Almas gemelas: la complicidad del arte
Hasta el 6 de enero del 2016 podrá ser vista en la Gallery Latin Art Core de Miami –como uno de esos eventos cósmicos que se repiten cada 100 años– la muestra bipersonal Parallele Paths. Obras recientes de dos pintores concretos cubanos: Salvador Corratgé y José Rosabal. Semejante título, tan apropiado como extenso, esboza un estudio de naturaleza casi ensayística sobre un fenómeno peculiar y sintomático. Al parecer, la coincidencia estética en la obra de ambos artistas fue lo que animó al comisario e investigador Rafael DíazCasas, quien radica actualmente en la ciudad de Nueva York, a organizar esta exhibición de arte abstracto.
Advertir el notable parentesco entre ambas producciones simbólicas no constituye el verdadero reto, sino hallar sus diferencias, pues dichos creadores integraron un efímero grupo de arte abstracto en Cuba, conocido con el nombre de 10 Pintores Concretos (1958-1961), que estuvo formado además por otras entrañables figuras como Luis Martínez Pedro, Sandú Darié, José Mijares, Loló Soldevilla, Pedro Álvarez, Alberto Menocal, Rafael Soriano y Pedro de Oraá; en su mayoría desaparecidos físicamente, incluido Corratgé (1928-2014), no así Rosabal y de Oraá.
De ese mismo hecho, poco feliz y eminentemente simbólico, la vida y la muerte, que separa a estos dos pintores, emergen las primeras desemejanzas, quizás las únicas. La obra de Corratgé, por ejemplo, tiende al formato cuadrado y las composiciones monocromáticas, mientras que Rosabal apuesta por la diversidad de colores y prefiere trabajar con una estructura vertical. No deja de ser interesante la analogía teniendo en cuenta los contrastes mencionados. Aunque, según expresa DíazCasas, “esta es la primera oportunidad en 52 años que tienen estos dos amigos de presentar juntos su más reciente creación”. La misión ha sido entonces concertar una reunión fraterna, aunque medio póstuma.
No obstante, es necesario señalar, que coyunturas puntuales como la revolución de 1959, hicieron en alguna medida que estos colegas tomaran caminos distintos, aunque en realidad, el abstraccionismo de finales de los años 1950 no sufrió una censura frontal por parte del sistema (el arte no figurativo siempre ha tenido esa coartada); pero sí les era exigido a estos pintores un mayor compromiso con el discurso socialista más allá de su universo geométrico. Varios años después de la disolución del grupo, Corratgé viajó por Asia y Europa, y Rosabal emigraba a los Estados Unidos. Después de décadas enteras sin comunicación aparente llama la atención el modo en que lograron mantenerse apegados a una misma “postura dentro de la abstracción”. Hecho curioso que destierra las posibles influencias y contagios como no fueran los de hace más de medio siglo cuando se conocieron en La Habana.
Casi una veintena de piezas adornan las paredes de la galería cual una conversación entre amigos que tienen mucho de qué hablar. Como rasgos de estilo comunes apreciamos su gran síntesis lingüística, visiones atrevidas que eluden la realidad y los símbolos para refugiarse en las líneas y los colores –fundamentalmente planos– que son ya concretos por sí mismos, según el legado de De Stijl, la pintura futurista, la obra de Kandinsky, Theo Van Doesburg, Max Bill, Naum Gabo y Paul Lohse, precursores del concretismo en Europa. La peculiaridad de estas obras, sin embargo, radica –como ha explicado el comisario de la exposición– en “seguir la teoría de Joseph Albers, o sea, manejar una vasta serie de colores que se complementan, usándolos para crear áreas de conexiones visuales, componiendo las obras a partir del color, mientras yuxtaponen visualmente composiciones balanceadas y desbalanceadas. (…) El objetivo de ambos artistas es crear pinturas de composición sólida, con el uso de una variada combinación de colores”. Así, este evento lleno de casualidades, marcado por el destino, nos muestra un juego de espejos, biografías no tan simétricas, pero pinturas muy semejantes que sellan un pacto de amistad y fidelidad hacia el arte. Dos pintores como almas gemelas, que unen sus esfuerzos para hablar del pasado.
Rubens Riol es crítico de arte, promotor cultural y experto en cine. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Habana en el 2009.
rubens.riol98@gmail.com
‘Parallele Paths. Recent Works by Two Cuban Concrete Painters: Salvador Corratgé and José Rosabal’. Abierta al público hasta 6 de enero del 2016 en Gallery Latin Art Core Inc. Miami, 1646 SW 8th St., Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de noviembre de 2015, 8:17 a. m. with the headline "Almas gemelas: la complicidad del arte."