La hombría como acción
“La masculinidad es un hecho biológico. La hombría es una ética. Ser masculino es muy fácil. Ser hombre es casi imposible”, dice Gonzalo Garcés, escritor argentino que abrió el debate con Hacete Hombre, tratado personal de la masculinidad, el libro que acaba de publicar en Editorial Marea.
En esta nouvelle que al mismo tiempo es un ensayo y una road movie, Garcés bucea en los modelos de hombre que aparecen en la mitología, la literatura y las series populares, como Mad Men, Breaking Bad y House of Cards y consigue profundizar en un tema del que pocos han hablado: cuál es el lugar de la hombría en la sociedad actual.
La masculinidad es un hecho biológico. La hombría es una ética. Ser masculino es muy fácil. Ser hombre es casi imposible
Gonzalo Garcés
autorUn viaje en auto entre un joven, su padre –inmaduro y fracasado– y una mujer es la historia que sirve como eje para indagar en el vínculo padre e hijo, central en el tema. “Una de las cosas que tiene que aprender un chico para hacerse hombre es que la hombría es un horizonte, un sistema de arquetipos imposible de emular, salvo por breves momentos, como Bogart en los últimos minutos de Casablanca, y que por lo demás fracasará como hombre, y que esos pocos momentos serán lo único rescatable del naufragio. ¡Pero qué momentos!”, explica Garcés a el Nuevo Herald.
Hay una idea que aparece con fuerza en ese viaje: el rol paterno como vehículo o catalizador de la hombría. Garcés sonríe y cuenta: “Eso me dijo Abelardo Castillo, cuando me llamó para comentarme su lectura de este libro. Que en realidad no es un libro sobre la hombría, sino sobre la paternidad. ‘Que, como sabemos, es justo lo que define a la hombría’, agregó Castillo y se rio. Puede ser que esa idea tenga más vueltas de lo que parece”.
Y todavía más en una sociedad en la que los hijos encarnan la idea de Dios, como sostiene en el libro. “Funcionan como una unidad de medida. ¿Qué tan lejos estás de comportarte como un hombre? Para saberlo, no tenés más que mirar a tu hijo”, explica el licenciado en Letras Modernas de La Sorbonne.
El libro es vertiginoso. Con humor lleva a reflexionar una y otra vez sobre valores como la libertad, el coraje, el proyecto que trasciende al hombre y lo enaltece. Aparece la hombría no como esencia, sino como acción.
La hombría para mí es una ficción orientadora. El término no es mío, es de Nicolas Shumway. El aplica el concepto a la formación de las naciones
Gonzalo Garcés
autor“La hombría para mí es una ficción orientadora. El término no es mío, es de Nicolas Shumway. El aplica el concepto a la formación de las naciones. Estados Unidos, por ejemplo, se construye en torno a la ficción del gobierno de todos, para todos. Ficción, porque en la práctica el gobierno suele ser más bien de unos pocos, para unos pocos. Pero sin esa ficción orientadora, el espíritu de reforma perdería el norte, dejaría de saber hacia dónde orientarse. Es una concepción, digamos, moderadamente optimista de la política y la psicología de masas”, reflexiona Garcés.
Para armar el mapa de la hombría el escritor habla del feminismo de Simone de Beauvoir: “Porque nadie, o casi nadie, habló tan bien de la masculinidad como ella. Es una ironía, tratándose de la pensadora feminista más importante del siglo XX, pero es así. Para Simone de Beauvoir hay una condición existencial, la condición del ciudadano libre. Por razones históricas, durante largo tiempo esa condición fue privativa del varón. Beauvoir dice que eso no debe continuar, que las mujeres igual que los hombres deben tener acceso a ese bien de la cultura que es la condición del ciudadano libre, pero no tiene nada contra la figura del ciudadano en sí; solo porque los varones la hayan acaparado, dice, no significa que debamos renunciar a ella. El feminismo posmodernista, en cambio, dice que el ciudadano, en este sentido existencial, es una figura patriarcal y se propone eliminarlo. Yo creo que esa posición, en vez de liberarnos, nos convierte a todos en adolescentes”.
Así Garcés llega a otro de los hallazgos centrales del libro: los arquetipos de la hombría que originalmente se relacionaban con el varón hoy pueden aplicarse también a las mujeres.
Dice “si la hombría tiene un lugar, este depende de que deje de ser un privilegio. Lo que me interesa es recuperar a la hombría, o para hablar en términos unisex, a la ciudadanía, como dispositivo de progreso”.
Hacete hombre, Tratado personal de la masculinidad, Editorial Marea, Colección Ficciones Reales, Buenos Aires 2014. (www.editorialmarea.com.ar).
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de diciembre de 2015, 9:03 a. m. with the headline "La hombría como acción."