de alta seguridad que, no obstante, dan su bienvenida al forastero, al turista, al extraño.

El propósito de estas piezas instalativas –que también tienen algo de pictóricas por su dependencia de la pared y su aspecto bidimensional– es comunicar un estado de paz y armonía, mientras promueven la convivencia intercultural desde el respeto a la diversidad y el cariño por lo diferente. La puesta en discurso de títulos como All We Need Is Love! (2009), Peace & Love (2013) o All Together Now (2014), mensajes devenidos consignas del movimiento contracultural de los años 1960, mantienen incólume su sentido universal de súplica y esperanza: “Hagamos el amor y no la guerra”. Por eso resulta pertinente el uso de las flores como símbolo de reconciliación y diálogo, más allá de su lamentable estirpe kitsch y ancestral vinculación a cierta liturgia fúnebre.

Pero independientemente del interés puntual que pueda generar esta exposición, constituye también un fenómeno susceptible de análisis, el trabajo desarrollado durante los últimos 20 años por la Dra. Yolanda Sánchez, comisaria de esta muestra, psicóloga, artista ella misma y directora de la División de Asuntos Culturales y Bellas Artes del Aeropuerto Internacional de Miami, quien ha estado también vinculada a los distintos proyectos del Miami-Dade Art in Public Places (APP).

Ambas instituciones culturales han sido gratificadas con el primer lugar en la Competencia de Iniciativas de Servicio al Cliente organizada por el Consejo Internacional de Aeropuertos de Norteamérica en 1999 y un reconocimiento nacional durante el encuentro Americans for the Arts Conference, celebradas en San Antonio en el 2012, respectivamente; bajo el criterio de “haber patrocinado algunas de las muestras más excitantes e innovadoras de arte público en América”. De modo que el hecho de convertir el aeropuerto en galería o museo para hacer el entorno más agradable a los usuarios ha sido una estrategia feliz.

El mayor mérito de iniciativas como esta radica en poner a disposición de la comunidad “internacional” circulante, un ambiente humanizado, un poco más cálido, lejos de la absorbente pantalla de los teléfonos celulares y la premura de los negocios. Del mismo modo, se convierte en una forma de entretenimiento de alto valor educativo y cultural con un fin terapéutico, si se quiere, que predispone a los sujetos en medio del estrés cotidiano a tener comportamientos más amables y civilizados. Asistimos entonces a una muestra de nobles propósitos sociales que juega con la tipografía y el brillo multicolor de las flores para expandir un discurso sobre la política de la esperanza. Así “las flores se convierten en palabras y las palabras en música para dar la sensación colectiva de que vendrán tiempos mejores”.

Rubens Riol es crítico de arte, promotor cultural y experto en cine. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Habana en 2009.

rubens.riol98@gmail.com

Estas obras pueden ser vistas de forma permanente en las terminales D y H del Miami International Airport (MIA), 2100 NW 42nd Ave., Miami, Florida 33126.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de agosto de 2015, 8:38 a. m. with the headline "Arte en el aeropuerto, un jardín de obediencia."

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