Muestra de Bernardo Medina, homenaje a los cafetines y los plátanos, ‘el pan’ del Caribe
Una vitrola, una mesa de billar, tazas con marcas de labios que insinúan una historia y siempre el olor del café y una melodía un tanto decadente flotando en el aire. Es el ambiente de los cafetines, uno de los lugares más curiosos del mundo, donde se va a hablar de todo y a perder el tiempo, o a emplearlo en uno mismo, que es como aprovecharlo mejor.
Ese es el ambiente que ha elegido el artista puertorriqueño Bernardo Medina para su colección de obras más reciente, que exhibe en Abuela’s Cuban Kitchen, un restaurante de comida tradicional cubana y galería en Lincoln Road. Medina, también un experimentado publicista, ha elegido la temporada de Art Basel para aprovechar la vitrina que representa esta para la obra de cualquier artista, especialmente en el concurrido paseo de La Playa.
“El cafetín es un lugar adonde asistes para comer algo simple, tomar una cerveza o trago y compartir con amigos. Es un lugar de encuentro donde se crean grandes memorias”, dice Medina, que nació en Hatillo y no desperdicia esos recuerdos para enriquecer su obra. “En mi caso, que vengo del campo, tuve la oportunidad de visitar muchos de los cafetines de mi barrio y tengo memorias fantásticas de esas visitas. Mi obra Cafetín recrea la alegría de compartir esos momentos con amigos y familia. Son piezas muy coloridas y ricas en textura, porque así son también los recuerdos que guardo”.
Puro color es también una foto de Medina que lo muestra con un gran racimo de plátanos verdes, que denota abundancia de vida, de alimentos, y que sugiere que no hay nada como andar los caminos que nos son entrañables. La foto, tomada un domingo por la mañana en medio de una avenida del centro de San Juan, es un homenaje al cuadro El pan nuestro (1905), del pintor costumbrista puertorriqueño Ramón Frade (1875-1954), que representa un jíbaro, un guajiro que camina hacia su casa cargando un racimo de plátanos.
“Los plátanos son la base de la comida (el pan) de los caribeños, especialmente en Puerto Rico, República Dominicana y Cuba. Representan además la virilidad del hombre antillano y considero importante resaltarlo”, dice.
Sus esculturas de plátanos las moldea en cerámica. Tiene tres diferentes modelos, que pinta aleatoriamente y así cada pieza es única.
Y la imagen de Medina resultaría folclórica si no tuviera ese toque urbano de una calle de San Juan y si el sujeto de la foto, él mismo, no estuviera perfectamente peinado y con aires de fashionista, como si el asfalto fuera su territorio favorito. Mucho hay de la propia vida de Medina, que estudió publicidad y mercadeo en Estados Unidos y Europa, en su obra.
“El arte lo estudié informalmente. Mi madre era seguidora del arte y se encargó de inculcarme ese conocimiento y apreciación. He pintado toda la vida, pero desde hace 10 años comencé a vender mis obras”, cuenta Medina, que fundó su agencia de publicidad en Miami hace 15 años. Luego viajó a Puerto Rico a trabajar un proyecto y ya nunca más se fue.
“Tengo muy bonitos recuerdos de los 6 años que formé parte de la comunidad de Miami”, comenta, para luego explicar la naturaleza de su negocio. “Mi agencia, Kroma Advertising and Public Relations, es una agencia boutique que ofrece todos los servicios de comunicación a una gran cartera de clientes y es una de las firmas de mayor crecimiento en Puerto Rico”.
La exhibición también incluye obras de la serie Fly Away, la primera presentada por Medina fuera de Puerto Rico. Esta se inspira en las experiencias de viajes del artista, quien utiliza medios mixtos, como tela, elementos plásticos y revistas de los años 60 y 70 para dar forma a aviones, en diferentes ángulos y colores.
Medina exhibirá próximamente en Williamsburg, Brooklyn, en Nueva York.
Las obras de Bernardo Medina se exponen en Abuela’s Cuban Kitchen, 1654 Meridian Ave., Miami Beach. Hasta el 8 de diciembre.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de diciembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "Muestra de Bernardo Medina, homenaje a los cafetines y los plátanos, ‘el pan’ del Caribe."