Artes y Letras

2015: Una mirada a las artes

El proyecto ‘Detrás del muro’ que, en su segunda edición, destacó por la inclusión de artistas cubanos residentes fuera de la isla.
El proyecto ‘Detrás del muro’ que, en su segunda edición, destacó por la inclusión de artistas cubanos residentes fuera de la isla. el Nuevo Herald

Próximo a terminar el 2015, se impone un recuento de los eventos más importantes dentro de las artes en el transcurso del año en lo que respecta a las artes y la escena local.

La recién concluida decimocuarta edición de Art Basel Miami Beach (ABMB) destacó por la alta presencia del arte latinoamericano. No es casual, unido al empuje del boom latinoamericano y al creciente interés por Cuba, este año Art Basel abrió la posición Director Americas nombrando a Noah Horowitz para este cargo. Horowitz, al asumir su cargo, definía a las Américas como “centro líder en el mundo del arte”, comprendido este “desde Canadá hasta América del Sur”.

La presencia de artistas latinoamericanos en galerías de primera línea cuya nómina no se distingue por este perfil fue una de las peculiaridades de esta edición. Baste mencionar, por ejemplo, la Lisson Gallery de Londres y Jack Shainman Gallery de Nueva York, quienes presentaron obras de los cubanos Carmen Herrera y Yoan Capote, respectivamente. La presencia de obras de figuras pilares dentro de la historia del arte latinoamericano y universal como el cubano Wifredo Lam y el uruguayo Joaquín Torres-García, creaban la antesala propicia a un variado panorama que incluía, por sólo mencionar unos cuantos, obras de Ana Mendieta, Zilia Sánchez, Wilson Díaz, Nicolás Bacal, Jerónimo López (“Dr. Lakra”), Miguel Ángel Rojas, Adolfo Bernal, Luis Gispert y Rafael Domenech. Si bien las ventas de obras de los chilenos Iván Navarro y Oscar Murillo el primer día de la apertura de la feria confirmaron la buena salud del arte latinoamericano contemporáneo, aún sigue siendo significativamente bajo el porciento de galerías latinoamericanas admitidas en ABMB. Un saldo sin duda a enmendar en próximas ediciones.

Durante este año, la presencia del arte latinoamericano en las casas de subastas es también significativo. Destaca The Legacy of Abstraction presentada por Sotheby’s en mayo donde Estructura ocre constructiva con signos en blanco (1939), de Joaquín Torres-García, alcanzara el precio de $970,000, seguida por Salón del mal (1975), de Jesús Soto, que alcanzó los $880,000.

Para la edición de otoño de Sotheby’s se subdividió, por primera vez, el arte latinoamericano en dos categorías: Latin America: Modern Art y Latin America: Contemporary Art. En esta última categoría, la presencia de artistas cubanos como Wifredo Lam, Tomas Sánchez, Agustín Cárdenas, Sandú Darié, Alexandre Arrechea, Carlos Garaicoa y Manuel Mendive, marcó la tónica del interés creciente por el arte cubano desde la restauración de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en diciembre del 2014.

En este sentido, la Bienal de La Habana, celebrada en mayo de este año, sirvió como antesala a una panoplia de exposiciones en galerías y estudios privados de artistas que no alcanzaban a saciar la sed de coleccionistas avisados y nuevos curiosos del arte cubano. Dentro del marco de esta duodécima edición de la Bienal de la Habana, destacan la expo Tramas de Gustavo Pérez Monzón y el proyecto Detrás del muro que, en su segunda edición, destacó por la inclusión de artistas cubanos residentes fuera de la isla en un deseo por acortar esa brecha simbólica encarnada en el malecón habanero.

Tres exposiciones de arte cubano marcan la pauta en este 2015. Son ellas Redescubriendo el sensual multiculturalismo de Wifredo Lam, el Centre Georges Pompidou, París; Concrete Cuba, en la David Zwirner Gallery, Londres; y Tramas, de Gustavo Pérez Monzón, inaugurada en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba y ahora abierta al público en CIFO Art Space, en Miami.

La exposición de Wifredo Lam en el Centre Pompidou constituye una enjundiosa retrospectiva de la vasta carrera de Lam con más de 400 obras comprendidas entre los años treinta y setenta. Concrete Cuba, por su parte, rinde homenaje a la etapa más radical del arte moderno cubano. Dedicada al grupo Diez pintores concretos (1958-1961), la muestra incluye obras de Pedro Álvarez, Wifredo Arcay, Mario Carreño, Salvador Corratgé, Sandú Darié, Luis Martínez Pedro, Alberto Menocal, José Mijares, Pedro de Oraá, José Ángel Rosabal, Loló Soldevilla y Rafael Soriano.

Tramas, es una muestra exquisita que resume el quehacer de Gustavo Pérez Monzón, una figura clave para entender el denominado nuevo arte cubano. Su impronta, de raigambre geométrico-abstracta y conceptual, se caracteriza por una profunda espiritualidad que impregnó decisivamente al quehacer artístico cubano de la década de los años ochenta.

En cuanto a las artes locales, merecen especial mención tres exposiciones. The Leisure Pit, de Nicolás Lobo, en el PAAM , cuya efectiva síntesis y contundente propuesta, constituye, a mi juicio, la muestra más lograda del año 2015 en lo que a las artes locales se refiere; Untitled (3for8), de Robert Thiele, presentada por el MDC’s Museum of Art + Design, que resume el excepcional quehacer artístico de Thiele quien, además de excelente artista, ha sido maestro y pilar para varias generaciones de artistas en el Sur de la Florida; y, por último, 100+ Degrees in the Shade: A Survey of South Florida Art, que, comisariada por Jane Hart, funciona como termómetro –con sus altas y bajas– de la atmósfera creativa en nuestra localidad en los últimos treinta años.

Janet Batet es escritora, comisaria y crítica de arte.

jbatet@hotmail.com

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios