Artes y Letras

‘Watertight’, de Sandra Ramos, en el Museo de Arte ASU de Arizona

‘Acuarium 5’, 2013. Obra de Sandra Ramos.
‘Acuarium 5’, 2013. Obra de Sandra Ramos. Sandra Ramos

La artista cubana Sandra Ramos inaugura el viernes 29 de enero su exposición Watertight en ASU Art Museum de Arizona. Comisariada por Heather Sealy Lineberry, la muestra reúne 8 vídeos animaciones que pertenecen a la colección de I. Michael and Beth Kasser, de Tucson, Arizona, y 5 libros de edición limitada de la colección privada de la artista.

Sandra Ramos (1969) es una de las artista de la década de 1990 más reconocidas internacionalmente, y obras suyas se encuentran en las colecciones de prestigiosos museos como el Museum of Modern Art, (MoMa), de Nueva York; The Museum of Fine Arts, de Boston; y The Ludwig Forum für Internationale Kunst, de Aachen, Alemania, además de haber exhibido durante los últimos 20 años en importantes museos y galerías a través del mundo.

Radicada en Miami desde hace 2 años, Ramos tiene su estudio en la residencia Fountainhead, que dirigen Katryn & Dan Mickesell, junto a 30 artistas más locales e invitados.

“Desde el 2003 estoy mostrando mi obra en Miami, primero con la Galería Casas Reiner, y después en otras galerías e instituciones como las colecciones del PAMM y de Jorge Pérez”, dice Sandra Ramos. “También tengo mi estudio en la Habana, con mucha de la obra que durante años he hecho allí”.

Watertight explora las relaciones actuales, complejas e históricas entre Estados Unidos y Cuba, a través de sus figuras ingeniosas extraídas de la literatura y de la vida diaria de Cuba, con una narrativa que combina temas provocativos como son la inmigración y las fronteras, las estructuras del poder, las ilusiones y las utopías perdidas.

Aunque esta exposición no pasará luego por Miami, Sandra Ramos explica que “algunos de los libros y vídeos ya han sido exhibidos en Miami, en TUB Gallery, y 2 de los libros están expuestos actualmente en Juan Ruiz Gallery de Wynwood”.

La muestra también es una referencia sobre la preocupación de la artista por el agua, como un elemento de vida y como frontera cubana, separada por solo 90 millas de las costas de la Florida.

“Toda mi familia está en Cuba, excepto mi hija y mi pareja actual, así que mantengo un vínculo muy estrecho con mis seres queridos y viajo cuando puedo a verlos”, comenta Ramos. “Me gusta mucho tener la oportunidad y la experiencia de ambas ciudades”, expresa refiriéndose a la Habana y Miami, “pues mi obra está profundamente vinculada a la historia más reciente de Cuba y a la experiencia de los emigrados”.

Como parte de Watertight, la artista impartió el martes un conversatorio sobre su obra en el ASU Art Museum.

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