Artes y Letras

Dalí y Goya: caprichos de grandes maestros en el Centro Cultural Español


‘Devota profesión’, grabado de Francisco de Goya.
‘Devota profesión’, grabado de Francisco de Goya. Centro Cultural Español

A Salvador Dalí (España, 1904-1989) se le conoce por ser, además de uno de los grandes artistas del siglo XX, un personaje provocador allí donde los haya. Su imagen, de ojos saltones y el archiconocido bigote, ha retratado el espíritu iconoclasta de la tropa surrealista frente a la cultura y la sociedad de su tiempo. Pero Dalí no solo fue un pintor excepcional, sino también un ilustrador dotado de imaginación desbordante, como puede verse en la exposición Caprichos Dalí-Goya. La muestra del Centro Cultural Español está compuesta por 40 grabados –17 de Goya y 23 de Dalí– donde se entrelazan con humor e inteligencia el talento de dos grandes genios artísticos.

Caprichos Dalí-Goya, traza una conexión histórica entre fechas separadas por más de dos siglos. Por una parte, 1799, año en el que se editan por primera vez Los Caprichos de Francisco de Goya (España, 1745-Francia, 1828). Por la otra, 1973, fecha en la que Salvador Dalí trabaja directamente sobre la obra del pintor aragonés con motivo de la exposición celebrada en 1977, en el Museo de Castres (Francia).

Goya es un inspirador directo del surrealismo pictórico. No es casual, entonces, que Dalí retome la serie de grabados Los Caprichos para también criticar, como había dicho Goya “los errores y los vicios humanos”. La exposición incluye algunos de los grabados más conocidos de Goya como por ejemplo, Devota profesión. Es una obra marcada por ese realismo crudamente satírico tan característico del Goya más heterodoxo, desmarcado de las formas y temáticas cortesanas de sus pinturas. Frente al colorido barroco de estas, Los Caprichos proyectan, en cambio, ambientes ríspidos, abruptos, incluso sórdidos. De rostros convulsos y vehementes como episodios de una pesadilla que hoy conocemos bajo el calificativo de “lo goyesco”.

Dalí “reescribe” Devota profesión y la titula Los buzos del futuro. Es una estampa igual a la de Goya, solo que en esta los personajes parecen eructar una materia negra, lo que imprime a la escena un carácter más tenebroso. Dalí, además, ha combinado el azul y rosáceo para contrastar el blanco y negro de la obra original. Esto, enfatizando la relación entre fondo y figura propio de su estilo surrealista. El resultado es una imagen en la que conviven los frailes y el diablo, lo terrenal y lo sagrado, como parte de un extraño e inesperado paisaje de universos antitéticos: la razón y la demencia.

El cisne no está para puñetas, de Dalí, toma de referencia Tal para qual de Goya. Constituye otro ejemplo de la particular lectura (surrealista) que hace Dalí de la serie Los Caprichos. Tal para qual habla, junto a otras, del amor y la prostitución, el matrimonio por conveniencia o la avaricia, entre otros asuntos. En El cisne no está para puñetas, Dalí interviene la estampa del original de Goya. En esta se dan cita el mundo de la corte y los bajos fondos, lo ordinario frente a lo especial o exclusivo. Es una obra similar a la anterior, donde conviven mundos contrapuestos. Sobre ellos, Dalí añade al original una especie de hada coloreada con su característico color rosáceo, además del amarillo oro en las vestimentas de algunos personajes.

En Caprichos Dalí-Goya, la intensidad narrativa parte de la interpretación que ambos artistas hacen del capricho como sensibilidad estética de la modernidad. El capricho, como una mirada omnisciente, omnipresente. Una mirada que, similar a la voz del narrador en las novelas realistas del siglo XIX, lo ve todo, está en todas partes y lo siente todo. Pero la mirada “caprichosa” también vincula un deseo que, deliberadamente, no sabe ni tampoco le importa conocer las causas del mismo. Por lo que el capricho en esta fabulosa combinación de Dalí y Goya apuntaría a la expresión de un malestar. Apunta a la pulsión de un sujeto disgustado, cuya mente parece actuar bajo un estado febril. La mente atravesada por una especie de demencia temporal para desinhibir, en cuerpo y alma, los fantasmas que le perturban y corrompen.

dmatos66@gmail.com

Dennys Matos es crítico y comisario de arte independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid.

Caprichos Dalí-Goya. Hasta el 30 de octubre en el Centro Cultural Español de Miami. 1490 Biscayne Blvd, Miami. www.ccemiami.org.

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de septiembre de 2015, 8:14 a. m. with the headline "Dalí y Goya: caprichos de grandes maestros en el Centro Cultural Español."

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