‘Speechless’, ejercicio de la palabra
El dúo holandés Bik Van der Pol (Liesbeth Bik and Jos Van der Pol) presenta Speechless, una de las exposiciones más arriesgadas de las realizadas hasta ahora por el Pérez Art Museum Miami. Es desconcertante entrar al vestíbulo del museo y encontrarse una jaula gigante con cuatro loros “hablando”. Loros repitiendo frases, con un tono aflautado y estridente que repiquetea en el vestíbulo del museo. Las frases fueron extraídas del libro La tierra baldía, del poeta T.S. Elliot (USA, 1888 - Londres, 1965). Después de este desconcierto, caemos en cuenta de que las frases se forman combinando grandes letras recortadas como parte de la escenografía interior de la jaula. Los loros han sido adiestrados y las repiten una y otra vez, aunque no haya espectador alguno, como cuentan empleados del museo que les alimentan.
El discurso de Speechless, comisariada por René Morales, plantea una reflexión profunda sobre la problemática de la ecología. Su intención es “alarmar” metafóricamente sobre la urgencia de paralizar el desastre ecológico que sufre el planeta. Una intención que de alguna forma retoma el debate generado recientemente en el gobierno del Estado de la Florida por el uso de las frases “calentamiento global” y “cambio climático”. El discurso sobre la problemática ecológica, es un discurso muy presente en las artes visuales de los últimos años. Recordemos, por ejemplo, el ensayo cinematográfico Koyaanisqatsi, de 1982, dirigido por Godfrey Reggio. O sin ir más lejos, Génesis, del 2015, la serie del fotógrafo brasileño Sebastián Salgado. Si la obra de Reggio documenta la demolición del paisaje terrícola, la de Salgado, en cambio, nos enseña los pocos paraísos que aún se conservan de este paisaje.
Lo singular de Speechless no está tanto en su discurso, como en la manera de representarlo. Situada de lleno en la poética conceptual, obsesionada por los mecanismos y estructuras que intervienen en el lenguaje. El lenguaje visto como categoría que identifica y diferencia “lo humano” de “lo no humano”. Aquello que distingue lo que tiene voz y excluye a las otras cosas que no la tienen, animal o vegetal. Aquello que, como sugiere el título de la muestra, no tiene discurso y por tanto no puede contestarnos, no puede defenderse.
Hay algo de alucinación en este “coro de loros” repitiendo frases del libro de Elliot. Estos animales, más allá de su carácter mimético, articulan signos intersubjetivos propios de la comunicación humana. Hay de alucinación pero también hay una fina y terrible ironía sobre el respeto que merece un lenguaje. Si nada que no tenga lenguaje razonable es humano, por qué entonces tratarlo como algo humano. “Hablar” con los loros (tratarlos como humanos) a través de las frases de T. Elliot, nos adentra en un gesto que entraña tanto de razón como de locura. Intentémoslo con Speechless a ver qué pasa.
dmatos66@gmail.com
Dennys Matos es crítico y comisario de arte independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid.
‘Speechless’. Hasta el 21 de febrero del 2016 en PAMM. 1103 Biscayne Blvd., Miami. www.pamm.org.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de octubre de 2015, 11:50 a. m. with the headline "‘Speechless’, ejercicio de la palabra."