Artes y Letras

Mario Algaze, respeto por la luz

‘El beso’, 2005. San José, Costa Rica.
‘El beso’, 2005. San José, Costa Rica. Mario Algaze

Dicen que nadie es profeta en su tierra, pero el fotógrafo cubanoamericano Mario Algaze (1947) es quizás una de las excepciones. Si bien nació en La Habana, Cuba, y no en Miami, esta ciudad ha sido su hogar desde 1960 cuando él contaba 13 años de edad, y fue bajo su luz infinita que tomó una cámara en sus manos por primera vez.

El 14 de noviembre se inaugura en HistoryMiami Un respeto a la luz: la fotografía de Mario Algaze, una exhibición comisariada por el subdirector de esta institución, Jorge Zamanillo, y que cuenta con 150 de sus emblemáticas fotografías en blanco y negro, coincidiendo también con la salida del libro Un respeto a la luz: fotografías de América Latina 1974-2008 (Glitterati Incorporated).

Tras los años de trabajo como fotorreportero independiente para diversas publicaciones nacionales e internacionales, encontró un nicho para su fotografía: Algaze suele despertarse al amanecer en su afán de esperar la luz de 45 grados, regalo de la naturaleza temprano en la mañana. Por ella ha recorrido América Latina, documentando la vida urbana y pueblerina, con la suave iluminación y las sombras largas que proporciona la hora, y en una forma íntima y acogedoramente casual.

En plena era digital, como un celoso artesano Algaze continúa aferrado a la cámara analógica, para controlar durante el revelado su clásico estilo en blanco y negro. En el cuarto oscuro domina columnas, balcones, callejuelas, espacios, paisajes y personas en sus rutinas diarias, que van emergiendo en las cubetas como un cuento que en vez de haber sido escrito, queda plasmado como imagen. “Trabajar en el laboratorio es un placer, cuando las cosas están saliendo bien”, dice. “Pero cuando no, es todo un dolor de cabeza”. Para él, las cámaras digitales no pueden sustituir la calidad de la gelatina de plata, el grano y la perspectiva en tercera dimensión de la fotografía realizada con filme.

La exposición Un respeto a la luz… contará con dos cuerpos principales: el trabajo de Algaze como fotorreportero cubriendo conciertos (al que llama su obra rock & roll) y la fotografía de América Latina. Una foto de Mick Jagger y una de un amanecer latinoamericano —una tomada con una cámara de 35mm y la otra con su Hasselblad 2 ¼ x 2 ¼— para él son igualmente una obra de arte.

En esta retrospectiva de su prolífero trabajo, junto a imágenes de Bolivia, Ecuador y México, también se exhibirán fotos de Cuba. En 1999, tras casi 40 años de haberse marchado de su país natal, regresó por una invitación de la Casa de las Américas para participar en un taller fotográfico.

“Para hacer el viaje puse una condición: una carta en la que se me autorizara a viajar libremente por la isla con la intención de hacer fotos para mi portafolio personal. Es la carta que más he tenido que usar en mi vida, pues a cada rato me paraban preguntándome qué hacía y de dónde venía”, cuenta en declaraciones exclusivas para El Nuevo Herald. “Me distancié de las emociones propias de un cubano y recorrí las provincias enfocado totalmente en hacer mis fotografías como si estuviese en un país latinoamericano más”.

Recuerda que la última vez que tuvo que mostrar la carta fue en el aeropuerto de La Habana, donde un oficial le cuestionó la cantidad de rollos que llevaba consigo. El oficial fue a pedir órdenes a sus superiores cuando comenzaron a anunciar la salida de su vuelo. Algaze aprovechó el momento y abordó el avión, cargando todos sus filmes. Al preguntarle si había regresado nuevamente a Cuba, contesta: “¡Ni loco! ¿Y si me están esperando todavía con la carta en la mano?”.

yorkville43@yahoo.com

Un respeto a la luz: la fotografía de Mario Algaze. Hasta el 18 de enero del 2015. HistoryMiami. 101 West Flagler Street. Miami, Florida 33130. 305-375-1492. www.historymiami.org

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