Artes y Letras

Carla Guelfenbein: ‘El escritor no termina nunca de mutar’

La escritora chilena Carla Guelfenbein se inspira en la escritora brasileña Clarice Lispector para la protagonista de ‘Contigo en la distancia’.
La escritora chilena Carla Guelfenbein se inspira en la escritora brasileña Clarice Lispector para la protagonista de ‘Contigo en la distancia’. el Nuevo Herald

Carla Guelfenbein (Santiago de Chile, 1959) acaba de obtener el XVIII Premio Alfaguara de Novela, uno de los más prestigiosos galardones de las letras hispanoamericanas, con su novela Contigo en la distancia, escogida como ganadora entre más de 700 manuscritos recibidos. Nada mal para quien escribió su primera novela a los 40 años de edad y cuya trayectoria literaria podría considerarse como corta. De origen ruso-judío, Guelfenbein ha escrito las novelas El revés del alma (2003), La mujer de mi vida (2006), El resto es silencio (2009) y Nadar desnudas (2014), una de sus más exitosas. Estudió Biología en la Universidad de Essex y Diseño en St. Martin's School of Art de Londres, donde vivió exiliada con sus padres desde 1976, como consecuencia del golpe militar del 11 de septiembre de 1973. A su regreso a Chile trabajó como diseñadora en varias agencias de publicidad y fue directora de arte y editora de moda de la revista Elle.

Guelfendein presentaContigo en la distancia en la Feria del Libro de Miami. Desde Santiago de Chile, la galardonada autora nos habla de este.

Entre más de 700 manuscritos, su obraContigo en la distancia’, presentada bajo seudónimo, obtuvo el Premio Alfaguara de Novela 2015. ¿Qué significa este galardón para su carrera literaria?

Ganar un premio como el Alfaguara es un inmenso honor, ya que es uno de los más prestigiosos del habla hispana. Pero también, y esto es algo que me emociona mucho, es una gran oportunidad para ampliar y profundizar la comunicación con tus lectores. Dicho esto, es importante señalar que ganarse un premio como este no significa haber llegado a ninguna parte. El escritor no termina nunca de hacerse, de mutar. Es parte del oficio. Llegar es una forma de morir. Por eso, en cada novela busco un nuevo desafío. Mi aspiración es llegar a una prosa limpia, depurada, que exprese en su limpieza y precisión, la profundidad del ser humano.

En varias ocasiones ha dicho que el personaje principal de su novela, Vera Sigall, está inspirado en la escritora brasileña Clarice Lispector. ¿Por qué la escogió? ¿Por la admiración que siente por esa autora o porque sus historias personales son similares?

Comencé a leer a Clarice Lispector desde muy joven, y desde entonces sus letras han ido conmigo y me han inspirado. Pero no fue hasta hace algunos años, cuando leí la biografía que escribió Benjamín Moser, que sentí la necesidad de crear un personaje que estuviera inspirado en ella. En su biografía descubrí que había muchos aspectos de su historia que coincidían con la historia de mi familia. Sus padres y sus abuelos habían huido de los pogromos en Ucrania, más o menos en las mismas fechas, y habían ido a recalar a un continente nuevo. Sus padres a Brasil, y mis abuelos a Chile. Contigo en la distancia, además de muchas otras cosas, es una forma de darle una historia a mi familia. Una historia que quedó en el silencio.

En el acta de premiación, el jurado definió su novela como ‘de suspense literario’. Sin embargo, a pesar de la presencia de algunos elementos típicos del género (una investigación, pistas falsas, procedimientos y argot policiales), el tono de la trama es más ‘literario’ que de ‘suspense’. ¿Cómo la definiría?

Cada historia tiene su propia forma, y el desafío está en encontrarla. El tiempo, en una historia, es un elemento esencial. Y ese tiempo está dado por los detalles que lo componen. Un misterio, o el suspense, llegan a constituirse como tales, justamente cuando se respeta ese tiempo. En Contigo en la distancia he usado un formato que pertenece a las obras de suspenso, pero a diferencia de estas, los enigmas surgen del interior de los personajes. De su pasado, de sus miedos, de sus anhelos. Por eso, me parece que la definición que hizo el jurado es muy adecuada.

La utilización de múltiples puntos de vista narrativos es una técnica difícil. No todos los escritores se atreven con ella. Usted la ha utilizado en algunas de sus novelas anteriores y en esta vuelve a emplearla. ¿Por qué?

La Realidad, así, con R mayúsculas, sin fisuras, única, incuestionable, es solo una ilusión. Es por eso, que en la literatura, la elección del punto de vista es la decisión más importante que hace un narrador. La visión de los hechos a narrar será completamente diferente dependiendo del punto de vista de quien lo percibe, y por lo tanto de quien narra el acontecimiento. La realidad en mis novelas es una suma de percepciones que se va construyendo a través de los diferentes puntos de vista de los personajes.

Hay autores que van revisando el manuscrito a medida que lo van escribiendo; otros no lo hacen hasta que no terminan un ‘first draft’. ¿Qué método emplea?

Como señalaba Marguerite Yourcernar: “La escritura es lo desconocido”. Si sabes exactamente lo que vas a escribir de antemano, el “tema” por decirlo de una forma, lo más probable que al final llegues al mismo sitio del cual partiste. Por eso es que mi punto de partida son siempre los personajes, no la historia. La clave está en dejar que los personajes actúen con autonomía, que no se vuelvan marionetas del discurso o de los anhelos del autor. Por eso, en general, no leo lo que voy escribiendo hasta casi terminar la novela, cuando los personajes han terminado de contar su historia. Luego viene un larguísimo periodo de corrección que puede tardar de dos a tres años.

El título de su novela, ‘Contigo en la distancia’, lo es también de un famoso bolero del compositor cubano César Portillo de la Luz. En una de las escenas, Vera lo baila con Horacio, su amante. Y eso es todo. El bolero no vuelve a ser mencionado en el libro. ¿Por qué lo escogió? ¿Pensando quizás en la separación física y espiritual de sus personajes?

Exactamente. Hay una escena en que la protagonista, Vera Sigall, y su amante, Horacio Infante, escuchan en la radio la canción de César Portillo de la Luz, y bailan juntos. Es un momento de intimidad y dulzura que ocurre en medio de una situación difícil por la que atraviesan. Pero ante todo, el título de la canción expresa las relaciones que hay entre los cuatro protagonistas de la novela. Funciona en dos sentidos. Algunos de los protagonistas comparten la misma casa, pero están a la vez a años luz de distancia; mientras que otros, a pesar de la distancia geográfica que los separa, están profundamente unidos.

Hay quienes afirman que el libro, enfrentado a las nuevas tecnologías, está condenado a desaparecer. ¿Cómo ve el futuro de la industria editorial? ¿Sobrevivirá?

Susan Sontag escribió un breve texto que tituló Una carta a Borges. Allí dice: “Le debemos a la literatura casi todo lo que somos y lo que hemos sido. Si los libros desaparecieran, la historia desaparecerá y los seres humanos también desaparecerán... Los libros nos dan un modelo de la autotrascendencia, los libros son una manera de ser plenamente humanos”. Su texto, escrito en 1966, no ha perdido ni una gota de

vigencia.

Carla Guelfenbein presenta ‘Contigo en la distancia’, sábado 21, 3:15 p.m., en el 3er Piso del Salón 3314 en el Edificio 3, Wolfson Campus del MDC.

manuelcdiaz@comcast.net

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