Centenario del nacimiento de Alberto Ginastera recordado por su hija Georgina en el CCEM
El jueves pasado se reunió un grupo cultural de esta ciudad para homenajear el recuerdo del argentino Alberto Ginastera (1916-1983), uno de los grandes músicos latinoamericanos del siglo XX, por el centenario de su nacimiento. Contaron con la presencia de su hija Georgina Ginastera, y fue organizado y presentado por la periodista y actriz argentina Adriana Bianco, en el Centro Cultural Español de Miami, CCEM.
Estaban también presentes el nuevo Cónsul Adjunto de España, Pablo Platas, el Director del Instituto Cultural de México, Fernando de la Torre, el Presidente del Instituto Cultural de Puerto Rico, Víctor Ortiz y el Cónsul Cultural de Argentina, Pedro Sondereguer, además de profesores de la Universidad Internacional de la Florida.
Una parte importante de la presentación fue un recital de las canciones de Ginastera por la cantante de ópera mexicana, la mezzosoprano Conchita de Antuñano, acompañada del pianista rumano Daniel Manoiu.
Formado musicalmente en Argentina, Ginastera compuso, durante la década de los 40, obras de fuerte inspiración folklórica nacional
Adriana Bianco
periodista y actriz“Formado musicalmente en Argentina, Ginastera compuso, durante la década de los 40, obras de fuerte inspiración folklórica nacional”, dijo Bianco. “Al obtener la beca Guggenheim, el músico viaja a New York, estudia con Aaron Copland y asimila las nuevas tendencias compositivas. Al regresar a Buenos Aires se dedica a la actividad docente y funda la Facultad de Música en la Universidad Católica, crea la Escuela de Altos Estudios Musicales del Instituto Di Tella y el Conservatorio de La Plata”.
Fue un músico que inició sus composiciones con temas nacionales, pero luego ya incorporó temas universales, explicó Bianco. Y dio como ejemplos su ópera Beatriz Cenci, con guion del poeta argentino Alberto Girri, estrenada en el Kennedy Center de Washington; Don Rodrigo, también estrenada en Washington, con Plácido Domingo; y Bomarzo, de reconocimiento mundial. Ginastera asimismo participó en el movimiento del nacionalismo musical latinoamericano, dijo Bianco.
En la conversación de Adriana Bianco con Georgina Ginastera, esta recordó a su padre como un hombre amantísimo y relató los comienzos de su carrera, con el estreno de su balletto Panambí (opus 1, 1937), en el Teatro Colón de Buenos Aires. Ambas siguieron las pautas de una entrevista ya hecha de antemano por la periodista. Así se refirieron a un reciente libro de Cecilia Scalisi, De padre a hija: Cartas de Alberto Ginastera a su hija Georgina, en el que se relatan varios episodios de la vida del músico y aspectos de su estética musical en forma biográfica.
“A través de estas cartas que me enviaba, me di cuenta de la exigencia que le imponía componer, en cambio, enseñar era un gran goce para él. Siempre decía: ‘Yo no enseño, me enseñan’. Ese intercambio entre maestro y alumno era muy fructífero para él”, dijo Georgina.
Piazzola fue su gran alumno. Astor hizo con el tango, lo que papá hizo con la música folklórica argentina, renovación y jerarquización
Georgina Ginastera
Entre sus alumnos Astor Piazzola alcanzó la fama. “Piazzola fue su gran alumno. Astor hizo con el tango, lo que papá hizo con la música folklórica argentina, renovación y jerarquización. Tuvieron una amistad muy linda y se veían mucho cuando vivían en Europa. Mi padre al final de su vida me decía: ‘Tengo que escribir tangos’, y nos reíamos”, comentó la hija.
Habló de su labor docente, en la Fundación del Conservatorio de Música en La Plata, y la dirección del reconocido Centro Di Tella, en la década de los 60 en la Argentina. Relató muchas anécdotas sobre los intérpretes de sus óperas, y su encuentro con músicos notables, como Igor Stravinsky y Pablo Casals, que después de su exilio de España residía en Puerto Rico.
“Recuerdo dos amigos de Estados Unidos muy especialmente”, dijo Georgina, “Aaron Copland y Leonard Bernstein. A Bernstein llegué a conocerlo, quien como músico y director de orquesta [la Orquesta Filarmónica de Nueva York], tocaba la obra de Ginastera. También se llevaba muy bien con Carlos Chávez, el compositor mexicano”.
En mayo de este año, la Orquesta Sinfónica de Miami (MISO), bajo la dirección del Maestro Eduardo Marturet, interpretará a Ginastera. Y en Madrid se escenificará la ópera Bomarzo, que se inspira en el famoso jardín de grotescos en Italia, y cuyo libreto se basó en la novela del mismo nombre de Manuel Mujica Láinez, con el tema de un excéntrico italiano del siglo XVI, Pier Francisco Orsini, creador de ese jardín.
Los comentarios que le hizo la hija de Ginastera a Bianco dejan ver la forma de la creación de esta ópera. “Claro, primero fue una novela y luego ‘Manucho’ y mi padre elaboraron el guion operístico, porque la novela era muy larga”, explicó Georgina. “Se centraron en la relación de los dos hermanos y en la imposibilidad del amor del duque con dos mujeres opuestas: una cortesana y su amada esposa Julia Farnese. Es interesante que dos personalidades tan distintas como Ginastera y Mujica Láinez estuvieran unidas por el arte. Los dos, además, estaban decididos a hacer una ópera moderna, diferente, de ruptura de reglas y convenciones, y lo lograron”.
olconnor@bellsouth.net
MISO, la Orquesta Sinfónica de Miami, interpretará como parte del programa de su Gran Final de la Temporada, ‘Variaciones Concertantes’, de Alberto Ginastera, en su concierto del 15 de mayo de 2016, a las 6 p.m., en el Knight Concert Hall, del Adrienne Arsht Center.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de enero de 2016, 8:20 p. m. with the headline "Centenario del nacimiento de Alberto Ginastera recordado por su hija Georgina en el CCEM."