‘From Venice to Miami’: arte de calidad
Hasta el próximo 16 de enero estará a disposición del público en la Rimonim Art Gallery, ubicada en la barriada de Little Haiti, la muestra colectiva From Venice to Miami comisariada por el crítico de arte Píter Ortega Núñez. La exhibición, integrada apenas por 5 piezas e igual número de artistas de diversas nacionalidades, posee como señuelo el pedigrí de haber formado parte de una exhibición anterior titulada Personal Structures durante la 56 edición de la Bienal de Venecia; acaso una de las plazas más importantes del mundo. Por lo que tenemos la extraña oportunidad y, al mismo tiempo, la garantía de acceder a una obra avalada por cientos de miles de espectadores antes de desembarcar en Miami.
La nómina de artistas participantes celebra la diversidad cultural desde un posicionamiento inclusivo y cosmopolita. Sin contar que la mayoría de ellos ha emprendido viaje de sur a norte, o sea, desde sus países de origen hacia otras ciudades en las que residen actualmente, para consolidar sus respectivas carreras; un matiz que define también, seguramente, la naturaleza de sus discursos. Me refiero a Norma López (Colombia-USA), Marcello Martínez Vega (Ecuador-Alemania), Beatriz Gerenstein (Argentina-USA), Josephine Turalba (Filipinas) y Rene Rietmeyer (Holanda).
La iniciativa de atravesar el mundo para darse a conocer en Miami durante la feria Internacional de Art Basel huele a fina estrategia de mercado. No obstante, vale la pena, en tanto asistimos a una exposición muy bien razonada, donde prima la contundencia de unas obras cuya densidad tropológica y conceptual las convierte en universos independientes, plenos de significados. A lo cual podemos añadir una esmerada planificación museográfica, pues las piezas comulgan unas con otras desde la continuidad visual de líneas, colores y reflejos como un todo orgánico; aunque les persiga la sombra didáctica –tal vez innecesaria– de ciertos pedestales que ostentan el catálogo de la Bienal con una descripción detallada de cada obra.
La muestra incluye pinturas, esculturas e instalaciones, de modo que conviven allí expresiones de arte conceptual, minimalista y político, así como arte abstracto y de filiación expresionista. Entre tanta variedad de estilos y propuestas, se advierte una unidad temática que rebasa el mero poder aglutinador del archiconocido evento italiano, pues observamos un notable interés por destacar nociones relativas a los conflictos cotidianos de los seres humanos, tal como ha especificado Ortega Núñez en su nota de prensa “el amor, la religión, la violencia de las sociedades modernas, la suerte o el destino de las mujeres, entre otros temas”; pero desde una perspectiva sensible y respetuosa.
La obra de Beatriz Gerenstein, por ejemplo, es una escultura de gran formato y acero inoxidable que bajo el título The Third Partner semeja la forma de un nudo; metáfora del abrazo, la afinidad o la unión inquebrantable de dos almas con la participación de un tercer elemento desconocido, de naturaleza mística, que gestiona e influye –según la artista– en las relaciones humanas como una suerte de alcahueta espiritual, una energía invisible y positiva que circunda a los mortales y propicia la felicidad, el encuentro. Entre las virtudes de esta pieza, además de su esmerada estilización y la conveniente selección del material, que refleja como un espejo las formas y colores circundantes, está su poder de síntesis. Tanto es así que recuerda por un momento el gesto de aquella famosa obra de Constantin Brancusi titulada El beso, que evoca a partir de un mismo bloque el tierno acoplamiento de los amantes, solo que esta vez mucho menos inteligible debido al sesgo abstracto de la escultura.
Josephine Turalba, por su parte, nos muestra Angel Conversation, un trabajo artesanal que semeja un gran tapiz sobre la pared, el cual fue concebido a partir de casquillos de bala de cobre con baño de oro y pedazos de cartuchos unidos mediante costuras y remaches; de ahí la variedad de colores en una escena costumbrista donde dos mujeres platican desde una corporeidad fragmentada, que sigue la lógica de un rompecabezas. Ellas son, presumiblemente, víctimas de la violencia de género. Nunca fue más oportuna la técnica del patch work para expresar las consecuencias de los discursos hegemónicos sobre “el otro cultural”, en este caso la mujer, todavía segregada, al margen, en silencio. Se trata de una obra hermosa y osada que se atreve a decir la verdad desde el arte con cierto matiz de denuncia social.
René Rietmeyer, en cambio, apuesta por el minimalismo y la tan polémica figura del cubo para evocar recuerdos de ciudades y paisajes, con su instalación Minimum. A partir de materiales como madera, concreto, silicona y pintura de aceite, el artista, apenas basado en las posibilidades que brinda el color, la forma, la textura y la composición ofrece variaciones de un mismo motivo visual que recuerda las obras iniciáticas de Donald Judd, entre otros exponentes de ese arte seriado, inspirado en la “caja” como supuesto triunfo de lo impersonal, que se trastoca a veces en mero objeto decorativo, aunque en la poética de Rietmeyer alude a “la relación filosófica del tiempo con el espacio y la existencia”. Mientras, Norma López y Marcello Martínez Vega se arriesgan individualmente a trabajar la pintura, desde el neoexpresionismo paródico de trazos violentos, desacralizadores; y el papiro de inspiración abstracta y formato anticonvencional que se extiende desde la pared hasta el suelo, una suerte de ensayo sobre la ubicuidad y el carácter tangible e infinito del arte, respectivamente.
Así, estas cinco propuestas de otras partes del mundo llegan a Miami para ganarse la admiración de todos por su exquisita factura, elegante puesta en el espacio y enunciados trascendentes en bien de la humanidad. La Rimonim Art Gallery abrió sus puertas en el 2010 para promover lo mejor de arte estadounidense e internacional y ha logrado una altísima aceptación gracias al trabajo ejemplar de su director Rick Rofe, gran anfitrión y gestor cultural.
La muestra From Venice to Miami. Hasta el 16 de enero en Rimonim Art Gallery. 7500 NE 4th Court, Suite 103, Miami. www.rimonimartgallery.com .
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de enero de 2016, 8:49 a. m. with the headline "‘From Venice to Miami’: arte de calidad."