Cóctel de grabados a la mexicana
En Miami existen ilimitadas propuestas para el disfrute artístico. En esa línea, cada dos meses, la sala de exhibición del Instituto Cultural de México acoge exposiciones representativas de las artes visuales de esa nación, que encabeza los movimientos de la plástica en Latinoamérica. Durante este último trimestre del año, la entidad invita a disfrutar de Huellas en el tiempo, un banquete para los amantes del grabado. La muestra está conformada por obras de cinco generaciones de grabadores mexicanos que han trabajado en el afamado Taller La Parota, Centro de Formación y Producción de Artes Gráficas, de Colima, ciudad situada entre los estados de Jalisco y Michoacán.
Aquí el espectador contacta con la extraordinaria tradición que en este género, enseguida recuerda el legado del Taller de Gráfica Popular y las mundialmente conocidas calaveras de José Guadalupe Posada salidas de sus prensas. La maestría en esta disciplina se aprecia en las piezas de Francisco Toledo, Leonora Carrington o Manuel Felguérez. También el conjunto pone de relieve la pericia y exquisitez de la estampación, así como la innovación técnica, que Andrea Camarelli, entre otros, aporta con el uso de utensilios de cocina para grabar en caliente.
Imposible citar los nombres de los 70 artistas participantes que se manifiestan a través de los mas diversos procedimientos. Una xilografía (grabado en madera), de Adolfo Mexiac, ilustra lo más tradicional de la técnica y del realismo en función del patriotismo histórico, cohabitando con el nuevo realismo y la ironía directa, en un agua fuerte (grabado en metal) de Roberto Acosta Yanez. Sobresale el grotesco personalísimo en la pieza del maestro José Luis Cuevas; el misterioso exotismo que asocia modernidad y rituales precolombinos en el caso de Jesús Martínez; e igual seduce la delicada poética lograda por Roger Von Gunten; la figuración postmodernista de Javier Fernández y la elegante sobriedad de la abstracción de Patricia Córdoba Fierro.
Están representadas prácticamente todas las tendencias contemporáneas y géneros artísticos, desde el monstrismo de Gil Garea, hasta la sencillez de los juegos ópticos en el aguafuerte de Francisco Castro Leñero, o lo que va de un impactante retrato a la manera de José Fors, hasta ese coqueteo entre figuración y abstracción –que nunca cuaja en etiqueta– que motiva a Nunik Sauret.
Habría que premiar la acertada selección de obras, que en ningún momento hace que decaiga el interés por la muestra. Se podían esperar desbalances entre novísimos y figuras importantes pero sucede lo contrario. Desde la pluralidad de voces, la colección se transforma en un coro armonioso y palpitante. Con principales hilos conductores afincados en un colorido sin estridencias, y en la riqueza de líneas y texturas. Sin dejar que trasnochados virtuosismos y tecnicismos se conviertan en dogma o canon, frenando así la creatividad. Un coctel a la mexicana, con mezcla perfecta que al abandonar Miami continuará viaje hacia Puerto Rico.
Aldo Menéndez es pintor, crítico de arte y curador independiente. www.aldomenendez.com
artsituation@gmail.com
Instituto Cultural de México en Miami. 1399 SW 1st St, Miami, FL 33130. 786-268-4900. Abierto de lunes a viernes, de 9 a.m. a 2 p.m. y de 3 p.m. a 6:00 p.m.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de diciembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "Cóctel de grabados a la mexicana."